Guía para vender monedas de oro

Guía para vender monedas de oro

Hay mil y un páginas web hablando de las inversiones en oro pero curiosamente no he visto ninguna que proporcione una guía práctica de cómo vender monedas o lingotes de oro. Aquí va dicha guía, pensada sobre todo para aquellos que hereden unas cuantas monedas de oro o que por algún motivo han caído en sus manos y no saben muy bien cómo hacerlas dinero. Voy paso a paso para que sea más sencillo seguirla. La guía se centra en el oro pero serían exactamente los mismos pasos para vender plata, platino o cualquier otro metal precioso.

PASO 0: ANTES DE NADA ASEGÚRATE DE QUERER VENDER

Antes de empezar debes tener claro que todos los propietarios de las monedas de oro quieren venderlas. Obviamente no querrán malvenderlas de cualquier manera, pero estate seguro de que llegado el momento en el que encontréis una oferta de acuerdo al mercado no habrá nadie que se eche para atrás. Como explico aquí y ejemplifico aquí, es muy típico que una vez que se hayan hecho todas las negociaciones aparezca el típico primo que va de listo o el típico cuñado soberbio y paralice la venta porque se cree que en la familia todos son tontos menos él.

Lo bueno es que en la compra-venta de oro no hay mucho margen de equivocación. El precio del oro lo marca el mercado internacional, como si fuesen acciones de una empresa. Los comerciantes de oro comprarán el oro al precio oficial menos un pequeño porcentaje, que será su margen de beneficio. Así que son lentejas: una moneda de oro bullion (luego explico lo que es eso) vale lo que marca el mercado internacional; si el oro sube, el precio de la moneda subirá, si el oro baja, el precio de la moneda bajará. Vender oro no es ni de tontos ni de listos puesto que el precio de las monedas está fijado y las ofertas que harán unos comerciantes serios no variarán ni en un 1%. Si consideras (o tu primo sabelotodo lo considera) que el oro está bajo de precio y que es mejor esperar unos años para que suba y entonces vender la colección, entonces te recomiendo que no contactes con nadie al respecto porque solo harás perder el tiempo a la gente. Personalmente, yo tengo la bola de cristal averiada y no soy capaz de predecir el futuro. Es una pena porque sería millonario si me funcionase la bola de cristal y supiera si el oro va a subir o a bajar.

PASO 1: HAZ UN INVENTARIO DE LO QUE TIENES

Este paso puede ser el más divertido y también el más fustrante. Digamos que no hay que dar a la rosca más vuelta que la que tiene. En otras palabras: no hay que liarse más allá de los conocimientos que se tienen, pues cualquiera puede hacer un inventario aproximado aunque no haya visto una moneda en su vida.

krugerrand oro

Es tan sencillo como hacer “montones de monedas que a simple vista son parecidas”. Agrúpalas sin preocuparte de fechas, cecas, símbolos que aparecen ni otras historias. El inventario debería tener como finalidad obtener una lista de las monedas que se tienen, por ejemplo la lista podría ser la siguiente:

– 3 monedas de 8 escudos
– 5 monedas de 25 pesetas
– 4 monedas de 20 francos franceses
– 1 moneda de 20 dólares

Una lista así es suficiente para que un comerciante sepa el valor de esas monedas con muy poco margen de error.

PASO 2: ENTÉRATE SI LAS MONEDAS TIENEN VALOR NUMISMÁTICO

En este paso mucha gente se vuelven locos porque suelen manejar dos estrategias que no son para nada recomendables. Una de ellas es buscar precios de las monedas en la Web, llegando a ver precios muy dispares para unas monedas que sus ojos no son capaces de diferenciar. Otra es dar la tabarra a comerciantes o aficionados para que les digan el precio de sus monedas, creyéndose luego que todo el mundo les va a engañar para robarles su tesoro (ejemplo). De nuevo hay que dar a la rosca las vueltas que tiene, que son más bien pocas.

De entrada, lo normal es que las monedas de oro que se heredan o que caen en manos de cualquiera por algún extraño motivo no tengan ningún valor numismático. En esos casos son lo que se llaman monedas bullion, que son monedas que su valor es simplemente el precio del oro o la plata que contiene dicha moneda. Como si fuesen lingotes. Tanto pesan, tanto valen; no hay más que discutir.

Para que nos hagamos una idea, la inmensa mayoría de las monedas de oro acuñadas de 1850 para adelante son monedas bullion. Si nos vamos hacia atrás de 1850 lo normal es que las monedas valgan algo más que su peso en oro. Cuánto más dependerá de su rareza y, sobre todo, de su estado de conservación. Si la moneda ha estado colgada en un engarce, si tiene algún punto de soldadura, si ha sido limpiada o maltratada de alguna forma, entonces lo normal es que no valga más que como oro.

Cuando acabéis este paso lo que deberíais tener es la misma lista del paso 1 pero anotada con las monedas que probablemente valgan más que su peso en oro y las que no. Para el ejemplo de la lista anterior se tendría que las tres monedas de 8 escudos quizá tengan algo de valor numismático, mientras que el resto seguramente no lo tenga.

Si tenéis dudas en este paso a mí no me importa ayudar, pues a simple vista puedo decir si una moneda tiene valor numismático o no (lo que no voy a poder decir es un precio concreto). Si me enviáis un correo electrónico con unas buenas fotos de vuestras monedas os comento mi opinión al respecto.

PASO 3: BUSCA UN PRECIO

Buscar un precio es sencillo cuando se llega a este punto. Pero de nuevo lo mejor no es buscar en la Web a lo loco.

Mi recomendación es que os paséis por este enlace. Andorrano Joyería (uno de los patrocinadores de este blog) es uno de los principales mayoristas de metales preciosos que hay en España y el único que yo conozco que publica abiertamente sus precios de compra y venta. Como esos precios varían dependiendo del precio de cotización del oro en el mercado internacional, en esa web se mantienen actualizados. Es gracioso que muchos otros comerciantes en España toman esos precios como referencia y algunos echan la cuenta de “a este le pago lo que me va a pagar Andorrano Joyería menos la comisión que me voy a llevar yo”.

liberty dollar oro

Si echáis cuentas, en la mayoría de las monedas de oro el precio de compra es un 6% más bajo que el precio de cotización del oro. Así que ya veis el margen con el que trabaja esta empresa. Mucho menor que los compro-oro y otras tiendas de barrio, desde luego.

PASO 4: CONSULTA A COMERCIANTES

Ya sabes que quieres vender tus monedas, ya sabes qué monedas tienes, ya sabes aproximadamente lo que pueden costar: ya has hecho los deberes. Ahora, y no antes, es cuando deberías contactar con algún comerciante.

A cuántos y a quiénes dependerá del valor potencial de vuestras monedas. Si las monedas tienen un valor numismático la cuestión se complica un poco (de nuevo me podéis escribir y os echo una mano) pero si no lo tienen es sencillo:

Si el precio que has calculado de tus monedas es bajo (digamos menos de 500 euros) quizá lo mejor sea venderlas en vuestra misma ciudad aunque os las paguen peor de lo que os gustaría. Por ejemplo, si solo tenéis una moneda de 25 pesetas de Alfonso XII, quizá sea mejor venderla en la tienda de vuestro barrio a pesar de que su margen de beneficio sea de un 10% en vez de un 6%. Os pagará 10 euros menos que el precio de referencia que habéis encontrado pero os evitáis el problema logístico de vender la moneda a una empresa de Barcelona.

Si el precio que has calculado de tus monedas es medio (digamos entre 500 y 50.000 euros) probablemente lo más razonable sea vendérselo directamente a Andorrano Joyería. Es una tienda seria, conocida en toda España y que no se va a andar con tonterías ni con marrullerías. Si te pones a buscar maneras alternativas de vender tus monedas va a ser raro que encuentres una en la que te paguen más de un 1% a mayores que este joyería. Pero encontrar dichas formas alternativas supondrá un esfuerzo significativo ¿Compensa dedicar varios días a una tarea para ganar un 1% más? Pues si ese 1% va a suponer 50 euros yo creo que no.

Si el precio que has calculado de tus monedas es alto (digamos más de 50.000 euros) probablemente sí que compense trabajar varios días para ganar ese 1% a mayores. La idea es buscar precios y apretar un poquillo porque eres consciente de que el volumen de venta va a ser grande. Si tienes una cantidad de oro de, pongamos, 500.000 euros es razonable que el comerciante esté dispuesto a reducir su margen de beneficio para poder hacerse con tu oro. Como siempre debe reinar el sentido común: no es razonable pensar que el comerciante va a invertir 500.000 euros para ganar un 1%. A la hora de buscar esos precios alternativos puedes comenzar con algunos de los patrocinadores del blog cuyo negocio se centra en los bienes numismáticos, y no en la compra de oro, pero a quienes quizá les interese hacerte una oferta si el volumen es importante. Martí Hervera, Soler y Llach, Ibercoin o Áureo & Calicó son algunas de las puertas a quienes puedes llamar.

En este punto no hay que obsesionarse con que nos vayan a engañar. Un comerciante serio maneja millones de euros en monedas al año y no se va a andar con tonterías por un importe tan pequeño como seguramente sea el valor de tus monedas. Si al ver las monedas detectan que una de ellas tiene un valor numismático considerable, un comerciante serio te lo va a decir y te va a pagar más por ella. Es lo justo y lo normal. ¿Y cómo detectar si el comerciante es alguien serio o es un pirata? Pues aquí tienes una pista. Otra pista es que todos los patrocinadores de este blog son comerciantes serios.

PASO 5: VENDE LAS MONEDAS

Una vez que hayas cerrado un precio y unas condiciones con un comerciante ya solo queda lo más sencillo: llevarlo a la práctica. Aquí está muy mal visto echarse para atrás y por eso es tan importante que tu primo sabelotodo cierre el pico y no diga la típica idiotez de que te están engañando.

Tampoco se te tiene que olvidar firmar un documento de compra-venta para que quede constancia documental de la procedencia del oro y del dinero; especialmente si el importe es considerable.

PASO 6: ¡¡CUIDADO CON HACIENDA!!

Este paso se le olvida a muchos y luego vienen las lágrimas. Obviamente Hacienda no será un problema si el importe total de las monedas es de unos cientos de euros, pero si hablamos de decenas o centenares de miles, entonces hay que tenerlo muy en cuenta. De nada sirve buscar a un comerciante que te pueda proporcionar un 0,5% más por tus monedas si el próximo junio llega Hacienda y te mete un rejonazo de un 21%. Mucho cuidado con esto porque puedes acabar haciendo un pan con unas ostias.

koala oro

Todo se simplifica muchísimo si tienes facturas de todas las monedas adquiridas porque entonces solo tendrías que pagar el 21% de la plusvalía, que no será tanto si las monedas se compraron hace poco. Pero las monedas heredadas generalmente vienen sin facturas de compra porque es oro acumulado durante generaciones o que acaparó en los años 70 el tío Bernardo, que era muy raro y le dió por comprar oro convencido de que los comunistas desmontarían España en cuanto Franco acabase de agonizar. En esos casos teóricamente hay que pagar al fisco el 21% del importe total de la venta.

Digo teóricamente porque hay maneras legales de hacer ingeniería fiscal para que duela menos el pago. Si la empresa a la que vendéis el oro es seria os comentará cómo hacerlo o incluso pondrá a sus asesores fiscales a vuestro servicio. Ese es parte del trabajo que un comerciante serio hace para ganarse su porcentaje en la compra-venta, así que si la suma es importante estáis en posición de exigir cierto asesoramiento al respecto. Claro está que si lo que te ofrece el comerciante es compraros el oro con dinero negro como manera de no pagar a Hacienda, lo que deberías hacer es desentenderte totalmente de ese pirata. Y si no, luego no vengas llorando.

10 Comentarios

  1. Ilicitano 2 años hace

    Muy buen articulo que servirá de ayuda a mas de uno. Hay gente que por desconocimiento vendieron en los típicos “compro oro” monedas de oro en los que encima les pagaron el valor del metal a precio de hace una década o mas. Y los comercios serios como el que citas para la venta de metales preciosos por desgracia escasean en España.

    Un saludo.

  2. Luis X 2 años hace

    Una detallada, concisa y novedosa información que espero que nunca me sea de utilidad, je, je. Aunque nunca se sabe … Dos pequeñas cuestiones que me surgen tras la lectura:
    – ¿Entrarían las alfonsinas e isabelinas bajo el entorno bullion? En las subastas suelen verse algo por encima del spot, para conservaciones buenas y hasta para los años más o menos comunes
    – Lo mismo que habría que regular con Hacienda posibles plusvalías, también se podrían imputar minusvalías en caso de venta por debajo del precio de compra, ¿no? Aunque ya no sé si al final Hacienda somos todos …
    Muchas gracias por el tiempo que dedicas a fomentar esta interesante afición
    Luis

  3. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 2 años hace

    Me alegro de que os guste el artículo a pesar de que éste no va tan dirigido a los coleccionistas de monedas como a tanta gente como me pregunta sobre qué hacer con sus monedas.

    Sobre las preguntas que hace @Luis X, respondo en la medida que puedo:

    – Las alfonsinas y las isabelinas corrientes se pueden entender como “bullion” en el sentido de que se pagan a peso. Claro está que alguien tiene una en perfectísimo SC se pagaría algo más. Y las raras se pagan más caras, pero quien acumula oro no va a por las raras, sino a por las corrientes comprándolas a peso de oro.
    – Entiendo yo que las minusvalías se podrán deducir de Hacienda, pero quien pretenda deducir mucho que se prepare para una inspección. En cualquier caso, lo normal es que haya plusvalías porque las inversiones en oro físico generalmente se guardan durante muchos años y en muchas ocasiones pasan de padres a hijos. Quien comprase oro en los años 70 y lo vende ahora ganará dinero por muy mal que lo venda (otra cosa es que gane dinero con respecto a la inflacción, pero ya se sabe que eso no lo tiene en cuenta nuestro amigo el fisco).
    Los que compraron oro/plata en 2010 y 2011, debatiéndome con sesudos argumentos que el precio era altísimo, serán quienes ahora deduzcan a Hacienda.
    http://blognumismatico.com/2010/09/17/buen-momento-para-vender-oro/
    http://blognumismatico.com/2011/04/14/el-precio-actual-de-la-plata/

    Saludos,
    Adolfo

  4. Javier 2 años hace

    Se subasta en aureo una moneda de 1881/0*1881. Alfonso XII. MSM. 25 pesetas. (Cal. 12). La alfonsina de 1881 del primer tipo,
    sin barba, precio salida 45.000.- que te parece?

  5. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 2 años hace

    Las 25 pesetas de 1881/0 sin barba es una de las piezas más míticas de El Centenario. Los ejemplares existentes se cuentan con los dedos de una mano.

    Salió uno en la Laureano Figueroa y se remató por 77.000 euros. Esto fue en 2007 (si mal no recuerdo), cuando el coleccionismo de El Centenario de la Peseta estaba en auge. Después vino la crisis y los españoles, que son quienes compran este tipo de monedas, estaban sin un duro. Por eso Ibercoin no encontró quién pujase 40.000 euros por otro ejemplar en 2013: http://blognumismatico.com/2013/06/30/subastas-numismaticas-de-junio-y-julio-de-2013/
    Luego lo volvieron a poner en venta en 2014: http://blognumismatico.com/2014/06/11/subastas-de-mayo-junio-y-julio-de-2014/

    Ahora mi sensación es que El Centenario ha remontado algo, pero en 2015 no salió nada de este periodo de altísimo nivel. Esta moneda será un buen termómetro sobre cómo está el patio entre los coleccionistas más potentes de esta serie.

    Saludos,
    Adolfo

  6. Ignacio 2 años hace

    Ostras Adolfo, muy mal tienen que estar las isabelinas para pagarlas a bullion. Yo creo que en EBC valen mas.
    Otra cosa es que un numismatico profesional ‘se coma’ todo ese valor numismatico a la hora de comprarla a un coleccionista. Que tampoco me parece bien, pero segun las circunstancias…
    PD: En las subastas es una loteria, a veces salen muy bien, y otras muy caras…

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 2 años hace

      Unas isabelinas corrientes en estado de conservación corriente las va a pagar un profesional a peso. Al igual que las onzas corrientes en conservaciones corrientes. Al igual que los duros de El Centenario corrientes en conservaciones corrientes….

      otra cosa es que luego ellos las vendan más caras.

      Saludos,
      Adolfo

  7. Ignacio 2 años hace

    Bien… esto quizas te de para otra entrada. Para mi una conservacion corriente es MBC o menor. En este caso el valor numismatico depende de la rareza. A partir de MBC+, puede que te paguen tambien a peso, pero sinceramente no lo veo justo para monedas de este calibre (históricas). Cada uno defiende lo suyo, cierto. Pero si queremos que la numismática no sea vista de la manera que lo es ahora ese ‘spread’ entre compra y venta deberia estar más ajustado. Quizás sea un poco ideal…

    Dejame decir un ejemplo ‘animalada’. “Si me las vas a comprar a peso, no te importa que te las raye, verdad? total, es a peso y sin valor numismático” … pues lo he oido, y no le faltaria “razón”
    A peso -> Para fundir

  8. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 2 años hace

    Una vez estuve hablando con un comerciante vía e-mail para escribir una entrada que luego no vio la luz. Te dejo un par de frases suyas (entiende que en esa época la plata estaba más cara):

    “Un lote de duros en BC (que es lo más tipico) van casi al peso (compro a 11, vendo a 13) y si son lotes es más la molestia el catalogarlos que el beneficio que me traen. Si en el lote hay un duro de 1871 (18-73) mejor para mí: no habré perdido el tiempo. ¡Tampoco es para tirar cohetes!”

  9. Javier 2 años hace

    Aquí entramos en un dilema, los comerciantes se encargan de mover nuestras monedas de unas manos a otras, llegamos a nuestra tienda de confianza o la mesa de la Plaza Real y queremos comprar a buenos precios, llevarte un Duro por 20€ que sea coleccionable, una onza de México por 30€, o cualquier otra pieza que de por sí ya tenga valor en metal, y queremos que además al revenderla el comerciante nos la compre al mismo precio… Creo que la cosa está más equilibrada de lo que parece, gracias a que ellos compran a precios por debajo del mercado pueden ofrecernos a los compradores precios correctos (no siempre, pero esa es la competencia). Y a quién no le agrade la sensación de vender muy barato o prefiera creer al cuñado sabelotodo, tiene la oportunidad de vender sus monedas a infinidad de portales web donde se verá con otra infinidad de coleccionistas que buscarán, como no, su propio beneficio.
    Un saludo.

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