Carterita de moneda circulante de España dedicada a WMF 2016

Carterita de moneda circulante de España dedicada a WMF 2016

Este fin de semana acontecerá la World Money Fair (WMF) de Berlín 2016. Yo estuve hace un par de años (uno, dos y tres) pero éste no va a poder ser. Intentaré ir a las convenciones de Verona o a Frankfurt porque veo una costumbre muy sana ir al menos a una convención fuerte al año a pesar de que me toca hacerme 4.000 km. cada vez que voy a una.

El caso es que, como todos los coleccionistas de euros saben bien, la FNMT emite una cartera especial, de menor tirada que las normales, para la convención WMF. Suele haber bastante expectación porque son las primeras carteras que emite la FNMT cada año y porque, al ser la tirada limitada a 2000 unidades, los que la quieran deben estar espabilados.

Este año se venderá a partir del 5 de febrero en la caseta de la FNMT en la WMF, mientras que a partir del 6 de febrero se pondrá a la venta en España. Como todos los años, la cartera tiene todas las monedas circulantes del 2016 y la primicia de la moneda conmemorativa (más expectación todavía). En este caso la moneda de 2 euros no puede tener un motivo más numismático, pues está dedicada al acueducto de mi querida Segovia. Que yo sepa todavía no tenemos una buena imagen de la misma pero a mí el diseño me recuerda a las 25 milésimas de escudo de 1868. Además, este año la cartera de la WFM trae una innovación: sobre el plástico del set se aplicará la cuádruple imagen latente de la FNMT, que mostrará -dependiendo del ángulo de visión- la M coronada de la ceca de Madrid, el número 16, el acueducto de Segovia y el oso de Berlín. En Numismática Visual tenéis más información sobre la cartera.

cartera España WMF 2016

Hay que decir que las imágenes latentes como sistema de seguridad llevan ya mucho recorrido en las emisiones de monedas españolas, pues se comenzaron a utilizar las dobles imágenes latentes en las 500 pesetas de 1993. Después la FNMT comenzó a aplicar la triple imagen latente en las monedas conmemorativas de 12-20-30 euros y a partir de 2013 se comenzó a aplicar una cuádruple imagen latente en una moneda de la que ya hablamos aquí. Esta cartera de la WFM es la primera vez que aplica esta técnica en un plástico. También hay que decir que esta innovación tecnológica está patentada por la FNMT y supone un buen mecanismo de seguridad, aunque yo creo que las imágenes latentes se incluyen por la belleza estética de las mismas y no tanto por la seguridad que proporcionan.

A la mayoría de los coleccionistas de moneda histórica, que son los lectores habituales de este blog, el tema de la cuádruple imagen latente les deja un tanto indiferente. Sin embargo muchos de esos mismos coleccionistas se pasan horas leyendo para entender la diferencia técnica entre la acuñación a molino y la acuñación a volante. Es decir, que a los mismos que les importa un carajo los avances técnicos actuales les fascinan los avances técnicos del siglo XVIII. No parece muy coherente.

cartera España WMF 2016

Extendiendo un poquito esta crítica, creo que somos muchos los coleccionistas de moneda histórica que nos estamos perdiendo el tiempo presente. A mí me gusta reflexionar de vez en cuando sobre el tiempo en el que vivo (ejemplo) y creo que si algo caracteriza a la producción numismática actual es justamente los avances técnicos que continuamente aparecen. No es algo de extrañar puesto que en todas las industrias estamos viviendo una auténtica edad dorada del avance de la tecnología. Pero en el caso de las monedas es curioso que los coleccionistas nos lo estemos perdiendo. Yo en el tema de las monedas conozco frikis y expertos en casi todas las facetas imaginables de nuestra afición, pero todavía no conozco a nadie que sea un experto, o que centre su colección, en los avances técnicos actuales.

Puedo entender algunos de los motivos que nos lleva a los coleccionistas de monedas a no tener especial interés en estos temas. El primero seguramente sea que comprender con cierta profundidad los avances técnicos actuales supone un esfuerzo importante, sobre todo para quienes no tienen una preparación técnica. Es mucho más fácil entender el mecanismo de la máquina de vapor que la tecnología necesaria para hacer monedas de colores utilizando la oxidación del niobio en vez de esmaltes. El segundo es que a quienes les llama la atención la historia generalmente no les llama la atención la tecnología; por eso de la absurda división entre ciencas y letras. Afortunadamente los de mi generación ya no decimos eso de “es que soy de ciencias” como excusa para no saber escribir, o “es que soy de letras” para no saber multiplicar. El tercero es que si alguien está interesado en la historia tendrá un interés por aquellos avances tecnológicos que hayan tenido un fuerte impacto histórico. Ni las imágenes latentes, ni el niobio ni ninguna otro avance actual va a tener tanto impacto como la introducción de la máquina de vapor. Eso es evidente. Por último está claro que si un coleccionista se apasiona por un campo tan minoritario tiene que ser lo suficientemente valiente como para asumir el aislamiento de sus otros colegas coleccionistas.

2 euros conmemorativos 2016

Sea como fuere, yo invito a todos los coleccionistas a que al menos estén al tanto de las innovaciones tecnológicas que ocurren en la acuñación de monedas. Por ejemplo, pueden empezar siguiendo al Banco de España en Youtube. O a la ceca de Perth.

7 Comentarios

  1. Ilicitano 3 años hace

    Aunque me gustan mas las monedas con bastante mas solera, últimamente también estoy comprando alguna que otra moneda moderna. Con imagen latente tengo ya bastantes y las que vendrán. También ya tengo alguna de Niobio y alguna que otra de colección que me parezca bien ejecutada. Mis favoritas de los últimos dos años son los 25 Euros de Austria del 2014, los 10 Dólares de Palau de la serie Tiffany Art del 2015 (la que mas que gusta de todas mis modernas), los 2 Dólares de Niue dedicados al Dios Odín del 2015 y los 30 Euros de España del también pasado 2015. Los avances en las monedas si no la afean son para mi mas que bienvenidos. Pero ya tiene que ser una moneda ya sea de colección o ya sea circulante de muy buen diseño y bien ejecutada para que me interese comprarla. Eso sí, para mi ninguna moderna por mas elaborada que sea puede parecerme mas atractiva y de mejor arte que una buena griega clásica y que otras de muchas otras culturas. También como es lógico estas monedas modernas no tienen ningún interés histórico ya que fueron acuñadas hace nada, además de que la mayoría nunca han circulado realmente. Suelen ser monedas hechas para coleccionistas y nunca tienen el grado de trabajo y casi artesanía que tenían las monedas de antaño. Si me ponen delante un Tetradracma, un Denario, un real de a ocho o una de colección actual, la ultima que elegiría seria la mas moderna. Cada uno tenemos diferentes gustos y lo que a mi me gusta a otros puede no gustarles y lo entiendo. Pero con el tema de ciertas monedas modernas en Euros (sobre todo las famosas Marías) que tienen unos precios desproporcionados para lo que ofrecen (un diseño diferente y feo en el anverso de una moneda de 2 euros y encima conservando el diseño del canto y del reverso) jamás podre entender el porque hay quienes las compran por tanto.

    Un saludo.

  2. Ilicitano 3 años hace

    En cuanto a que en la carterita venga grabado sobre el plástico que protege la moneda de 2 euros CC una imagen latente lo veo una autentica tontería que lo único que hace es que se pueda apreciar en menor grado a la propia moneda. Yo a eso no lo considero una innovación, mas bien una molestia. Con las cosas mucho mas fáciles de pensar que hay como por ejemplo sacar una línea de onzas de oro y plata de inversión y se complican poniendo imágenes latentes en envoltorios.

    PD: La primera moneda de 500 pesetas con imagen latente data del año 1993.

    Un saludo.

  3. Lanzarote 3 años hace

    Totalmente de acuerdo con Ilicitano.
    ¿Por qué a algunos nos apasionan los avances en las técnicas de acuñación en tiempos pasados y apenas mostramos interés por las innovaciones actuales?, pues supongo que es cuestión de gustos, a mí el té me gusta sin azúcar (acuñación a martillo), aunque también con media cucharadita (acuñación a rodillo) e incluso con una cucharada (acuñación con las primeras prensas de volante), pero ya las acuñaciones con las mejoras del volante propiciadas por las innovaciones de Droz o las acuñaciones con prensas automáticas me parece como echarle dos cucharadas de azúcar, demasiado dulce.

    Me gusta que haya aunque sea un atisbo de artesanía en la creación de la moneda y en su resultado. Por el mismo motivo, en arquitectura, me gusta mucho más el románico que el gótico, y ya estilos más tardíos me ponen menos, tanto el proceso de construcción como el resultado. Las innovaciones tecnológicas quitan mérito y protagonismo a los ejecutores de la obra. Me gusta que la parte humana en la ejecución sea la protagonista, o que al menos haya un cierto equilibrio (ingenios a rodillo, primeras prensas a volante).

    Y recalco lo de “ejecución”, porque sin duda el mérito humano en el avance tecnológico es indudable.

    Por otro lado, como bien comenta Ilicitano, muchos de los avances de hoy en día sólo se implementan en monedas “para coleccionistas”, no para moneda circulante, porque la verdadera innovación, si nos vamos a la finalidad última de la moneda, facilitar las transacciones comerciales, buscan la extinción de la misma (pagos virtuales).

    Dicho esto, a mí me gustan todas las épocas, el coleccionismo de euros me parece muy interesante, incluso la proliferación de moneda conmemorativa nos permite disfrutar de algunos diseños espectaculares (también diseños horribles, pues de todo hay).

  4. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 3 años hace

    @Ilicitano, tu caso es realmente un caso raro: te gustan las monedas más antiguas y también las más modernas. ¡¡Eso está muy bien!! ¡¡Qué apertura de miras!!
    Date cuenta de que hay muchísimos coleccionistas de euros lo que hace que los euros más escasos tengan una enorme demanda, por lo que quien los quiera tiene que pagarlos. Tampoco falta quienes los compran como inversión independientemente de su diseño. Y justamente esa gente son quienes les importa muy poco que la moneda cueste 500 euros más o menos. Si nos vamos a EEUU, los precios son muchísimo más escandalosos para unas piezas con un diseño muy normal.
    La gracia de la imagen latente “en el envoltorio” es tecnológica: aplicar la misma impresión latente en un plástico que en un metal es un desafío en sí mismo, independientemente de la estética del mismo. Mucho me temo que no tendría sentido (económico) para la FNMT lanzar una línea de onzas.

    @Lanzarote, interesante comentario. Tienes mucha razón en que con la industrialización y la mecanización de la producción de monedas, su manufactura tiene más que ver con las máquinas y menos con las personas. Estoy de acuerdo contigo en que eso hace menos apetecibles a las piezas para muchos coleccionistas porque sabemos que hay miles igual que la nuestra.
    Pero cuando nos fijamos en el avance tecnológico en sí, creo que la época en la que vivimos es la más interesante de todas. ¡¡Ha habido más avances en lo que llevamos de siglo XXI que en los primeros 2000 años de historia numismática!!

    En cuanto a la tecnología de la moneda circulante, yo creo que al ser un objeto cotidiano casi nadie se da cuenta de que es un producto para cuya producción es necesaria una alta tecnología. Siempre lo ha sido. Una moneda es un objeto que debe ser barato de producir para un Estado pero muy cara de producir para un particular (tanto ahora como dentro de unas décadas), justamente para evitar falsificaciones. Eso hace que la producción de monedas siempre haya requerido de una gran tecnología. Hoy en día esa tecnología necesaria quizá sea más evidente en los billetes que en las monedas. Algún día habrá que dar las gracias a los falsificadores por hacer que los productores de monedas se preocupen por seguir innovando y desarrollando tecnología.

    Saludos desde Innsbruck,
    Adolfo

  5. Dosmundos 3 años hace

    Yo creo que la diferencia está en que las monedas super modernas son productos coleccionables de una casa de moneda, pero no son monedas en un sentido histórico.

    Por eso, para un numismático es más importante saber como se hicieron las monedas en el pasado, por ejemplo para poder explicar irregularidades o errores, o para detectar falsificaciones. La téchnica para producir el cartón en que viene un disco metálico que nunca va a salir a la circulación, pues, tal vez no tanto….

    Por supuesto, las cosas pueden cambiar. Hay más interés en la technología de la producción de monedas bimetálicas ahora, ya que ese tipo de monedas se usa en muchos paises. Existe hasta una asociación numismática para el estudio y el coleccionismo de monedas bimetálicas.

    Una verdadera inovación saldrá ahora en abril aquí en Alemania:
    http://www.bundesfinanzministerium.de/Content/EN/Standardartikel/Topics/Collector-coins/planet-earth-collector-coin.html
    Se va a formar una Asociación Bi-materialistica?

  6. Juan Antonio 3 años hace

    Yo creo, que hasta que no se pase un siglo o más, no se podrá valorar estos cambios tecnológicos ( históricos ) en su justa medida, pero ahora no estamos en el mejor momento para valorarlo, ( demasiadas monedas para colección, …) el tiempo dirá. Pero, lo que estoy seguro que será una época muy atractiva como lo son otras.

  7. Pedro I 3 años hace

    Hola a todos: las cosas bien hechas atraen, gustan, interesan…Por ejemplo, la tecnología actual logra obras dignas de admiración. Pero, las antigüedades (aunque también éstas se valen de los últimos avances de la técnica para su exposición, conservación, conocimiento…) parecen como otra afición diferente.

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