Guía para comprar monedas de oro

Guía para comprar monedas de oro

Hace unos meses publiqué una guía para la venta de monedas de oro. Quedaba por publicar otra guía gemela sobre la compra de monedas de oro. Yo nunca he sido un inversor en oro y todo el que he tenido ha sido simplemente por las monedas que colecciono o por lotes grandes que he adquirido en el que venían algunas piezas de oro. Sin embargo ha habido varios lectores casuales del blog que me han pedido mi opinión sobre la compra de oro, por lo que más de una vez lo he dado una pequeña pensada. También he consultado a mis asesores en temas de oro.

Como siempre, para poder hacer algo bien hecho hay que tener claro qué es lo que se quiere hacer. En el caso de una inversión en oro hay que entender el propósito de dicha inversión, pues no es lo mismo querer especular en el cortísimo plazo que comprar oro con la intención de que sean los nietos quienes lo vendan. En este aspecto me he encontrado con distintos intereses en lo que a la compra de oro se refiere:

Especular en el corto plazo. Estos compran oro como podrían comprar cualquier otro bien, con la idea que en unos días, semanas o meses haya subido de precio y lo puedan vender más caro.

Reducir la volatilidad de una cartera de inversión. El oro presenta una volatilidad bastante baja con respecto a la inflación por lo que algunos inversores recomiendan tener cierto porcentaje de las carteras de inversión particulares invertido en oro. Quizá el más conocido sea Harry Browne, quien propone una cartera sincilla, estable y con una rentabilidad histórica razonable en la que el 25% de la misma está invertido en oro.

Refugio de capital que pueda servir como un seguro contra catástrofres. Ya comentábamos por aquí que puede ser buena idea tener “escondido” de apuntes contables un porcentaje de nuestro patrimonio de manera que ante una catástrofe (desde un divorcio a una guerra) de entrada no sea sencillo echar mano de todo nuestro capital.

Colección de monedas de oro. Hay algunos locos a quienes les da por coleccionar monedas. ¿Conocéis alguno?

QUIEN ESPECULE A CORTO PLAZO

Si la idea es comprar oro para venderlo al cabo de unos meses, semanas, días o incluso minutos, lo que no hay que hacer es comprar oro físico. La razón es que la compra-venta de oro físico supone unas cargas mucho más importantes que las cargas en la compra-venta de otros productos cuyo precio está relacionado con el precio del oro.

maple leaf

Quien quiera especular con oro hará muchas compra-ventas por lo que para él las comisione que le cobren serán importantísimas. Si os pasáis por aquí veréis que la diferencia entre el precio de compra y de venta de oro no es nunca inferior a un 3,5% (¡y me parece muy pequeño!), mientras que las comisiones de los gestores de bolsa son menores. Además, la compra-venta de oro físico supone un tiempo significativo, pues hay que desplazarse al lugar del mayorista o buscar un comprador. En cambio la compra-venta de ETFs o fondos relacionados con el oro se hace en un momento a través de una interfaz web. Por último, también hay que tener en cuenta el riesgo intrínseco de moverse en una ciudad con un capital importante en oro, algo que no ocurre al operar con ETFs. Por lo tanto, no creo que tenga sentido especular en el corto plazo con oro físico.

Quien quiera especular con oro puede echar un vistazo a esta lista de ETFs. Los hay inversos, apalancados 2x, apalancados 3x… se puede apostar al rojo o al negro las veces que se quiera. Mi único deseo para quien se meta por este camino es que sea consciente del riesgo que corre antes de que sea demasiado tarde.

QUIEN REDUZCA LA VOLATILIDAD DE UNA CARTERA DE INVERSIÓN

En este caso Browne recomienda comprar monedas de oro. Yo creo que si solo se busca reducir la volatilidad de la cartera entonces los ETFs relacionados con el oro (pero no apalancados, ni inversos, ni cosas raras) son un mejor vehículo de inversión porque mantener el oro físico requiere un coste en seguridad significativamente mayor que el de mantener un ETF en cartera. Quien tenga un dinero significativo en oro deberá tener una caja fuerte en un banco -con un coste de unos 200-250 euros- así como un seguro de robo. Esos gastos se eliminan comprando el ETF en vez de comprar oro físico.

Ahora bien, alguien puede pensar que, ya que va a comprar oro, reducirá la volatilidad de su cartera de inversión a la vez que refugiará cierto capital. En tal caso sin duda es preferible adquirir oro físico.

filarmónica oro

QUIEN REFUGIE UN CAPITAL

En este caso no tiene ningún sentido comprar ETFs referenciados al oro porque no dejan de ser apuntes contables. Además son apuntes contables muy sorprendentes, puesto que por cada onza de oro físico que hay en el mundo existen 542 onzas -totalmente inexistentes- de papel registradas. Si busco una inversión para el largo plazo prefiero comprar una onza de oro físico que una de esas onzas inexistentes que parecen crearse de la nada. Especialmente porque me van a cobrar lo mismo por una onza física que por otra inexistente.

Ya hemos dicho antes las desventajas de tener oro físico. La comisión de compra-venta no es tan importante para quien compre una vez oro y se olvide de él durante las próximas décadas, puesto que solo lo comprará una vez. En cambio el coste de la caja fuerte y el seguro le serán necesarios. Lo puede ver como un gasto que le permite refugiar su capital.

Ahora bien: ¿qué oro físico comprar?

Lo que nunca hay que comprar es oro que no sea ni lingotes ni monedas. Es decir, chatarra de oro en el plan de anillos viejos, pendientes rotos y demás. La razón es que trazar la procedencia de esas piezas es muy complicado y es difícil probar que su procedencia sea legal. Así que el día que se quiera vender va a ser muy difícil.

Una vez que nos centramos en los lingotes y las monedas podemos pasarnos por aquí para hacernos una idea de las comisiones que va a cobrar un buen profesional en la compra-venta. Es claro que cuanto mayor sea la pieza de oro que se compra menor serán las comisiones de compra-venta (calculo este porcentaje como la diferencia del profesional entre el precio de compra y el precio de venta sin tener en cuenta el precio de cotización del oro). La comisión de un lingote de un kilo es de un 3,5% la de monedas de una onza un 7,2% y la de los soberanos un 10%. La diferencia de porcentaje es bastante significativo cuando hablamos de importes grandes.

Pero esa comisión no es lo único que debemos tener en cuenta, también está la facilidad de vender el oro en un futuro lejano. Imaginémonos que alguien quiera invertir 40.000 euros en oro. Esa persona podría comprar un lingote de un kilo o comprar 31 onzas. Si opta por las 31 onzas la comisión que pagará será mayor que en el caso del lingote pero después la venta será más sencilla. El día que quiera vender el lingote tendrá que venderlo “como un todo”, liquidando de golpe un kilo de oro y pasando por Hacienda todos los beneficios correspondientes. En cambio quien compre 31 onzas podrá venderlas de una en una, de forma que podrá tener su “plan de pensiones particular” y reducirá el impacto fiscal. Por último, si en vez de vender las monedas a un comerciante decide en el futuro vendérselas a un particular, siempre resulta más sencillo encontrar quién quiera invertir 1.100 euros en oro que quien quiera invertir 37.000.

Por ello mi recomendación para los particulares que quieran invertir en oro físico es que compren monedas de tamaño onza. Es un tamaño con unas comisiones relativamente pequeñas y con una buena facilidad de venta.

QUIEN COLECCIONE MONEDAS DE ORO

A mí siempre me gusta separar el coleccionismo de la inversión porque entiendo que tienen objetivos diferentes: el coleccionista buscará divertirse y aprender mientras que el inversor buscará una rentabilidad. Sin embargo el coleccionismo puede ser una motivación extra para el inversor en oro.

Conozco inversores que se motivan a ahorrar y a seguir con su inversión intentando comprar un Kruguerrand, un Panda o una Filarmónica al año. Invertir unos 1.000 euros al año en oro puede ser razonable para una familia de clase media y el simple hecho de comprar una onza según vayan saliendo ya asegura esa inversión. En otros casos he visto que han intentado hacerse con una colección de 20 francos de Napoleón, 25 pesetas de Alfonso XII (no las raras) o incluso onzas de Carlos IV y Fernando VII en conservaciones corrientes. Son gente que están dispuestos a pagar un poco más por tener oro histórico pues lo consideran más bonito. Muchos de ellos acaban al poco tiempo coleccionando monedas de oro potentes y convierten su inversión en oro en un coleccionismo numismático a pesar de que son dos cosas muy diferentes.

lingote de oro

UN ÚLTIMO E IMPORTANTE AVISO

Ya indicaba que uno de los problemas a la hora de vender oro es que muchas veces no se tienen facturas de compra, lo cual se puede traducir en un buen rejonazo por parte de Hacienda o incluso tener problemas a la hora de justificar su procedencia. Por eso es muy importante que a la hora de comprar oro se haga todo de manera legal y documentada. Si es un comerciante se debe exigir siempre una factura y si es un particular se debe exigir un contrato de compra-venta privado.

También hay que tener en cuenta que hay falsarios que hacen onzas de oro falsas. Son piezas que llevan una capa de oro pero un núcleo de otro metal o que tienen una pureza inferior a la que deberían. Por eso, quien no esté seguro de la procedencia de la moneda o quien no confíe en su propio criterio debería ir siempre a un profesional. Hay que darse cuenta que el valor del oro está marcado por una cotización internacional (aquí tenéis precios de referencia) por lo que la diferencia de precio entre adquirir una moneda a un particular que no conocemos y adquirirlo a un profesional no va a suponer más de un 1-2%. Por ese margen yo no me la juego.

4 Comentarios

  1. MarcNo Gravatar 1 año hace

    Me imagino que comprar otro tipo de monedas de oro que no sean las onzas típicas también vale ¿no? Por ejemplo acabo de comprar en una subasta una moneda de 3,x g de las Antillas Holandesas de 197X . ¿Sin problema cierto ^^?

    • Autor
      Adolfo Ruiz CallejaNo Gravatar 1 año hace

      Hombre, por problema ninguno. La cuestión está en que cuanto más fácil sea saber el peso y el fino de una moneda más sencillo te va a ser venderla. Si es una pieza conocida, que aparece en catálogos y demás, pues no habrá ningún problema. Lo que no recomendaría sería comprar monedas de joyería que vaya-a-saber-usted-el-fino-que-tiene y que siempre te las van a comprar a la baja.

      Saludos,
      Adolfo

  2. GerardoNo Gravatar 1 año hace

    Me gusta que incluyas en la misma categoría “catástrofes” a las guerras y a los divorcios. La verdad es que conozco algún caso en que el patrimonio tras el divorcio se asemeja bastante a una “zona de guerra”. En ese caso concreto, la señora pretendía quedarse con la colección del caballero alegando que eran bienes “gananciales”. El alegaba que era su hobby y que igual que ella gastaba una parte de sus gananciales en ropa y peluquería, el se la gastaba en monedas. Desgraciadamente, el juez le dio la razón a ella en ese punto.

    • Autor
      Adolfo Ruiz CallejaNo Gravatar 1 año hace

      Sin entrar a valorar ese caso concreto, una colección de monedas no es más que un patrimonio adquirido por una familia y si nada dice que haya separación de bienes, ese patrimonio entrará en los bienes gananciales. Digo yo.

      Pero vamos, que si las monedas están en una caja fuerte y las facturas a buen recaudo será complicado que la señora pueda demostrar su existencia. Claro está que cualquier lector del blog, todos ellos muy honrados estoy seguro, llegando el momento presentarán al juez todas sus facturas de compra y dirán alto y claro: “aquí tiene, señor juez, si estima usted oportuno otorgue la mitad de estas monedas a mi ex-mujer para que ella pueda concentrarse en zumbarse al negro por el que me ha dejado”. Seguro, segurísimo que a ninguno de nosotros se nos pasaría por la cabeza hacer un alzamiento de bienes.

      Saludos,
      Adolfo

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