Hallazgos de billetes

Hallazgos de billetes

Muchas veces se habla entre los aficionados a la numismática de los hallazgos de monedas, pero muy pocas veces de los hallazgos de billetes. La razón es que encontrar un tesoro de monedas es muchísimo más común que encontrar uno de billetes. Hay varios motivos para ello.

El primer motivo es que históricamente se han fabricado muchísimos menos billetes que monedas. Las monedas tienen un recorrido histórico desde la Edad Antigua mientras que los billetes comenzaron “en serio” en el siglo XIX, aunque los hay anteriores. El segundo motivo es que los billetes siempre han sido “moneda mala”. La ley de Gresham nos dice que la moneda mala es la que circula y la “moneda buena” es la que se atesora. En otras palabras: si un ciudadano del siglo XIX guardaba 1.000 pesetas debajo del colchón, lo normal es que guardase 40 monedas de 25 pesetas de oro y no un billete que no era más que un “vale” de 1.000 pesetas. El tercer motivo es que los billetes generalmente tienen más valor que las monedas, lo que hace que para una misma cantidad de dinero se guardasen más monedas que billetes. En el ejemplo anterior, quien guardase 1.000 pesetas podría guardar 40 monedas o un solo billete. El cuarto motivo es que las monedas son más fáciles de detectar puesto que existen detectores de metales, pero no existen “detectores de billetes”. Por último, las monedas están pensadas para perdurar y hay veces que nos llegan en un estado muy aceptable a pesar de que estuvieron enterradas miles de años; sin embargo, cualquier cosa (humedad, fuego, insectos, ratones…) destrozará un fajo de billetes. Hay casos dramáticos al respecto.

mesita con tesoro

Por todo esto es muy complicado que aparezcan billetes de principios de siglo XX -y no digamos ya del siglo XIX- en buen estado. La única buena noticia es que los billetes suelen estar escondidos en las propiedades de la gente y no enterrados en el suelo. Por eso cuando se encuentran es totalmente legal introducirlos en el mercado notafílico sin tener que dar más explicaciones al Estado Español que las que corresponda a Hacienda por la ganancia del billete. Aquí no hay piteros que valgan.

Un caso relativamente típico es que aparezcan unos billetes metidos entre libros. Por ejemplo, he oído hablar de un potentado sudamericano cuyo bisabuelo emigró de España a buscarse una vida mejor en América, llegando a ser gobernador en 1875. El tal gobernador dejó como herencia una enorme biblioteca con miles y miles de ejemplares que permanecieron intactos hasta hace muy poco. Revisando algunos de ellos se llevaron la sorpresa de encontrar tres billetes de 100 pesetas de 1884, ¡¡y uno de 1878!! Según he oído decir, esa biblioteca no ha sido revisada en su totalidad así que no se descarta que aparezcan otras joyas notafílicas. ¡Y quién sabe si no aparecerán otro tipo de tesoros!

mesita con tesoro

En otros casos los billetes estaban más escondidos y aparecen en el interior de muebles antiguos. Uno de los últimos casos que he conocido le ocurrió a un trapero, de esos que van por los pueblos de Castilla con una furgoneta y un altavoz. Un buen día, aparte de joder la siesta a los lugareños con su altavoz a las cuatro de la tarde, el trapero compró un bonito sillón, de esos que a principios del siglo XX tenían las clases sociales más altas. Para poderlo vender mejor el trapero llevó el sillón a un tapicero. Y al meter la tijera… ¡¡sorpresa!! Un fajo de billetes de 1876 y 1884 de distintos valores y algunos correlativos. En total 775 pesetas, toda una fortuna para la época que a día de hoy se pudo revender por una buena pasta.

Otro ejemplo es la mesita que ilustra la entrada. Esa mesa la heredó una mujer hace 30 años y quedó como recuerdo en un desván puesto que no estaba bien conservada. Hace unos meses se puso a adecentarla y para su sorpresa se encontró varios papelotes escondidos bajo la pesada placa de marmol. Algunos de los pepelotes son los que se muestran en la entrada: varios billetes correlativos de 5 pesetas de 1936 y 1937. Junto a ellos se encontró también un salvoconducto que habían ofrecido a su abuelo, así como su permiso de armas. Parece ser que el salvoconducto y los billetes escondidos no sirvieron para mucho a su abuelo pero la nieta se va a poder pegar unas buenas vacaciones gracias a ellos.

antigua licencia de armas

También se dice que hace unos 7 años que encontraron un fajo de billetes de 500 pesetas del Conde de Orgaz. Estaban dentro de la pata de una imponente cama de bronce. Por eso hace unos años que aparecieron en subastas varios billetes correlativos de las 500 pesetas de 1940.

En otras ocasiones aparecen los billetes al derrumbar casas antiguas, algo que también suele ocurrir en los hallazgos de monedas. Dicen que al rehabilitar un edificio de la calle Caballers de Lleida aparecieron bastantes billetes. También se dice de una antigua casa de postas en el País Vasco, un lugar muy habitual para descansar caballos y jinetes a mediados del siglo XIX. El caso es que, según se cuenta, al rehabilitar el edificio encontraron entre unos muros de dos metros de espesor un cesto lleno de billetes clásicos en extraordinaria conservación. Entre ellos había ejemplares de las 1.000 pesetas de 1895 (Cabarrús) y de las 50 pesetas de 1893 (Jovellanos). Hay quienes dicen que este mítico hallazgo es el mayor tesoro de billete clásico español jamás encontrado y que de él proviene la mayoría de los billetes clásicos que han aparecido en el mercado en los últimos 20 años.

salvoconducto

Todas estas historias me han venido de coleccionistas de billetes muy serios. No puedo garantizar la veracidad de las mismas, porque en ellas siempre se juntan mito y realidad. Pero con ellas nos podemos hacer una idea de lo complicado que es encontrar un tesoro de billetes. Para concluir, os dejo unas palabras al respecto de un amigo mío:

 

Lo normal es que aparezcan billetes de la Segunda República y del Estado Español. Normales y feuchos. A veces, de década en década, a algún afortunado le aparece en el sitio más inesperado algún papelote interesante.

La clave para hacerse con ellos está en la red de contactos, pues aparecen en cuenta gotas. Es como un gran árbol: si quieres que dé buenos frutos tiene que tener buenas ramas. Hay que cuidar y alimentar las raíces aunque no se ven, pero que son muchas y profundas. Incluso a veces los mejores frutos están en el subsuelo en forma de trufas. Hay que ir repartiendo “bacalao” por el camino hasta llegar a la fuente. Es la única forma de tener opciones a buenos hallazgos. Y luego, con la fuente hay que ser claro y conciso. No hay que andarse ni con contemplaciones ni con regateos. Hay que ser generoso en la medida de lo posible. Los tacaños o los ruines rara vez logran comprar grandes cosas si no es por accidente.

5 pesetas 1936

5 pesetas 1937

5 pesetas 1937

15 Comentarios

  1. Jorge 2 años hace

    Efectivamente los billetes de la casa de Postas fueron posteriormente comprados por Zacarías Mateos( q.e.p.d).Casi todas las parejas de billetes clásicos de 25,50 y 100 posteriores a 1884 que existen provienen de dicho hallazgo.Algunos son sc-.

  2. Jorge 2 años hace

    Uno de los hallazgos más extramos y macabros de los que tengo noticia fue que durante las obras en un convento se desenterró el cádaver de una monja.Tenía en sus manos un misal y dentro de él un billete de 10 escudos de 1873.

  3. Jorge 2 años hace

    He citado a D.Zacarías porque aunque fallecido hace tres años era una persona muy conocida entre los coleccionistas de billetes.El gustaba referir públicamente muchas anécdotas de este tipo. Fue un visionario y se recorrió durante la década de los sesenta, setenta y ochenta multitud de pueblos España en búsqueda de billetes en una época en la que se le por una parte había bastante desconocimiento y por otro se le daba poca importancia al coleccionismo notafílico. Recuerdo otras muchas anécdotas como la de la venta por parte de un notario de Villafranca de los Barros de otro lote importante de billetes clásicos entre los que había algún 500 pesetas de 1886 ,1000 pesetas 1907 de mayo.
    También llegó adquirir en Toro el real de D. Beatriz.
    Insisto que esto se contaba en público por lo que no veo ningún problema en compartirlo en este foro.Por supuesto, para mí de total credibilidad.
    En esos tiempos incluso en las sucursales del Banco de España se podían conseguir billetes clásicos siempre y cuando fueses amigo del cajero. Hoy en día no se conoce ningún ejemplar de 25 y 1000 pesetas de 1874.Del de 25 sólo un falso de época y del de 1000 un especimen sin numeración aparte de pruebas en cartulina.
    Tengo más anécodotas pero no me quiero alargar
    Hace poco se subastó por Cayón una multitud de billetes republicanos que aparecieron en una saca de correos de la república.

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 2 años hace

      Yo no tuve la suerte de conocer personalmente a Zacarías pero he oído hablar de él. Los coleccionistas de billetes le conocen bien y quienes andan más metidos en el tema son capaces de detectar algunos de sus mejores ejemplares simplemente por la numeración. También dicen que era quien más historias conocía y contaba. Es una auténtica pena que esas historias queden simplemente en el “romancero numismático” y nadie las haya puesto por escrito, pues como cualquier otro romancero, mezcla realidad con leyenda y al final no sabremos qué era cierto y qué no.

      No sabía que se hizo con un real de Doña Beatriz. De hecho, no sabía que también le diese a monedas de esa pontencia además de a los billetes.

      Saludos,
      Adolfo

      • jorge 2 años hace

        Pues Adolfo es una lástima que no lo conocieses pues él vivía en Valladolid y era originario de una pedanía cercana a Ampudia que se llama Valoria del Alcor.De hecho contribuyó a la restauración de la iglesia de su pueblo y una placa en la plaza mayor se lo reconoce.

        Al principio se dedicó a las moneda también con otra persona también fallecida Antonio Fuentes.Este último también me refirió anécdotas como que Zacarías llegó hacer autostop y viajar en un coche fúnebre que le recogió en alguno de sus recorridos por los pueblos de España.No sé si de copiloto o en la parte de atrás.
        Lo del real de D Beatriz quedó en posesión Antonio y creo que lo subastó muchos años después.Ninguno conocía la importancia de esa pieza.Esta persona también comentaba que relativamente fácil conseguir piezas de “cara de rata ” al peso en alguno de los pueblos.

        Las anécdotas de Zacarías yo las doy por ciertas la inmensa mayoría.También contaba sus fracasos como el de escaparse en un par de ocasiones el billete de 500 pesetas de Claudio Coello. Fué el último clásico que compró para su colección.Tuvo todos menos el 500 pesetas 1874 que se lo ofrecieron pero al final quedó en manos de otro coleccionista. Lo subastó Cayón hace unos años.Si tenía el 1000 de esa emisión en specimen y el 25 falso de época.Ni que decir tiene que él formó la mejor colección de billetes clásicos conocida.

        También otro fracaso que contaba es que al principio de dedicarse a comprar billetes llegó a conseguir ocho piezas correlativas de 1000 pesetas de Murillo de 1940 plancha rigurosa en Valdepeñas.Se quedó un par de ellos y otros tres los envió a Liverpool y el resto al no poder venderlos los volvió a cambiar en el Banco de España por ser en aquella época (en los sesenta)una cantidad importante de dinero.Dice que jamás volvió a ver otros de igual calidad.

        También ofreció un 10 pesetas de 1936 sin circular y un céntimo de 1906 smv sc a D. Mauricio Sisó a un precio de 7000 pesetas cada uno.El Sr Sisó soló le compró el céntino y le llamó l… por el precio del billete.Comparad lo que vale uno y otro hoy. Los que más sabían tampoco sabían demasiado…
        No me quiero enrollar
        Enhorabuena por el blog.

  4. carpanta 2 años hace

    Un amigo si encontró en el fondo de un baul de su abuela cientos de billetes, la mayoria sin valor sobre todo republicanos pero curiosamente habian cinco o seis de bastante valor de 500 pesetas y algunas series 9a que segun me dijeron eran bastante cotizados desconozco el por qué .

  5. Pedro I 2 años hace

    Hola a todos: el hallazgo de tesoros siempre me fascina; alimenta mi imaginación y, sin duda, aunque resultan poco probables, suceden realmente.
    Mi abuela me contaba que su padre, en su lecho de muerte, le dijo que debajo de la tapa de mármol de la cómoda tenía 20.000 duros escondidos y lo que tenía que hacer con ellos.
    Algunas historias como las que cuenta Adolfo en esta ocasión, se suman a otras que me relataban en casa y a lecturas como la isla del tesoro. Hoy, en un piso de una ciudad, en un ambiente tan distinto, a mis hijos les cuesta imaginar qué puedan encontrar un tesoro rehabilitando una estancia de la casa.

  6. Lanzarote 2 años hace

    Yo me encontré en la casa de un tío abuelo 85.000 pesetas de los años 30 metidos en un libro, y más vale que se hubiera gastado mi familiar el dinero en su época, porque los billetes están mal conservados, y ahora no darían para mucho. A finales de los años 30 con ese dinero hubiera podido comprar lo más grande….

  7. keko 2 años hace

    Hola.

    Muy interesante el artículo y los comentarios desconocia muchas cosas, en el foro imperio numismático, se abrió un tema titulado, los billetes más escasos, y un forero comentó, que sabía de la existencia de un ejemplar del billete de 1000 pesetas de 1874 en una colección particular, esa misma persona contó una anécdota, sobre una persona que encontró varios ejemplares, creo que unos 9 o 10, del billete de las 1000 pesetas de mayo 1907

    Las anécdotas contadas me gustan porque podemos ver y entender el porqué de queden tan pocos ejemplares de ciertos billetes, son como se comenta en el artículo accidentes , nadie guardaba billetes hace 100 años, es curioso de que de un billete de bajo facial, las 25 pesetas de 1874, no haya sobrevivido ni uno, y es que ni el banco de España, se guardó un ejemplar, me ha llamado la atención desde que lo supe.

    Me ha llamado mucho la atención D. zacarias tuvo varios billetes de 1000 pesetas del 40 sin circular y se deshizo de alguno en el banco de España, el que fué muy listo debió conseguir maravillas, a precios de saldo en esos años.

    Probablemente seguiran, en libros o escondidos billetes valiosos, que algunos no saldrán nunca a la luz.

    Un saludo

  8. Jaume 2 años hace

    Buenas noches, a quien no le ha gustaba rebuscar en el altillo de los abuelos de pequeño? Por otro lado, los billetes de bajo valor facial, al igual que las monedas son los que sufren mas desgaste por lo que cuesta que lleguen a nuestros dias enteros, uno de 1000 pesetas de principio del siglo XX era como el que ahora esconde billetes de 500, un ahorro para el futuro que tal vez se quede ahí si perece quien los escondió. En el caso que mañana desaparezca la mitad de la población española, de aquí unos años tal vez se encuentren esos billetes de 500 escondidos, pero fajos de billetes de 5 euros no van a encontrar.

  9. Juan Luis 2 años hace

    Hola a todos.
    Yo encontré , revisando unos albumes de sellos, unos cuanto billetes de mil y más pequeños. Emocionante por supuesto cualquier encuentro de ellos. Estos estaban metidos en el más pequeño de los albumes, en el que se diría para coleccionar los niños. Pero no me sorprendió porque los sellos del 2º centenario se lo iban a regalar a los niños para jugar. El hecho es que el asunto Cafisa y lo desagradable que fué, considerado para esta familia como una estafa, puso el sello de que los sellos tampoco eran verdaderos. Ahora, están en casa a buen recaudo.Eran de mi suegro.
    Saludos

  10. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 2 años hace

    Veo que a todos nos pasa: los tesoros escondidos nos despiertan nuestros deseos más infantiles.

    Es muy bonito :)

  11. Juan Antonio 2 años hace

    También puede pasar como a mí, en una familia grande que no los veas. La monedas de mi abuelo, supongo que serían normales.Recuerdo algún duro , … eran unas cuantas. Yo sólo me lleve una de 50 céntimos; Y ahora en mi familia nadie sabe dónde están. Supongo, que su valor numismatico no sería mucho, pero a mi me hubiera gustado conservarlas.

  12. andres correal 2 años hace

    Hola Sr. Adolfo Ruiz Calleja:
    Soy un interesado en la numismática, que hasta ahora por el acceso a internet se está enterando de la cantidad de cosas maravillosas que se pueden aprender por este medio, yo hasta ahora y coincidencialmente veo tu portal y me pareces una persona que puede saber mucho sobre la materia.
    Yo no sé si estoy acudiendo, en ésta oportunidad que se me presenta y si sea indicado hacer aquí una consulta, pero lo voy a hacer debido a que soy neófito en el tema y estoy un poco desorientado sobre como llegar a conocer información sobre dos monedas que a continuación te describo:
    1-país – Colombia (sur américa), denominación 5 Pesos, año que aparecía en la moneda: 1924, metal: Oro de 8 gramos.
    2-país – Colombia, denominación 2 y medio Centavos, año que aparecía en la moneda: no lo recuerdo pero la moneda es de oro y tiene la inscripción “Estados Unidos de Colombia”.
    Si estoy en el camino correcto de antemano agradezco tu orientación o de no, ofrezco disculpas por la interrupción.
    atentamente,
    Andrés Ernesto Correal Morillo.

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 2 años hace

      Bueno, esto no es el mejor lugar para esta pregunta pero te respondo:

      1.- Esa moneda se vende por poco más que su peso en oro. Si su conservación no es extraordinaria se paga como oro, y si es extraordinaria, un poquillo más.
      2.- Con esos datos poco te puedo decir. No conozco monedas de 2 centavos y medio que sean de oro.

      Saludos,
      Adolfo

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