Distinguir lo bueno de lo mejor: tres onzas peluconas sin circular

Distinguir lo bueno de lo mejor: tres onzas peluconas sin circular

Hace muchísimo que no dedicábamos una entrada a buscar las diferencias entre las calidades altas (entradas al respecto: primera, segunda, tercera y cuarta). Hoy nos vamos a atrever con las onzas peluconas. Son monedas a las que muchos coleccionistas no podemos aspirar, pero no está de más saber valorarlas aunque solo sea por culturilla general y por ver la diferencia entre monedas sin circular (más sobre ello). También conseguiremos que nos dejen de sorprender algunos remates que se dan en las subastas, en las que monedas que reportan el mismo grado de conservación se venden casi por el doble que otras.

Hablaremos de la onza de Santiago de 1751 por el simple motivo de que es la onza de los borbones más corriente en altas calidades, lo que ha hecho posible que yo pueda acceder a más fotos al respecto. Hace tiempo que dedicamos una entrada a los aspectos históricos y artísticos de la moneda y otra a los temas relacionados con su mercado. A ese respecto, nada que añadir por mi parte.

Para abrir boca os enseño mi única onza, la cual representa una de las mejores monedas que tengo en mi colección.

¡¡Un piezón!! ¡¡Y a quien diga que no le saco los ojos!!

Ahora en serio:

Esta onza no ha circulado, está impoluta y con prácticamente todo su brillo original. Pero presenta los típicos problemas de acuñación que tienen las onzas de 1751 en el reverso: el escudo no tiene una acuñación fuerte y presenta una hojita debajo de la A de “NOMINA”. Tiene también una rebaba entre la “M” y la “A” de “MAGNA”. Por parte del anverso, es bastante normal que la parte central de la moneda (el cuello de Fernando VI, la parte superior de la coraza y la parte inferior de la peluca) tenga una acuñación un tanto floja y no muestre bien los detalles más sobresalientes. En el caso de este ejemplar, los detalles de la coraza y el cuello se ven bastante bien pero podemos ver que algunos de los rizos de la parte inferior de la peluca están un tanto difuminados y muchos otros rizos no tienen todo el volumen que deberían. Por supuesto, la moneda no presenta ni golpes, ni rozaduras, ni arañazos ni historias de esas.

Hay que decir que estos problemas, aunque se dan y son evidentes a simple vista, no son demasiado pronunciados en comparación con otros ejemplares que se ven en el mercado. Digamos que la consideraría como una calidad media dentro de las onzas de Santiago de 1751 en calidad sin circular.

 

Veamos ahora otro ejemplar que tiene un amigo mío desde hace un tiempo:

Esta moneda está también sin circular pero su acuñación es sensiblemente mejor que la anterior. Para apreciarlo simplemente nos tenemos que fijar en la la parte central del escudo y compararla con la moneda anterior. Podemos ver que las flores de lis están mucho más detalladas, así como los leones de León, las barras de Aragón y la parte izquierda del escudo de Sicilia. Por la parte inferior del escudo, se puede ver que el león de Brabante presenta ahora muchos más detalles, especialmente en su cabeza, pues en la anterior moneda está “unido” al emblema de Borgoña moderno, que es la parte del escudo inmediatamente superior. Por parte del anverso se puede apreciar que la acuñación ha mejorado al resalzar los rizos de la peluca. Con solo comparar ambas imágenes se puede apreciar que la segunda moneda tiene más volumen y presenta unos rizos mucho mejor definidos.

Pero la moneda no está todo lo perfecta que podría estar. Aunque no es mucho, todavía presenta cierto margen de mejora. Se aprecia mejor en el reverso porque tiene muchos más detalles: fijaros en la lis superior derecha, la parte inferior de la lis inferior, la cara del león de Brabante o la parte izquierda del emblema de Borgoña moderno. Aparece también un exceso de metal al lado del segundo eslabón del collar del Toisón de Oro y otro en el adorno entre el cuarto y quinto. El tercer eslabón está como “muy apretado”, pero mucho me temo que eso forma parte del grabado del diseño en el cuño. Por parte del anverso, la única pega que podría poner es que algunos de los rizos están un poquillo más planos de lo que deberían y todavía hay algo de margen para aumentar el volumen de la peluca.

En global, esta onza es un piezón que se ve pocas veces. Yo diría que está en el top 10% de las onzas sin circular de Santiago de 1751.

Pero resulta que a mi amigo busca la excelencia en su colección y cuando ve la oportunidad de mejorar una pieza no se lo piensa mucho si tiene liquidez para ello. Eso es lo que hizo con su onza cuando vio en venta esta otra pieza.

¡Wow!

Yo diría que esta moneda está cercana a la perfección. Si la comparamos con la anterior vemos que los pequeños errores de acuñación se han superado: las estrellas de lis están muy nítidas, así como la cara del león de Brabánte y cada uno de los detalles de la Borgoña moderna. Por parte del anverso, podemos ver que los rizos tienen todavía más volumen que en el caso anterior mientras que la coraza y el rostro siguen perfectos. Impresionante monedón.

Es evidente que esta moneda ha salido del mismo cuño que la anterior pero de distinto que la primera. Por eso “hereda” algunos de los errores de cuño de la anterior, que son básicamente los dos excesos de metal en el collar del Toisón de Oro. A mí no me gusta tampoco lo “apretado” del tercer eslabón del collar, pero creo que ante eso no hay nada que hacer.

En global diría que esta moneda está en el top 1% de las monedas de Santiago de 1751 sin circular. Un piezón que se me hace prácticamente imposible mejorar.

En cuanto a recomendación de compra, puestos a incluir onzas sin circular en nuestra colección, yo buscaría que tuvieran al menos la calidad de la primera. El caso de la onza de Santiago de 1751 es de los pocos donde una calidad sin circular no sorprenderá a nadie, así que como nos va a costar un dinero significativo en cualquier caso, creo que no es buena idea hacerse con una “de las malas”. A partir de ahí lo que se pueda, pues el precio aumenta rápido cuando las monedas se acercan a la perfección. También hay que tener en cuenta que a la hora de venderla hay que ser capaz de encontrar a quien vaya a valorar esos detalles, pues no todo el mundo lo hará… o no todo el mundo lo querrá hacer a la hora de comprar.

17 Comentarios

  1. sierramadre 4 años hace

    Excelente entrada, esto si que es rizar el rizo.
    Si nuestros recursos fueran infinitos, obviamente lo logico seria tener lo mejor de lo mejor, pero como casi nadie dispone de ellos, entiendo y es mi humilde opinion que si te gusta la numismatica es mas logico tener 4 normales y distintas entre si que una perfecta, creo que la busqueda de la perfeccion se aleja de la aficion numismatica y se adentra mas bien en campos a tratar por la psicologia, ya sabemos, el ego y esas cosas.

    Creo que esto daria para un extenso debate del cual ninguno sacariamos nada en claro, jeje.

    Que malo es ser pobre, doy fe.

    Un saludo.

  2. Lanzarote 4 años hace

    jajaja, sierramadre, tienes tela de arte. Suelo coincidir con tu planteamiento, en este caso también.

    Adolfo, Dos Sicilias no, es Sicilia a secas, cuartelado en souter, con las barras de Aragón y las águilas de los Hohenstaufen. El reino de las Dos Sicilias es del s.XIX.

    Yo prefiero una onza con conservación algo más humilde pero con el escudo bien marcado, sin vanos. Como todo, esto es cuestión de gustos. Otra cosa es que se venda mejor la que tiene mejor conservación.

    • sierramadre 4 años hace

      Lo mismo digo, que sepas que te sigo por los internetes…por ahi me hago llamar britannia.

  3. Juan Antonio 4 años hace

    Gracias por la lección, aunque eso detalles quedan fueras de mis posibilidades, pero me ha gustado mucho.Quién sabe si en el futuro me puedan servir, eso económicamente sería buena señal

  4. Autor
    Adolfo 4 años hace

    @sierramadre, ya lo hemos dicho muchas veces: hay coleccionistas con intereses muy distintos. Hay algunos que dirán que encontrar una onza como la primera es sencillísimo, que para adquirirla solo hace falta dinero y que por tanto no tienen ningún interés en hacerse con ella. En cambio la tercera onza es mucho más complicada de encontrar. Hace falta saber buscar muy bien y tener un gusto propio muy bien definido para saber valorar su calidad y cuándo está a buen precio. Para mí tiene mucho más mérito como coleccionista hacerse con una onza como la tercera que comprar una como la primera + una onza de Carlos III corriente + una onza de Carlos IV corriente + una onza de Fernando VII corriente.

    Pero eso ya es cuestión de cada cual, claro está.

    @Lanzarote, gracias por la corrección. Modifico la entrada.

    @Juan Antonio, también es culturilla general. Como quien intenta entender por qué un cuadro de Picasso se vende por 5 millones de euros y otro por 50 millones. Eso no significa que vayamos a tener millones de euros para gastarnos en un cuadro: simplemente significa que nos gusta Picasso.

    Quizá haya otros coleccionistas que vean esta entrada y piensen en cómo aplicarlo a los cobres del siglo XIX (por ejemplo), que son monedas mucho más asequibles a pesar de que son mucho más raras que las onzas en las calidades de las que hablamos.

    Saludos,
    Adolfo

    • sierramadre 4 años hace

      Totalmente de acuerdo contigo, para gustos estan los colores, imagino que para determinados perfiles de coleccionistas la unica forma de disfrutar su moneda es pensando que no hay otra mejor en el mundo y si se lo pueden permitir les alabo el gusto.

      Yo tengo la mala suerte de no disponer de cash para una coleccion en sc, pero tengo la buena suerte de que disfruto con mbc e incluso de alguna pelucona descolgada con la que mantengo una pervertida relacion, numismaticamente hablando.

      Y vuelvo a repetir que si fuera muchimillonario me hacia una coleccion de aureos y onzas en proof, jeje…es coña.

      Un saludo.

  5. Ignacio 4 años hace

    Aqui ya nos movemos dentro del coleccionismo inversor y exquisito… pero… cuantas onzas hay que tener para adquirir posteriormente una onza como la tercera? Cuanta experiencia hay que tener? Apostaria que el que tiene una onza como la tercera no es solamente un coleccionista inversor sino un numismático o apasionado de la numismatica de bastantes años…
    Por supuesto que prefiero la ultima… quien no? Pero “la creme de la creme” esta al alcance de los bolsillos mas pudientes y no todo el mundo se lo podria permitir… querer aspirar a lo mejor, en elmejor de los casos nos permitiria una coleccion muy justita, y es casi imposible si te gustan las monedas :D

    • Ignacio 4 años hace

      Por cierto, monedas 2 y 3 comparten cuños, no asi la primera.
      Todas son unos piezones dignas de las mejores colecciones :)

  6. Jaume 4 años hace

    Unas monedas preciosas! Te recomiendo, si tu colección de monedas de oro es extensa, que las fotografies todas, por lo menos aquí en Barcelona hay robos todos los días y algunos que pueden parecer por encargo. Las buenas monedas no se funden, aunque vayan a parar al “compro oro” mas pirata de la ciudad. Vale más esto, que marcarlas como en la anterior entrada al blog.

  7. Juan Luis 4 años hace

    Si yo tuviera dinero……….Que haría si yo tuviera dinero?.
    Hoy por hoy me gusta tener muchas monedas de baja calidad pero con muchas sorpresas en su contenido.
    Las monedas en mano me motivan y leo cosas que me gustaban pero me faltaba una motivación.A medida que pasa el tiempo busco justificaciones para decirme que mis monedas tienen sentido y que valen el esfuerzo que les dedico. Probablemente, si tuviera dinero,me compraría muchas monedas de calidad por lo mismo que me compraría una casa o un plan de pensiones. Aunque haría viajes con mi mujer alegando la compra de monedas y de camino unas visitas culturales y gastronómicas.
    Pues creo que me compraría unas peluconas si tuviera dinero.
    Saludos

  8. Autor
    Adolfo 4 años hace

    @Ignacio, lo de los cuños lo comento también en la entrada.
    Estoy plenamente de acuerdo en que ir a por la tercera onza no solo requiere tener dinero sino saber hilar muy fino. Desde luego que no es el tipo de piezas que adquirirá alguien que acabe de comenzar con las onzas.

    @Jaume, yo guardo fotografías de todas mis monedas. Lo comentamos aquí: http://blognumismatico.com/2014/06/27/la-importancia-de-tener-fotos-de-nuestras-monedas/

    @Juan Luis, ayyyy… si yo fuera rico…

    • Juan Luis 4 años hace

      If I were a rich man…yubidubidubidubidah ttps://youtu.be/7NF4jqROoOs.
      Saludos

  9. Pedro I 4 años hace

    Hola todos: un artículo muy instructivo para aprender a distinguir las calidades de una moneda. Muchas gracias Adolfo. También gracias por compartir tu moneda. Entre los aficionados cuesta encontrar quién te enseñe algo de su colección. Y, aunque gusta compartir, somos quizás demasiado reservados.

    • Autor
      Adolfo 4 años hace

      Hombre, es normal que la gente sea reticente a mostrar buenas colecciones. Sobre todo por un tema de seguridad.

      Generalmente los que enseñan la colección suelen tener colecciones que no valen demasiado. Los que tienen colecciones realmente potentes generalmente solo enseñan las piezas a un círculo cercano de amigos.

      Saludos,
      Adolfo

  10. jorgetierno 4 años hace

    Adolfo,

    Muy buena entrada. Por sí te sirve de referencia, de la famosa onza de Santiago de 1751, gracias a las certificadoras, hay un extraordinario registro de calidades y es la onza con mayor población certificada, unos 230 ejemplares, con calidades muy altas casi todas (MS62 a MS65 la mayoría), aunque hay algunas inferiores (posiblemente del desafortunado coleccionista que la tenía como casi única hasta que se descubrió el Tesoro del Río de la Plata).

    En algún artículo de The Numismatics se hizo un monográfico con 7 u 8 calidades, similar al que se puede bajar de todas las calidades de la moneda the EE.UU. Te puedo pasar la refencia si lo vuelvo a encontrar, ya que es de la época del Papel.

    • Autor
      Adolfo 4 años hace

      Hola Jorge, bienvenido al blog.

      Efectivamente, gracias al Tesoro del Río de la Plata esta moneda pasó de ser una pieza muy rara en altas calidades a aparecer en casi todas las subastas una en SC. Hablamos sobre ello en las dos entradas que referencio.

      No tenía constancia de que apareció un monográfico sobre esta moneda en The Numismatics. Voy a ver si lo encuentro, pues tengo varios números en pdf.

      Saludos,
      Adolfo

  11. Javier 4 años hace

    Creo que reconocer o evaluar el estado de las monedas es la parte más costosa de esta afición, mientras que las dudas históricas son fáciles de resolver gracias a los medios de los cuales disponemos hoy día, el tema que toca la entrada para mí (que llevo muy poquito en esto) es más que complicado, ya se que es cuestión de práctica, pero no existe un patrón, y cada uno, ya sea por su interés de vendedor o comprador, varía el estado a su antojo.
    Mil gracias por aportar un poco más de practica al asunto!

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