Habrá coleccionistas de monedas muchos años

Habrá coleccionistas de monedas muchos años

Una de las preocupaciones subyacentes en muchos aficionados a la numismática es que cada vez somos menos y si desaparecen las monedas de nuestros bolsillos la numismática acabará siendo algo totalmente marginal, como ha ocurrido con los sellos. Yo no estoy de acuerdo con esta versión tan pesimista. Aquí expongo mis motivos con la sana intención de abrir el debate.

No hace falta más que acercarse a cualquier mercadillo, a cualquier convención o a cualquier subasta para darse cuenta de que no hay muchos aficionados y de que quienes están tienen cierta edad. Si se pregunta a cualquier veterano dirá que a los mercadillos provinciales van hoy en día la cuarta parte de aficionados de los que iban hace 20 años, que se comercia mucho menos entre los aficionados y que ya solo van los cuatro de siempre. Esas palabras hay que tomárselas con cuidado porque obviamente están llenas de una nostalgia a lo Jorge Manrique y están pronunciadas por alguien que se sentía cómodo en un entorno que está desaparienciendo. Por otra parte, lo que es evidente es que en este mundillo cualquier persona de 50 años es considerado joven, lo que me convierte a mí en alguien a quien muchos consideran un bebé a quien dar lecciones.

Que el número de aficionados decrece parece también claro a pesar de que es muy difícil estimar los coleccionistas que hay en diferentes épocas. Por poner un ejemplo, según la prensa de la época a principios de los 80 en España había «más de 300.000 coleccionistas de monedas». Yo creo que este dato es una exageración, pero hoy en día hablar de 10 veces menos también sería exagerar así que podemos ver que hay un notable descenso.

¿Qué está pasando?

A mí personalmente no me preocupa lo más mínimo que exista ese descenso de aficionados puesto que lo veo como algo normal. Propio del mundo que nos ha tocado vivir. Las últimas décadas se han caracterizado porque los ciudadanos tienen cada vez más acceso a información de todo tipo y eso hace que cada cual pueda profundizar en el ámbito que quiera. Cada vez podemos ser más frikis en cosas cada vez más extrañas. ¿Cuántos aficionados al manga había en España a principios de los 80? ¿cuántos tenían por afición ver películas de Europa del Este? ¿cuántos disfrutaban de la fotografía y eran capaces de hablar con un vocabulario técnico como lo hace hoy en día la mayoría de los veinteañeros? ¿cuántos jugaban a videojuegos? ¿cuántos se marchaban un mes de viaje a una selva tropical? Es evidente que el abanico de opciones a las que dedicar nuestro tiempo y nuestro dinero es ahora muchísimo más amplio. Si antes la numismática era una opción entre 200 y ahora es una opción entre 20.000, es normal que seamos menos los que la elijamos para disfrutar en nuestro tiempo libre.

Además de cambiar en número estamos cambiando la forma en la que nos relacionamos. Los mercadillos se vacían mientras que cientos de aficionados compartimos información a diario a través de la Web. Los comerciantes «de toda la vida» (casi todos, vaya) pierden clientes a la vez que las casas de subastas reciben más órdenes subasta tras subasta. Internet ha supuesto una revolución en todos los mercados y lo que me sorprende no es que también haya afectado al mercado numismáticos, sino la lentitud con lo que lo hace.

Somos pocos los jóvenes. Lo que no sé es si alguna vez han sido mayoría. Lo dudo: siempre ha sido una afición de gente madura. Además, los jóvenes aficionados y los profesionales tenemos un perfil diferente a quienes llevan muchos más años: todos somos gente muy preparada, con estudios superiores y con un interés que va mucho más allá del propio coleccionismo, pues nos interesa mucho la historia que hay detrás de cada moneda más que la moneda en sí. No digo con esto que los coleccionistas veteranos no tengan esa preparación ni esos intereses, pues mucho son así también (más los aficionados que los comerciantes), pero entre los jóvenes yo creo que esos intereses son generalizados. Eso me hace ser muy optimista puesto que veo un interés intrínseco muy alto en aquéllos que alimentarán la afición las próximas décadas. Así que considero que estamos viviendo un proceso que hace disminuir el número de aficionados pero que hace que los que queden estén muchísimo mejor informados.

Otro riesgo que algunos ven es que las puertas de entrada a la numismática se están estrechando cada vez más, lo que hará que cada vez haya menos gente interesada en nuestra afición. Yo creo que hay tres puertas de entrada principales: el coleccionismo de moneda actual; la historia; y el acceso casual a información que haga despertar la curiosidad por las monedas.

Muchos de los aficionados, entre los que me incluyo, nos interesamos por la numismática gracias a nuestro interés por la moneda actual. Es normal: son objetos que todos tenemos en nuestro bolsillo, lo que hace muy probable que en algún momento despierten nuestra curiosidad por la variedad de sus diseños o por su trasfondo político o histórico. El problema es que cada vez usamos menos las monedas físicas y pagamos más con tarjeta o por transferencia bancaria. El uso de divisas físicas se está restringiendo legalmente y hay un empuje generalizado a pagar siempre con tarjeta porque es algo que interesa mucho a los bancos (obtienen información detallada de nuestro gasto, fomentan el gasto porque no somos conscientes de que existe un intercambio de bienes en la compra y fomentan el crédito). Esto lo estoy escribiendo desde Estonia, un país donde prácticamente nadie paga nada en efectivo (es normal que los niños compren chuches con tarjeta) y donde ya me han preguntado muchas veces por qué no pago con tarjeta.

Ante este temor he de decir que es normal que cada vez se use menos el dinero en metálico puesto que es lo que interesa al Estado y a los bancos. Pero mucho me temo que las monedas y los billetes formarán parte de nuestra vida diaria las próximas décadas ya que son objetos que están en nuestra cultura desde hace miles de años y no es tan fácil desprendernos de ellos como de los sellos. Además de que siempre habrá interesados en realizar pagos sin dejar registros de los mismos. Por lo tanto, cualquier persona que sea un poco despierta tendrá ocasiones más que de sobra para preguntarse qué significan los dibujitos que aparecen en las monedas o en los billetes.

Pero además esta es solo una de las puertas de entrada a la numismática y probablemente no sea la principal para las generaciones venideras. La historia es otra vía de inicio que probablemente favorezca la entrada de cada vez más aficionados. Esto también es una diferencia clara con los sellos porque las monedas tienen un recorrido histórico muchísimo mayor. Me explico:

Un aficionado a la historia del siglo XIX puede ver los bonitos diseños que tienen los sellos y hacerse con una colección. Pero si lo hace exclusivamente por un placer historicista también podría coleccionar otros objetos: monedas, libros, juguetes de época, documentos, armas… el abanico es muy amplio y la época es estrecha, puesto que si su interés va más allá de la edad contemporánea tendrá que dejar de coleccionar sellos. En cambio un aficionado a la historia antigua, medieval o moderna que quiera tener pedacitos de historia en su casa mucho me temo que no tendrá muchas más opciones que comprar monedas. La clase media europea puede aspirar a tener en casa un museo de objetos que relaten la historia de Roma gracias a las monedas, pero no se puede hacer lo mismo con ningún otro tipo de objetos. En este aspecto las monedas son un auténtico regalo de la Historia para los aficionados a la historia. Martí Hervera y Aeternitas Numismatics también opinan de manera semejante.

Donde podríamos mejorar bastante es en la organización de eventos de divulgación y en las publicaciones que inicien a la numismática. El esfuerzo en ese aspecto por parte de los comerciantes ha sido siempre prácticamente nulo (con alguna salvedad de profesionales que publican artículos de divulgación en revistas especializadas) y ahora somos los aficionados quienes, gracias a Internet, estamos haciendo el trabajo para que su clientela perdure sin pedirles nada a cambio. Algunos comerciantes agradecen el esfuerzo (no hay más que ver quiénes apoyan este blog o los foros), otros no dan ni las gracias y otros directamente lo desprecian. Por no hablar de los niños, que son un público totalmente olvidado a pesar de que les encanta coleccionar.

Las monedas que ilustran la entrada son tres trishekel y un medio shekel acuñados durante la Segunda Guerra Púnica. La moneda cartaginesa me parece preciosa y no demasiado cara si tenemos en cuenta su relativa rareza y su importancia histórica. El medio shekel (el último ejemplar) perteneció a la Colección de Alexandre Carathéodory Pasha, un griego que llegó a ser alguien muy importante en el Imperio Otomano. Sus herederos llevan más de 60 años en Suiza y al parecer buscan liquidar la colección de tan ínclita eminencia por lo que salen a subasta en Classical Numismatic Group.

35 Comentarios

  1. Jordit 4 años hace

    Yo creo que como cualquier otro sector comercial, hay subidas y bajadas en cuanto al ineterés que puede suscitar esta afición. Yo no me preocuparía demasiado, tal y como dices. Una prueba que refutaría la bajada de ineterés por la numismática son los remates de las subastas, que varían muy poco de un tiempo para acá. Quizás una forma de autoprotegerse sería optar por monedas que no signifiquen un dispendio muy elevado ya que puedes disfrutar igual del coleccionismo y de la historia comprando una moneda por 30 euros y otra por 6000.

  2. Daniel 4 años hace

    Muy medido y correcto tu articulo, como siempre un placer leerte. Mi punto es lo profesionalizado del sector, lo dificil que resulta no sentirse «engañado» con cierta frecuencia, … el gusto no satisfecho por tocar y sentir la moneda, coleccionando plásticos (certificados) con objetos en su interior. Un sector muy poco dinámico, en el que para empezar requiere un esfuerzo de estudio y preparación que gente joven (niños) no esta dispuesto o no puede hacer. En otras aficiones se puede empezar poco a poco, sin presión, ahora tienes que ser (exagerando) ingeniero metalúrgico, historiador, analista de mercado … y tener suerte. Falta un espacio para novatos, no iniciados, niños y adultos sin mayor aspiración que curiosidad … Entiendo que este espacio no es económicamente rentable para los profesionales. Ser elitista no es necesariamente malo, pero limita el publico objetivo. No obstante gracias por crear este blog para mantener la pasión por las «moneditas».

  3. Miguel 4 años hace

    Hola Adolfo,

    un comentario que toca un punto que creo preocupa a todos. Pienso que en USA hay más afición que nunca y además con un enorme poder adquisitivo. Nuestras mejores monedas se están yendo para allá. De esto no me cabe duda alguna.
    Antes, los aficionados eran más o menos locales o a nivel de país pero ahora están por todas partes, se ha globablizado la afición lo cual me parece una muy grata noticia.
    Por otro lado, la transparencia también ha mejorado. Hoy puedes conocer los remates de cualquier moneda en prácticamente todo el mundo desarrollado para todas las mayores y mejores numismáticas. Esta mayor transparencia incrementará seguro el número de aficionados aunque sólo sea por el tema del refugio-inversión.
    El futuro numismático como casi en todos los sectores, es global. Renovarse o morir..como siempre

  4. Rubén 4 años hace

    Quienes se están cargando esta afición son los propios profesionales del sector, cada vez que voy a una tienda salgo con una sensación de insatisfacción increíble, bien porque con mis 28 años no me han tomado enserio y no se molestan en atenderme correctamente o porque salgo con la sensación de que me han intentado estafar, en general siempre son experiencias negativas (no digo que sean todos igual) todo lo contrario que en internet, donde todos somos tratados como iguales y donde esta el futuro de esta afición en mi opinión, yo por lo menos no piso mas establecimientos numismáticos, saludos.

    • Luis 4 años hace

      Ruben, siento que hayas tenido algunas experiencias desagradables con comerciantes profesionales. En mi opinión hay que tratar correctamente a todos los potenciales clientes, darles «cariño», no intentar engañarlos, enseñarlos, ayudarlos, etc. Es cierto y está claro. El que no lo haga peor para él.

      Ahora bien, dicho esto me gustaría explicarte un poco la problemática existente en relación al trato con jóvenes (digamos menores de 30 años) por parte de los comerciantes profesionales. Verás, yo tengo una muy amplia experiencia atendiendo al público, de todo tipo, y tristemente debo decir que los jóvenes son con muchísima diferencia los que menos compran. Es muy, muy raro que alguien de menos de 30 años compre una moneda con un mínimo de enjundia (50 euros para arriba). El motivo intuitivo es cierto en muchos casos: no tienen dinero, pero en otros uno se da cuenta claramente que no te compran porque están buscando un precio mucho menor, estilo ebay, sin que les importe el hecho de estar tratando con un profesional que aporta un valor añadido a lo que vende y no con un nick anónimo sin apenas garantías de autenticidad. Abundando en esta línea, no son para nada raros los jóvenes que te hacen un montón de preguntas y luego no te compran. Las primeras veces les respondes pero luego empiezas a desanimarte. Es más, a mí me ha pasado ya varias veces que chavales jóvenes que me han preguntado y no me han comprado luego me han traído piezas compradas por ahí a que se las perite (si con falsas o no). Éste es un comportamiento totalmente impresentable cometido casi exclusivamente por jóvenes (si me ha pasado 40 veces, dos han sido de «adultos» y 38 jóvenes).

      La consecuencia de todo esto es que cuando un joven se acerca a tu mesa o entra en una tienda, el profesional no siente esa ilusión de venta potencial que se siente con la gente más mayor. Con las mujeres sucede lo mismo, sean de la edad que sean: muy rara vez compran. Esto se traduce inevitablemente en una cierta desgana al tratar con estas personas. Yo, por mi forma de ser, atiendo correctamente a todo el mundo pero los hechos son los hechos y no todo el mundo es como yo.

      Siempre aconsejo al joven que realmente tenga intención de comprar algo (si le encaja lo que ve) que se cure en salud manifestando su condición de coleccionista, que «deje caer» que suele comprar monedas. Cosas así. En otras palabras: que estimule al vendedor a incluirle en ese reducido porcentaje de jóvenes que SÍ QUE COMPRAN.

  5. Juan Antonio 4 años hace

    Creo que esta entrada hay muchos puntos que reflexionar, será interesante.
    Unos de ellos, es hasta que grado de coleccionismo había en los 80, pues yo solo conozco un tío y una tía mía (tengo 22 tíos ) que coleccionaba monedas, pero no compraron nunca ninguna moneda;las obtenían de los pocos conocidos que viajaban y de sus antepasados.
    Por otra parte, yo creo que estamos en el mejor momento para comenzar el coleccionismo desde joven, pues la información ahora es más fácil que en los 90, eso sí, no se puede empezar comprando 8 reales,ni ninguna otras monedas con cierto valor. Por razones evidentes:poder adquisitivo, conocimiento de las monedas,… Eso si, el perfil de joven coleccionistas debe ser una persona con inquietudes sobre la historia, con cierto grado de paciencia… Aunque no sé, si con esas aspectos hay muchos jóvenes

  6. Miguel 4 años hace

    Estoy de acuerdo en casi todo lo que has comentado, aunque el hecho de que las monedas poco a poco vayan desapareciendo de nuestros bolsillos y siendo sustituidas por otros medios de pago, me parece que afectará bastante a la hora de que surjan nuevos coleccionistas.
    Creo que llegará un momento en que incluso se margine a quien use dinero en metálico, o simplemente ya no será posible usarlo para nuestras compras del día a día.

    Lo que me preocupa de verdad y pienso que puede acabar con el coleccionismo, es lo que no has dicho pero está en la mente de muchos.

    Un saludo.

  7. Hochiminh 4 años hace

    Muy buena exposición Adolfo. Este es un tema que nos preocupa. Si alguien vende su colección algún día esperará que alguien la compre , ya sabemos que normalmente a menor precio, pero por lo menos que haya alguien interesado.

  8. LUTIACEI 4 años hace

    Estupendo artículo Adolfo. Querría añadir una opinión de la que no tengo ningún estudio que la soporte. Creo que si comparamos el perfil actual del coleccionista en España frente al de hace unas dėcadas este ha variado mucho… Pero no menos de lo que ha cambiado la propia sociedad española. Ante la afición estaba más extendida en todas las capas socio-económicas y con variedad de nivel cultural. La afición se concentra cada vez más en personas de clase media-alta y con nivel de estudios superior. Para mí una prueba es la tendencia a pagar más por conservación que por rareza, por relevancia histórica de la pieza, etc. Me gustaría opinar otra cosa. Mis orígenes son humildes, pero en ciertas clases sociales (y de veras que nadie vea en esto nada peyorativo) veo una tendencia clara hacia la el consumismo y otro tipo de aficiones más ligadas al culto a Dionisios o a Apolo. No veo que Atenea esté en un momento alto. Y está muy bien la increíble afición al deporte y al gimnasio.
    Esto no es ni bueno ni malo per se. Pero claramente influye mucho en la demanda actual y el tipo de piezas que el mercado local paga. A nivel internacional creo que la foto global es diferente y la numismática está muy muy fuerte.

  9. numismática toledana 4 años hace

    Felicidades. Artículo interesante. Mi reflexión apunta, por una lado, a la destrucción de la clase media en nuestro país, la que mantenía el mayor volumen de compra o intercambio de moneda, y que hace que padres de familia que antes dedicaban una parte de su salario a su afición lo tengan que emplear en otros menesteres, al igual que pasa con esa gente más mayor, que tienen que ayudar a sus hijos con sus pensiones. Hasta el día que el poder adquisitivo de esa clase media no vuelva a los niveles anteriores a la crisis, habrá mucho menos coleccionistas, y en esto soy bastante pesimista. Por otro lado, debido a que muchas colecciones están siendo vendidas, los coleccionistas tienen una gran oferta, lo que les permite especializarse y dejar mucha moneda siempre en venta. Creo que el stock de moneda en venta es tan amplio que hará falta muchos años y muchos nuevos coleccionistas para equilibrar esa oferta-demanda.Yo no soy comerciante, soy coleccionista, y veo con preocupación como en internet, la gente compra monedas sólo viendo una foto, sin poder tocar, ver en mano, apreciar detalles. En este caso, o tiene una confianza plena en un comerciante, o te meten cualquier cosa, y eso también hace abandonar a muchos coleccionistas nuevos, sin olvidar a todos estos caza chollos y estafadores que han aparecido al calor de la crisis y que desvirtúan el valor real de las piezas

  10. Pedro I 4 años hace

    Hola a todos: el tema es muy interesante. Y la mayoría de los argumentos de la entrada de Adolfo y de los comentarios dan para un debate por separado. Por ejemplo, a mí me parece que coleccionar es algo bastante común entre los seres humanos; y pocas cosas hay bonitas, buenas, con un cierto valor material, histórico…y que también tengan la ventaja de ser pequeñas y se pueden conservar fácilmente en una casa.

  11. J. Mir 4 años hace

    Me parece que deberíamos remontar la evolución del coleccionismo numismático a periodos más antiguos. Hasta el siglo XX era una afición reservada a élites económicas o intelectuales pudientes, por la sencilla razón de que por mucho que, eventualmente, gustaran a personas de otra extracción social no se podían permitir el lujo de inmovilizarlas y darles un uso distinto al de ser medio de pago con el que satisfacer sus necesidades materiales, incluso para valores ínfimos Lo mismo podríamos decir si tenían acceso a hallazgos, de los que se desprendían para obtener algún beneficio.
    Solo cuando la sociedad, a lo largo del siglo XX, pudo generar cierto excedente de riqueza entre las clases populares, estas han podido desviar algún dinero a la acumulación de objetos “inútiles”. La numismática, entre otros coleccionismos, se pudo democratizar y cuando el consumismo desaforado ha hecho acto de aparición el coleccionismo ha quedado diluido entre tantas posibilidades de gasto que efectivamente ha perdido potencia demográfica, aunque, como bien dices, se ha refinado el tipo de coleccionismos – vaya, que sobre todo han caído los coleccionistas de moneda de curso legal, barateja y común, o al menos eso me parece. No conozco coleccionistas de euros en mi entorno y en cambio tenía bastantes conocidos que coleccionaban franquitos en mi infancia-.
    ¿Como viene el futuro? pues como el pasado.
    Si como dicen se está destruyendo la clase media, la numismática quedará reservada a una actividad de lujo fuera del alcance de los “pobres”, porque primero irá el alpiste y además sufrirán un deterioro en su nivel cultural. De todo ello hay síntomas aunque está por ver que sean coyunturales o permanentes.
    Si la clase media resiste habrá un nicho en ella para la numismática y seguirá siendo una actividad con características particulares que la harán atractiva, como bien describes en esta entrada.
    La opción de comprar piezas en altas calidades algo tiene que ver en esta disyuntiva, sin clase media solo lo extremadamente bueno tendrá mercado, con clase media hay margen para todo. Recuerdo a un conocido que en cierta ocasión, cuando solo lo había visto en películas, me invitó a Moet Chandón, comentando, “el día que todo el mundo pueda beber, esto no tendrá ninguna gracia”. Más tarde, quien más quien menos se podía permitir una botella de Moet al año, entonces mi anfitrión se pasó al Dom Perignon. No sé si hoy podría volver a pasarse al Moet, pero las cosas también pueden ir al revés.

  12. Autor
    Adolfo 4 años hace

    Muy interesantes los comentarios, han salido muchas cosas. Comento cosillas al respecto:

    @Jordit, el tema de la entrada es más sobre el coleccionismo en sí y no tanto sobre el mercado. Tienes razón que los mercados tienen subidas o bajadas pero creo que esto es algo más cualitativo que ha hecho descender el número de coleccionistas. Efectivamente, si alguien no quiere perder dinero en una situación así lo mejor es no comprar monedas caras o simplemente aceptar que no será capaz de vender las monedas al mismo precio que las compró. O como dice @Mir, hacerse con las monedas extraordinarias de verdad, que siempre tendrán salida en una clase social alta, que esa siempre será la que tenga dinero.

    @Daniel, lo de que falta un espacio para novatos y no iniciados es muy cierto. En parte pretendo cubrirlo con este blog. El problema es que no es económicamente rentable para un profesional ayudar a novatos y no iniciados porque son clientes que requieren mucha atención y dan muy poco que ganar. Digamos que son los clientes que no quiere nadie (desde el punto de vista de negocio) y que solo se centran en ellos los profesionales que no pueden aspirar a un mercado de más nivel adquisitivo. Lógicamente esos profesionales no tienen mucho dinero (y en muchos casos tampoco mucho conocimiento) como para apoyar proyectos de divulgación numismática.
    Pero tampoco hace falta ser un Einstein para poder ser aficionado a la numismática. El que quiera adquirir monedas auténticas y no tenga conocimientos suficientes como para valorarlas por sí mismo no tiene más que pagar a quien sí que tiene esos conocimientos. Obviamente tendrá que entender que esa persona tiene que ganarse su pan con el trabajo realizado.

    @Miguel, plenamente de acuerdo.

    @Rubén, los numismáticos con tiendas son en su inmensa mayoría de los de «toda la vida». Pocos son los jóvenes que tienen tienda física. Pero tampoco hay que generalizar: hay profesionales muy buenos y que fomentan muchísimo la afición.
    Por lo de sentirse engañado, todo depende. Hay coleccionistas que pretenden comprar a 3 lo que ellos luego puedan vender a 5. Eso es algo muy improbable, como ya hemos dicho muchas veces, porque el profesional sabe mejor que nadie que la moneda en el mercado vale 5 así que él la venderá a ese precio.

    @Juan Antonio, yo creo que jóvenes con inquietudes históricas o intelectuales hay muchos. O al menos muchos más que años atrás. Lo de quejarse de los valores de la juventud es algo muy típico en todas las épocas. ¡Hasta Platón se quejaba de la falta de moral de los jóvenes! Pero la realidad es que generación tras generación la juventud sale mejor preparada.

    @Miguel, yo en Estonia muchas veces tengo que dar explicaciones de por qué uso dinero en metálico.

    @Hochiminh, mercado siempre habrá para todas las monedas. Solo es cuestión de bajar el precio lo suficiente.

    @Lutiacei, no creo que la numismática se esté convirtiendo en algo elitista, sino más bien todo lo contrario. Antes era mucho más elitista que ahora, creo yo. Los coleccionistas de los que he oído hablar o la gente mayor que he conocido y que han coleccionado durante muchos años son los que en su día pertenecían a una sociedad de cierta élite social y a los que había que tratar con mucho respeto. Son gente que estaban acostumbrados a mirar por encima del hombro al resto. En cambio hoy en día cualquiera puede coleccionar lo que quiera.
    Por lo del culto al cuerpo, creo que es algo que siempre ha existido. No se puede esperar que sean mayoría social los interesados en temas intelectuales.

    @Pedro, muy de acuerdo.

    @Mir, estoy de acuerdo en todo menos en que se esté destruyendo la clase media. Cierto es que ahora estamos atravesando una depresión en España y (como toda crisis o depresión) tiene como consecuencia la polarización de la sociedad. Pero yo soy optimista y creo firmemente que es algo temporal. Cuando pase el temporal tendremos un crecimiento económico prolongado y las clases medias tomarán más fuerza que nunca, creo yo.

    Saludos desde Belgrado,
    Adolfo

  13. Pablo 4 años hace

    Si la preocupación viene dada la demanda potencial que nuestras colecciones tendrán en un futuro, aunque es natural pensar que la cantidad de coleccionistas debería incidir notablemente sobre el asunto… no creo que lo haga de manera directa.

    Como Adolfo da a entender, de que la cantidad ha bajado no hay dudas.. pero tampoco hay dudas sobre una mejora notable relacionados a ciertos atributos de la «comunidad numismática»:

    1) Facilidad para obtener el material. Ya no existen limitaciones geográficas (ni para comprar, ni para vender).

    2) Constante aumento en la calidad de la información técnica y democratización del acceso a ella. Me imagino que el coleccionista de la década del 80 habrá «evolucionado» con mucha mayor lentitud en su afición. Es mucho más sencillo ahora pasar de «juntar monedas» a verdaderamente «coleccionar monedas».

    3) Facilidad para forjar contactos y amistades en el mundo del coleccionismo, lo que sin duda es un fomento fundamental para mantener en el tiempo el interés. Además, hemos superado la soledad a la que estaba condenado el coleccionista de una ciudad pequeña.

    4) Es mucho más sencillo vender colecciones pequeñas o medianas sin necesidad de pasar por las manos de comerciantes (gracias al i-commerce y esa mayor cantidad de contactos/amistades).

    5) Lo anterior no sólo ayuda económicamente al ex coleccionista que quiere cerrar un capítulo, sino que también ofrece facilidades para aquellos que desean cambiar el criterio o foco de su colección o simplemente deshacerse del material duplicado. Veo que muchos coleccionistas jóvenes tienen cierto «entrenamiento» en vender directamente las monedas que ya no les interesan, lo que a su vez aumenta su confianza al momento de gastar dinero en nuevas monedas (y a + confianza > mayor gasto).

    6) Transparencia en el acceso a los precios realizados, hecho que sin duda aumenta la confianza y facilita la toma de decisión relativa a la compra.

    7) Otro tanto por la confianza ha logrado las empresas de certificación.

    Entonces, aunque se ha dado una reducción en la cantidad de coleccionistas, existieron otros factores que ayudaron considerablemente a mantener/aumentar el dinamismo de la numismática.

    Al mismo tiempo la calidad de la experiencia ha mejorado mucho, lo que me da esperanzas sobre un aumento en la participación de los que vayan entrando, su especialización en el tema y al estabilidad en el tiempo de su interés.

  14. Pablo 4 años hace

    Por último, será cierto que hay menos gente en los mercadillos y convenciones… pero también es cierto que nuestros carteros llevan y traen mucha mayor cantidad de monedas!

  15. Lanzarote 4 años hace

    Al animal coleccionista, como somos todos nosotros, le gusta coleccionar objetos, recuerdos… y ese factor es común en muchas personas de hoy, del pasado y, por suerte del futuro. Coleccionistas habrá siempre.

    Ahora, el coleccionismo de monedas en concreto tiene futuro?, yo creo que sí.

    Yo nací siendo un apasionado de la Geografía y de la Historia, y qué mejor manera de coleccionar países y objetos históricos que el de guardar las monedas que pasaban por mis manos. Desde luego no conozco otra más barata, ni que ocupe menos espacio. Hablo de chatarrilla extranjera, y monedas cu-ni españolas.

    Es cierto que en un futuro igual la chavalería no tiene acceso directo a las monedas, si es que se pierde su uso, pero por suerte, internet ha democratizado esta afición, ahora puedes acceder con un sólo click a monedas de todo el mundo, presentes y pasadas, y a precios razonables. Es más, ahora puedes acceder a muchísima información, a la que antes no tenías acceso.

    Está claro que los niños tienen muchos otros medios de entretenimiento más dinámicos, pero el chaval o la chavala que tenga cierta inquietud por la historia, por la geografía, y fluya ese animal coleccionista por sus venas, terminará acercándose a la numismática.

    Qué mejor forma de coleccionar historia que con las monedas, es el coleccionismo de mayor recorrido histórico (la notafilia y la filatelia tienen un recorrido muy corto), son objetos todos con el mismo formato, pequeñas piezas de metal redondas, y además son muy asequibles, por haber tenido una producción tan elevada.

    Seremos menos en un futuro, pero con mayor formación.

    El enemigo es otro…

  16. Jordi 4 años hace

    Yo creo que, al menos, a corto plazo no hay peligro alguno. Suerte tenemos que las nuevas plataformas virtuales están supliendo al arcaico sistema de venta de toda la vida, porque la verdad que hay comerciantes del sistema tradicional que sería mejor que desaparecieran de este mundo y montaran algún tenderete en Marte por ejemplo, a ver si algún marciano les compra una moneda. A mí no me extraña que cada vez haya menos gente visitando los tenderetes observando la forma que tienen de atender al público.

  17. Juan Luis 4 años hace

    Creo que hay mucho sentido común en los comentarios.También buenos argumentos que indican que por poco que sean los coleccionistas superan en calidad de conocimiento y volumen de negocio a los que haya habido anteriormente y esto se debe a las tecnologias y la globalización.Por supuesto los materiales de investigación y las ventas rápidas y amplias de todo tipo de monedas.
    Saludos

  18. javier 4 años hace

    yo pienso que con internet coleccionar se vuelve mucho mas facil y mucho mas accesible por ejemplo no quiero pensar como en los años 80 los coleccionistas que vivian en un pueblo como yo conseguian comprar sus monedas tendrian que desplazarse a la capital algun mercado o alguna numismatica ahora desde el sofa tienes lo que quieras. no veo tanto que el problema en el dinero pues se puede coleccionar por ejemplo monedas del bajo imperio no todo tiene que ser sextercios o reales de ocho.yo sigo las subastas y veo que se vende mucho no veo donde esta ese bajon si esto es ahora que hay tampocos coleccionistas con relacion a los años 80 no quiero imaginar la de tortas que se darian por un buen ejemplar.un saludo magnifico blog me encanta

  19. J. Mir 4 años hace

    Ojalá tengas razón, pero yo no he afirmado que vaya a desaparecer la clase media, sino que estamos en una disyuntiva en la que para algunos eso está sucediendo. Yo no estoy seguro, pero es cierto que a mi alrededor veo personas riquísimas, en un escalón más abajo el mandarinato funcionarial y algunos profesionales liberales y el resto, permitidme la caricatura, cajeras del Pryca, camareros y trabajadores de franquicias varias (y parados, claro). Echo en falta tenderos, carpinteros, agricultores, impresores, pescaderos… (o equivalentes más modernos), en fin aquellas profesiones que hasta ahora hacían de ascensores, o conectores, entre estratos sociales; se me hace difícil ver Dinamarca al final del túnel, aunque en realidad no soy capaz de distinguir lo que viene y a lo mejor sí lo es. Bueno, me paro que tampoco este es el tema central de la entrada.

  20. Pedro I 4 años hace

    Hola a todos: Otra reflexión: estamos de acuerdo en que la numismática es una maravillosa afición. Lo argumentamos con razonamiento, con sentimiento y la tradición también nos ayuda. A esto se suma -modestia aparte- nuestro ejemplo, se nos ve disfrutar con ello…Ahora bien, todo esto no garantiza que haya más aficionados en el futuro. No pienso que desaparezca la afición, pero me parece que seguirá siendo minoritaria, y que incluso habrá menos coleccionistas de monedas en el futuro. (Algo que lamento, claro, y deseo que no se cumplan estas impresiones personales).

  21. Juan Antonio 4 años hace

    Creo que el futuro, es como la mecánica cuántica, hay que aplicar el principio de incertidumbre, yo creo que se han dicho cosas positivas para la continuidad de la Numismática, pero también hay otras aspectos que pueden perjudicarla bastante, no creo que desaparezca. No lo veo muy claro, pero voy a ser positivista. Creo que poco a poco (aunque ahora un poco más rápido ), se va haciendo más transparente la Numismática y hará que los que empiecen abandonen menos y pueda aumentar el número en un 30%.

  22. Autor
    Adolfo 4 años hace

    Se ve que el tema es interesante porque están saliendo muchas cosas. Hay opiniones diversas pero creo que todos coincidimos en varias cosas:

    – Internet ha supuesto un antes y un después en el coleccionismo de monedas, como en tantas otras cosas.

    – Hay coleccionismo de monedas para rato.

    – El futuro es incierto.

    Muy interesante el comentario de @Luis más arriba. Me recuerda al consejo que di hace tiempo de presentarse a un comerciante: http://blognumismatico.com/2014/09/11/presentarse-a-un-comerciante/

    @Mir, con las disrupciones en el mercado laboral que parece que traerá consigo el desarrollo de la robótica, mucho me tengo que millones y millones de puestos de trabajo se eliminarán. Habrá que ir pensando en nuevas industrias capaces de absorber esa mano de obra para que persista la clase media.

    Saludos,
    Adolfo

  23. Jaume 4 años hace

    Buenas tardes! Espero que sea así, pero ya te he comentado que el dinero de plástico es el peligro. Seguramente tus hijos tengan una colección de diferentes VISA o Mastercard, también coleccionables. Es verdad que hay pocos objetos que se puedan alargar en la história como las monedas pero el futuro decidirá…

  24. Víctor 4 años hace

    Hola a todos! Llevo tiempo siguiendo este blog y nunca me había animado a comentar nada.

    Efectivamente como comenta Adolfo creo que el coleccionismo se ha diversificado muchísimo en cuanto a temáticas debido a la globalización de las comunicaciones, ya que ahora tenemos acceso a información sobre muchas cosas que desconocíamos gracias a las nuevas tecnologías.

    Es evidente que cada vez va menos gente a las convenciones y que el público es de una edad avanzada en muchos casos. Yo recuerdo en mi ciudad convenciones numismáticas con un montón de comerciantes venidos de toda España y mucho público, a mediados de los 90. Hoy en día ya ni se celebra convención en mi ciudad. También el coleccionista de menos edad maneja internet como canal de compra, además de las casas de subastas. Si a todo esto le sumamos la bajada en el poder adquisitivo de la clase media española tenemos el caldo de cultivo perfecto para explicar el descenso en el número de coleccionistas numismáticos.

    Pero como comentais son ciclos ligados al tiempo que nos ha tocado vivir, quien sabe como evolucionará nuestro hobby en los años venideros…

    Saludos

  25. Pepe 4 años hace

    Soy un novato y tengo mas de 50 años.Del blog me gusta la expocision de cualquier tema pero mas me gusta los comentarios.El probema es que tanta informacion me bloquea,me deja KO.Mas de una vez comentais las mismas cosas,que si internet,estudiar,historia,cecas.Hablais de muchas cosa que le gente coleccionista no entiende y que solo pretende tener su pequeña coleccion de monedas para disfrutarlas y en mi caso no me gustaria tener que venderla sino regalar alguna moneda a mis sobrinos omis hermanos porque les guste en un dia especial.Especialisarse tanto tiene sus ventajas e inconvenientes porque si reducis el aprendizaje de los novatos como yo.Saludos y perdonar las faltas de hortografia pero el ordenador es antiguo y tiene vida propia.

  26. Vicente 4 años hace

    En mi opinión en esta curiosa afición que nos une, son mas los que salen que los que entran.Es verdad que el aficionado esta hoy en día mejor informado y que los canales de conocimiento se han democratizado. Pero para crear afición hay que tener contacto físico con el objeto «deseado» y si este es caro, complejo, distante o peor a la primeras de cambio falso es difícil que entren mas gallinas de las que salen. El problema de las falsificaciones como ya se ha comentado en este blog es una autentica losa que espanta a los neófitos. Una vez mas a ti Adolfo y los demás aficionados por este espacio de reflexión

  27. Autor
    Adolfo 4 años hace

    Os pido disculpas por no haber comentado antes, pero me he venido a dar una vuelta al Parque Nacional de Tara (en Serbia, al lado de la frontera con Bosnia y cerca de Montenegro). Es un lugar precioso, rural e inhóspito. Apenas hay turistas y me dejan el bosque para mí solo. Pero la conexión a Internet brilla por su ausencia.

    @Jaume, el catálogo de Cayón incluye algunas tarjetas VISA haciendo esa misma reflexión que tú haces. Si bien la reflexión me parece interesante, meterla en un catálogo de monedas me parece una bobada.

    @Víctor, bienvenido al lado de los comentaristas. Esperamos contar con tus comentarios a partir de ahora.
    Esa experiencia que tienes con las convenciones ocurre mucho. Hoy en día se hacen muchas convenciones, pero casi todas en Madrid y los viernes. Al final no están más que los comerciantes y unos pocos coleccionistas con bastante experiencia y cierta edad por lo general.

    @Pepe, cuando se inicia un debate uno no sabe por dónde se va a acabar debatiendo ni qué tipo de argumentos aparecerán. No eres el primero que dice que mis entradas o que los comentarios le abruman porque parece que hay que ser experto en 30 temas para poder ser coleccionista de monedas. Nada de eso: uno puede coleccionar monedas, aprender de lo que le interese (historia, cecas y demás en tu caso) y ya está. La mayoría de los blogs de numismática lo que hacen es centrarse en uno de esos temas (generalmente la historia) y profundizar en él. Lo que pasa es que este blog intenta tener una visión más global que toque todos los palos y yo acabo siendo como los decatletas, que saben un poco de todo pero siempre hay gente que les gana en cada disciplina. No hay más que ver que muchas veces saco un tema y los comentaristas me adelantan por la derecha a la primera de cambio.
    Conclusión: tómetelo con calma, que no es tan complejo.

    @Vicente, cierto que las falsificaciones son una auténtica losa. Pero esas siempre las ha habido.

    Saludos,
    Adolfo

  28. Sergio 4 años hace

    Sinceramente, tengo 22 años, llevo coleccionando un par de años y he conseguido que a mis amigos les pique el gusanillo de la numismatica, es difícil para gente de mi edad permitirse monedas de alta calidad, lógicamente la mayoría de las personas de mi generación no tienen un trabajo con el que puedan permitírselo (yo tengo trabajo y puedo permitirme pequeños caprichos, pero pocas veces) Aun así creo que si que habrá gente que el día de mañana siga interesado en esta bonita afición. Solo es darle tiempo. Coincido además contigo Rubén en que habrá menos gente, pero mas especializada, ya que gracias a internet tenemos un mundo abierto para investigar hasta cansarnos.

    Un saludo!

    • Autor
      Adolfo 4 años hace

      Hola Sergio.

      Me alegro mucho de saludarte y más aún de que extiendas nuestra afición entre la gente joven.

      Un saludo,
      Adolfo

  29. Roberto Sans 4 años hace

    Hola Adolfo

    He llegado por casualidad a este blog, y tengo que decirte que me ha impresionado muy positivamente por tu ecuanimidad, conocimiento y tono ameno. Estoy aprendiendo mucho en todas las entradas que he leido. Como tu vivo fuera de España y creo que la moneda del Imperio Español (pre 1808) despierta mucho interés y esta muy valorada en el mundo anglosajon. Así que probablemente seguira siendo valiosa en el futuro. En cambio creo que la moneda española del siglo XX es muy aburrida y que no tiene mayor interés fuera de nuestras fronteras, sobre todo el periodo de 1939 a 1975.
    Por cierto que leyendo este blog me he dado cuenta de que mi colección es mucho más modesta de lo que pensaba, y creo que voy a pasar a valorarla como «bullion» , sin valor numismático.
    Un saludo y te seguiré leyendo. No se como suscribirme a tu blog,ni como ver todas las entradas por orden cronologico.

  30. jesus 4 años hace

    Hola Adolfo
    Quizas sea un poco tarde para entrar en esta controversia, pero no resisto la tentación, tengo 49 años y llevo coleccionando desde los 8 y voy a dar mi modesta opinión, desde mi punto de vista, en el mundo de las monedas existe cuatro tipos de personas:
    1- El numismático, aquel que se preocupa por estudiar las monedas.
    2-El coleccionista, aquel que reúne monedas.
    3-El inversor, aquel que compra monedas esperando ganar dinero con la revalorizacion de las piezas, como podría comprar cualquier otro activo.
    4- El comerciante, que venden monedas , como podrían vender peras, muchos de ellos no tienen ni idea , compran a 4 y venden a 5 y si les sacas de monedas romanas, griegas o hispánicas flipan.
    Es difícil, encontrar uno de estos tipos en estado puro, pues lo normal se es coleccionista-numismatico, comerciante-inversor, coleccionista-inversor, en fin combinar a voluntad, pero personalmente creo que lo mas bonito es ser numismático-coleccionista, dedicarse a estudiar las monedas y coleccionarlas en las medidas de tus posibilidades, existen monedas antiguas indias muy asequibles, raras y realmente muy interesantes para estudiar y coleccionar por ejemplo y no frustarse intentando coleccionar denarios raros.
    En fin si quieres coleccionar monedas olvídate de las revalorizaciones , las modas, si suben o bajan etc etc, esto es un gasto (como quien compra una entrada para el futbol), lo que pasa es que lo disfrutas mas tiempo, si quieres ganar dineo con revalorizaciones, te aconsejo que estudies otros activos, yo personalmente, jamas he llevado la cuenta de cuanto me he gastado o apuntado cuanto me ha valido esta o esa moneda, no me importa la disfruto y el dia que pase a mejor vida , mis heredero que hagan lo que quieran, eso si como también soy numismático , las tengo bien clasificadas y razonablemente ordenadas.
    En fin, esto es para dejarse pasta y disfrutar con ello, espero no haber sido muy pesado, mis mejores saludos para todos.

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 4 años hace

      Estoy totalmente de acuerdo contigo Jesús. Especialmente cuando dices que hay diferentes tipos de coleccionistas y hablas de los «numismático-coleccionistas». Lo que pasa es que también los hay inversores o que de alguna manera se preocupan por la pasta que se gastan comprando monedas.
      Yo entiendo que quien compra monedas que cuestan alrededor de lo que cuesta una entrada de fútbol, pues su principal interés debería ser simplemente coleccionarlas y disfrutarlas. Ahora bien, el que se gasta en una moneda su sueldo de dos meses haría bien en reflexionar si es una buena compra o no. Eso independientemente de que la estudie y la disfrute. Este blog está para todos los coleccionistas, incluidos estos últimos.

      Y sí, si se quiere ganar dinero lo mejor es buscar otros activos financieros.

      Saludos,
      Adolfo

  31. jesus 4 años hace

    Saludos para tQuisiera hacer un nuevo comentario, para mi la numismática es estudio y esto reside la gracia, si alguien se gasta mucho dinero en una pieza lógicamente la estudia, pero además esta pieza esta estudiadísima, pero cuando uno se sale de los caminos ya despejados y viajando adquiere piezas (no tienen por que ser caras o baratas), digasmoslo , difícil de contextualizar y te pasas dias o meses , mirando en el mitchiner, catalogos bases de datos o poniéndote en contacto con otros coleccionistas para averiguar o estudiar el contexto de una pieza, estudiando una pieza en profundidad, pues debemos saber, que cada signo o motivo que existe en el campo de una pieza , no esta allí de forma gratuita, si no que tiene un motivo, otra cosa es que no lo sepamos interpretar; hacerse preguntas ¿por que aparecen un sol y una media luna en las piezas sasánidas?, ¿Dónde encuentro informacion sobre las imitaciones de las monedas de Askum realizadas en Egipto o Palestina? ¿ que diablos es esto? ¿ por donde empiezo a buscar? !anda que no podemos dedicarle tiempo a esto, sin aburrirnos!, en fin hay mucho por estudiar y aprender y siempre encuentras cosa sorprendentes, por eso creo que la numismática como tal existirá muchos años.
    odos y explorar nuevos caminos.

  32. Autor
    Adolfo Ruiz Calleja 5 meses hace

    He enlazado esta entrada en Facebook y ha habido algún comentario interesante: https://www.facebook.com/aruizcalleja/posts/2396056033779783

    Saludos,
    Adolfo

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