El vellón a molino de Felipe IV

El vellón a molino de Felipe IV

La falsificación de moneda ha sido un problema constante en todos los países que han emitido monedas. Pero si hay algo bueno en los problemas es que obligan a buscar soluciones para las que hace falta innovar. En el caso de la falsificación de monedas las innovaciones que se requieren son de carácter técnico puesto que las durísimas leyes que ha habido siempre al respecto no amedrentaban a los falsarios. Un ejemplo que comentábamos hace años de ese tipo de innovaciones eran el uso de la máquina de vapor para acuñar los llamados cartwheel pennies y de esa forma arreglar el enorme problema que tenían en la Inglaterra de finales del XVIII con la moneda de cobre falsa. Otro ejemplo, en este caso fallido, es el que presento hoy: los vellones a molino de Felipe IV.

A mediados del siglo XVI Castilla tenía un enorme problema por la circulación de moneda falsa. Tanto era así que la calderilla que usaba el pueblo era de cobre puro a partir de 1602, no teniendo ninguna liga de plata. Pero Felipe IV consideró en 1660 que aquéllo había que remediarlo y en una pragmática indicó lo siguiente (según reproducen Pablo Rueda y Rubén López aquí):

 

[…] se haga y fabrique otra nueva moneda ligada de plata y que a un marco haga ocho onças de peso, que ha de valer veinte y quatro reales, se le echen veinte granos de plata fina de ley, que será la quinta parte del valor del marco, y lo demás de cobre, para que la haga más estable y firme. Y en esta proporción y ley se labren piezas de a dos maravedís, de a quatro maravedís, de a ocho maravedíes y de a diez y seis maravedís, para más fácil expedición de las negociaciones, contratos, pagas y usos mayores y menores […]

Echando algunas cuentas metrológicas (por aquí conceptos básicos) tenemos que las piezas de 16 maravedís pesaban teóricamente 4,51 gramos y tenían una pureza de plata de 69 milésimas. Para completar su metrología, añadiré que el diámetro de las mismas varía entre 25 y 27 milímetros.

El caso es que esto suena muy raro: ¿cómo es posible que en un país inundado por la moneda falsa vaya el rey y empiece a acuñar una moneda de mayor calidad? Pues porque contaba con una innovación técnica que haría complicado a los falsarios imitar la nueva moneda y la moneda de vellón volvería a tener cierto prestigio (por raro que nos parezca ahora, en el siglo XVII los artículos tenían un precio si se pagaba con moneda de plata y otro mucho mayor si se pagaba con moneda de cobre, como explica Olmos en el prólogo del libro “Ensayadores”, de Pellicer). Dicha innovación técnica no era ni más ni menos que la acuñación a molino. Así, en la pragmática de 1660 se autorizó la acuñación de esas nuevas monedas de maravedíes a martillo y a molino, si bien otra nueva pragmática con fecha 30 de octubre de 1661 prohibió la acuñación a martillo e hizo que todas se acuñasen con molino.

Muchas cecas se pusieron a acuñar estas monedas y se provisionaron de molinos. Las cecas que acuñaron acuñaron estos nuevos cobres fueron Segovia, Madrid, Granada, Coruña, Cuenca, Burgos, Sevilla, Toledo, Valladolid, Córdoba, Toledo y Trujillo. Pero en 1660 no todas contaban con molinos para acuñar moneda por lo que cuando se prohibió la acuñación de monedas a martillo en 1661 algunas tuvieron que dejar de acuñar (como la casa vieja de Segovia) pero la mayoría de ellas aprovecharon para mecanizarse o para aumentar el número de máquinas existentes (como en Sevilla). Cuando era posible los molinos utilizaban el agua como fuerza motora (como el caso de Cuenca) y cuando no era posible, se utilizaban mulos para la tracción animal (como en Burgos). Glenn Murray nos cuenta más detalles sobre esto.

Pero a mediados del XVII al pueblo castellano no es que le creciesen los enanos, es que los enanos ya medían metro ochenta. Este experimento resultó ser otro desastre. Las razones parecen ser dos: Castilla no tenía la tecnología suficiente como para extraer la plata de estas monedas de vellón una vez fundidas y, sobre todo, que tardó poco en inundarse el mercado de moneda falsa otra vez. Al parecer provenía fundamentalmente de los Países Bajos y venía en enormes cantidades. Se ve que la novedad técnica fue fácilmente imitada por los falsarios, quienes tenían un extra de motivación porque podían producir monedas falsas de cobre puro y meterlas en el mercado como monedas de cobre y plata. Sanahuja hace un buen repaso a estas falsificaciones en este artículo y en su libro.

El error lo pagó la gente humilde, como siempre. El 15 de octubre de 1664 se emitió una nueva pragmática que interrumpe la producción de moneda de molino y reduce su valor a la mitad. Es decir, que a estas monedas les afectó una inflacción de un 100% de un día para otro.

Pero no hay mal que por bien no venga. Yo creo que estas monedas son un auténtico regalo numismático para los coleccionistas actuales. Una golosina sencilla de encontrar, fácil de coleccionar, asequible para los bolsillos, bonita y con un indudable trasfondo histórico más que interesante. Lo tienen todo y me parecen la mejor puerta de entrada a la numismática de los Austrias o al cobre castellano.

Creo que es una muy buena introducción a la moneda de los Austrias. Las emisiones de estos reyes suelen ser mucho más complejas que las de los Borbones ya que están llenas de variantes, resellos, cecas, acuñaciones de baja calidad, rarezas… justamente por eso esta serie puede ser una introducción muy dulce. Las monedas a molino tienen una acuñación de mucha más calidad que el resto de los cobres de los Austrias y aunque hay un total de 12 cecas, el número de piezas diferentes es bastante reducido puesto que solo se acuñaron durante cuatro años.

Se tienen 5 fechas diferentes (1660-1664); 12 cecas antes enumeradas; 4 valores distintos (2, 4, 8 y 16 maravedises); numerales de los cobres en números latinos (en Coruña, Granda y Madrid) o arábigos (en todas las cecas menos Granada); y un buen puñado de ensayadores que no es cuestión de enumerar. Todas estas variaciones entre las monedas son muy sencillas de comprender para quien empieza pero a su vez introducen al coleccionista en el profundo mundo de comprender las distintas cecas o los distintos ensayadores que convivían en un mismo tiempo y país. Si el coleccionista es un poco despierto y quiere ponerse a leer, hay mucha bibliografía al respecto. Ya solo con los documentos citados en esta entrada cualquiera tiene entretenimiento garantizado para varias tardes y de cada uno de ellos se puede tirar mucho del hilo. Para quienes no tengan tanto tiempo, éstas monedas están bastante bien descritas en los catálogos generalistas o en páginas web como la de Rafael Corvera. Ahora bien, para quien quiera coleccionar esta serie el libro de Herrero y Sanahuja debe ser la fuente bibliográfica básica.

Otra ventaja de estas monedas es que pueden introducir al coleccionista al pozo sin fondo de las variantes de cuño. Herrero y Sanahuja citan varias pero ni mucho menos todas las que hay. Aquí yo diría que hay que ir con cuidado porque es fácil perderse y pasarse años buscando variantes de unas mismas monedas, lo que no hará que la colección sea interesante.

La última ventaja de esta serie es que son monedas baratísimas. Se encuentran facilísimamente en cualquier subasta o en cualquier convención. En un estado de conservación aceptable muchas de ellas cuestan alrededor de 25 euros y la mayoría menos de 50 euros. Talen son las que ilustran la entrada, que aparecerán en la próxima subasta de Ibercoin. Alguna pieza rara puede subir un poco pero tampoco hasta precios escandalosos. La dificultad está en quien quiera adquirir estas monedas en alta calidad. En ese caso tendrá complicado encontrar las monedas puesto que se ven muy de tarde en tarde. Lo bueno es que una vez que las encuentre su precio no será demasiado elevado. Es rarísimo que se pague más de 200 euros por algún ejemplar. Es de estas raras series donde quien quiera monedas de alta calidad va a tener que buscar mucho, pero no pagará mucho cuando las encuentre.

Las falsas de época también se encuentran fácilmente pero hay muy pocos coleccionistas de ellas. Estas están tiradas de precio. Os dejo aquí un ejemplo. Algunas de ellas son muy divertidas porque son monedas de emisiones imposibles. Hay casos en los que no podría haber coincidido el anverso con el reverso en una moneda oficial, o que el busto es muy raro, o que el valor no coincide con el peso…


También hay algunas falsas mondernas. Aunque sea raro que los falsarios se hayan fijado en monedas tan baratas, han aparecido algunas en el mercado en los últimos años. Se tratan de copias fundidas que no son muy difíciles de identificar puesto que su proceso de creación es diferente al de una acuñación a molino o martillo. Lo malo es que muchas veces vienen con tierra para que sea más complicado detectarlas. Os dejo un ejemplo.


Un último apunte es que estas monedas pueden servir como un regalo estupendo. Yo una vez regalé a un amigo que no colecciona monedas unos 16 maravedís madrileños de 1661 y quedó la mar de contento. Solo hace falta tener una pequeño interés por la historia para apreciar la belleza de estas piezas.

18 Comentarios

  1. Alex Lascano 2 años hace

    Buena entrada Adolfo, solo un pequeño apunte. A parte de la moneda falsificada en Flandes, la mayoría provenía de la misma península. Aquí había mucha experiencia en falsificar monedas a molino desde que en 1611 se introdujeran este tipo de acuñaciones en Cataluña. Casi al mismo tiempo que se extendían estas monedas por las localidades catalanas, los falsarios copiaron los molinos a pequeña escala y el daño fue muy grande. En el libro de Albert Estrada-Rius ‘El desafío de la moneda falsa en la Barcelona de Felipe III’ se muestran un par de pequeños artilugios para laminar planchas y después acuñar manualmente, sin necesidad de grandes ingenios de agua o sangre, aunque lógicamente en menor cantidad. También se recogen testimonios de varias talleres clandestinos destinados a la acuñación fraudulenta. Todo esto claro está, en un contexto diferente al que trata tu entrada, pero si hacían tal esfuerzo para para falsificar moneda menuda cincuenta años antes, no cabe duda que lo superarían con monedas de un valor tal alto como la de los 16 maravedíes.

  2. pedro I 2 años hace

    Hola a todos: muchas gracias por el artículo. Das una idea muy atractiva para empezar con los Austrias. Y, en mi caso por lo menos, siempre he querido acercarme pero no sabía cómo.

  3. Javier Sánchez 2 años hace

    Muy interesante exposición de este tema relacionado con la historia, como suele ser habitual. Estas monedas y, en general, todas las del siglo XVII son el fiel reflejo del desastre de la economía de Castilla en la época de los Austrias, sociedad obligada a sostener los gastos del Imperio mediante una fortísima política de impuestos que dejaba incólume a los habitantes de Navarra y de la Corona de Aragón, gastos desorbitados en defensa de los intereses dinásticos de los Habsburgo y que jamás se encauzaron al fomento de la riqueza nacional. El resultado fue que la Castilla pletórica y populosa del primer tercio del siglo XVI conoció las primeras bancarrotas con Felipe II y la despoblación de sus ciudades y el hundimiento de la economía productiva durante todo el siglo XVII. Todo esto es lo que precisamente trataron de evitar los comuneros, que ya vislumbraban el desastre, y que en los capítulos de la Ley Perpetua redactada en Ávila en el año 1520 ( primer precedente constitucional hispánico y europeo) dedicaron numerosas normas para el establecimiento de una Hacienda Pública saneada y de un orden económico en beneficio del desarrollo material del reino, de su producción y de su comercio.

  4. JEsus 2 años hace

    Hola a tod@s!

    Perdonaz que haga una pregunta que no tiene aparente relación con la entrada ¿habéis visto la subasta que organiza Cayón ? Impresionante no?

    SAludos!!

  5. Glenn Murray 2 años hace

    Esta moneda fue la más falsificada de toda la historia monetaria de España, por un motivo MUY en concreto, los enormes beneficios que daba a los falsificadores. El gobierno ganaba un 200% en acuñar esta moneda con la liga correcta de plata, comparando el valor estampado en la pieza con el coste del metal de la aleación, o sea era muy rentable, y con ello se pretendía financiar la guerra contra la independencia de Portugal. Esta moneda no tenía otra fin, ni más ni menos, que financiar esa guerra).

    Cuando los falsificadores no echaban la liga de plata en la aleación, ellos sacaban un beneficio de 1.400% por encima del valor del metal (cobre puro). Esa rentabilidad jamás se podía acercar en la falsificación de cualquier otra moneda de la historia de España, y por esto fue la moneda más falsificada.

    NO era rentable falsificar monedas de plata u oro, utilizando plata u oro, porque el valor de dichas monedas era muy INTRÍNSECO, o sea, su valor estampado era muy cerca a su valor en metal precioso. Por esto, se permitía a cualquier particular llevar plata u oro a cualquier ceca para convertirlo en moneda, sin limite alguno. En cambio, la moneda de cobre tenía un valor muy EXTRÍNSECO, o sea el valor estampado era muy elevado en comparación con el valor de su contenido en metal. Por esto los particulares NUNCA podían acuñar moneda de cobre o vellón, que SIEMPRE era una competencia exclusiva del Estado, y más que nada, para crear dinero de la nada para financiar proyectos en concreto, como la guerra contra Portugal en la serie de vellón 1660-1664. La sangre de miles de portugueses fue derramada precisamente con esas monedas. La historia detrás de esta serie es de película!

    • Javier Sánchez 2 años hace

      …y también la de miles de castellanos que murieron inútilmente por ejemplo en la batalla de Ameixial de 1663, ganada por Portugal.

    • Juan Luis 2 años hace

      Financiar otras guerras..y más que nada para crear dinero de la nada, como bien dices en este comentario, permitía poner en circulación capital que se sabía terminaría por enriquecer a unos pocos y al medio plazo arruinar a los que las poseian.
      Las disculpas para llenar las arcas pasaban por guerras vergonzosas(si es que hay alguna que no lo sea).
      Saludos

    • Ripae 2 semanas hace

      Por favor, me gustaria preguntar al Sr. Glen Murray si el porcentaje de plata ligado se mantenia en la superficie de la moneda para dar un aspecto plateado o simplemente se trataba de una aleacion homogenea. Gracias

      • Glenn Murray 2 semanas hace

        Según lo que se explica en los documentos sobre la producción de la moneda de vellón rico 1660-1664, y la manera de hacerlo parecer lo más posible a su nombre oficial, que era “la nueva moneda de plata ligada”, el truco era en el blanqueamiento de la moneda, o el baño en ácido que se daba a todas las monedas o cospeles oscurecidos por una capa de óxido, ennegrecidos y sucios, manchados de ceniza, grasa y partículas de carbón que había quedado pegado a su superficie en el recocimiento y el paso por los laminadores. Hay documentos técnicos en los que se analiza los problemas con la manera que se estaba realizando este proceso en algunas cecas, comentando maneras de mejorar el proceso para que la moneda pareciera más como plata, aunque desde luego, la aleación era completamente homogénea y el posterior blanqueamiento solo hacía “subir la plata a la superficie”, como decían. Tampoco era un ‘baño’ de plata, como lo entendemos hoy, sino el posterior tratamiento del metal con ese baño de ácido.

  6. Lanzarote 2 años hace

    Moneda cuasi-fiduciaria ;)

    Si hubieran centralizado su producción en el Real Ingenio, con un solo tipo, lo hubieran tenido más difícil los falsarios, aunque cuando hay un beneficio del 1400%, poco se puede hacer.

    Pero con tantas cecas, cada una con bustos distintos, es como si hubiera más de una decena de países emitiendo euros, y cada uno sus propios tipos, grabados, conmemorativas, llega un momento que te meten una de Indonesia bimetálica por una de dos euros, y ni te coscas, jajaja.

  7. Autor
    Adolfo 2 años hace

    Muchas gracias a todos por completar el texto de la entrada. Especialmente a Glenn, que es una autoridad en las acuñaciones segovianas y también en las monedas peninsulares del siglo XVII.

    @Alejandro, no conocía ese libro pero suena muy interesante.

    @Jesus, pásate por aquí: http://blognumismatico.com/2015/04/05/subastas-de-marzo-y-abril-de-2015/

    @pedro I, sin duda que es una serie estupenda para funcionar como puerta de entrada a los Austrias.

    Saludos,
    Adolfo

  8. Juan Luis 2 años hace

    Buen artículo para el debate histórico-social y evidentemente numismático,pero me he pasado tantas horas intentando entender y ordenar todos los resellos que tengo que no me queda más remedio que relacionar los 16 maravedies con el siguiente comentario:
    Desde 1603 hasta 1658(55 años), entre resellos, acuñaciones y nuevas emisiones hay tal desbarajuste que creo que a la desconfianza(la memoria histórica) del pueblo llano poco le importaba lo que dijeran o hiciesen los de arriba. Al final, siempre afectaba a los más pobres y a las clases que intentaban prosperar.Con este tipo de devaluaciones constantes para solventar los interes y las guerras familiares dentro y fuera del territorio, y llenar las arcas de los nobles y vividores que no daban un palo al aire(incluida la iglesia).Esto no lo digo yo, lo dicen los documentos sobre los comportamientos de estas clases sociales que constantemente sometian a la gente a todo tipo de abusos y entre ellos el de cargar con las cargas(valga la redundancia) económicas-PRIVATIZAR LOS BENEFICIOS Y SOCIALIZAR LAS CARGAS-de que me suena esto?.
    Dejar de hacer una reflexión sobre el porqué de los fracasos de las políticas monetarias a la hora de hablar de numismática, dejaría a las monedas como algo bonito,de colección y especulativo pero falto de la vida que recorrió cuando estuvieron en vida en mano de los que la sufrieron.
    El que hayan monedas falsas no sólo no me extraña sino que a tenor de los documentos existentes era público y notorio que todo el mundo-desde los nmonasterio,conventos,notables,particulares…etc,etc. Se dedicaran a la fabricación de monedas como algo habitual. Hay que recordar que las monedas reselladas(en mal estado,algunas llegaban a tener tal cantidad de resellos que me preguntaba quien querría algo así?) también se falsificaban, y que al final era más importante el contenido como cobre para fundiciones que como moneda circulante.
    Por otro lado, creo que mirar hacia los cobres, que dan para mucho, es una manera muy interesante de aprender y de admirar monedas de poco valor pero entre las que se encuentran verdaderas piezas interesantes como pueden ser los propios 4 y 8 maravedies del ingenio de Segovia a molino.
    Estas monedas(16 maravedies) que puso Adolfo y de las que tengo unas cuantas,son bastante curiosas y son bastante llamativas por la cantidad de elementos que contiene y por esa diferencia de la gran cantidad de monedas que existen a martillo con poca información,pero si tuviera que elegir algunas piezas de cobre del periodo de los Austrias elegiría las blancas de los Reyes Católicos(cobre y vellón),los maravedies a molino de Segovia de FELIPE III(4 Y 8)y estas de 8 y 16 maravedies de Felipe IV.
    Y ya está.
    Saludos

  9. Corvera 2 años hace

    Gracias Adolfo por citar mi modesto trabajo sobre estos maravedís que se ciñe exclusivamente al valor de 16, por no hacer muy pesada una entrada de blog. Como citas que las cecas que labraron estas monedas fueron doce, aclarar que la de Toledo no acuñó maravedís de 16 por lo cual no aparece en mi guía.
    Efectivamente como bien dices, estas singulares acuñaciones de ‘vellón rico’ me parecieron muy interesantes a partir de la lectura de los trabajos de Glenn Murray, y de hecho son las únicas que colecciono de éste reinado ya que yo soy numismáticamente hablando de los Borbones (1700-1788)
    Un saludo a todos.

  10. Javier Sánchez 2 años hace

    El libro de Jarabo y de Sanahuja “Catálogo de las Monedas del Reino de Castilla y León: El Vellón de los Austrias ( 1566-1718)”, hablando de las falsificaciones en la página 43 dice que ” a partir de mediados del siglo XVII, las falsificaciones de origen interno se multiplicaron, hasta tal punto que en 1684 se dio curso oficial a las monedas falsas por incapacidad del Estado para sanear el circulante”. Es decir, por la incapacidad de la Monarquía de los Austrias…; peor no podía ir todo en las Españas, reducida ya a las antiguas Coronas de Castilla y Aragón, sin Portugal.

    • Juan Luis 2 años hace

      Actualmente, estoy clasificando y aprendiendo a través de las monedas en mano lo que dice el libro de Jarabo y de Sanahuja, pero no hay nada comparable con tener estas monedas reselladas en mano para hacerse una idea de como podía servir esas porquerías que no llegan a verse y además como sospechosamente resellos viejos aparecen marcando resellos nuevos.
      Me gustaría que también se hiciera mención a ese gran catálogo de “Los Maravedies de Los Austrias (1516-1700)de Juan Luis López de La Fuente, bastante más amplio en lo que se refiere al periodo de los Austrias que el de Jarabo y Sanahuja porque además incluye monedas desde 1516 e incluso anteriores.Más reducido en cantidad de información pero más manejable.El libro de Jarabo y Sanahuja es evidentemente un Gran Catálogo que da una visión mucho más amplia con muchisimos detalles como son el tipo de almenas o falsificaciones e incluso los precios que vienen muy bien como referencia.Hay otros autores que han trabajado todo este periodo e incluso los libros que han salido de las casas de monedas que están bastante bien.
      Total que creo que es una época fertil para el estudio numismático y da para mucho.
      Saludos

  11. Juan Luis 2 años hace

    Adolfo,no vendría mal un recorrido por la España de Los Austrias desde su principio(y del tiempo que tengas que no debe de ser mucho) en la que la maravilla de las primeras blancas de vellón ( la pragmática de 1497)verdaderas joyas de diseño gótico que más parecen hechas para la joyería que para circular como moneda.
    Saludos

  12. Autor
    Adolfo 2 años hace

    @Juan Luis, muy interesantes tus comentarios. Estoy plenamente de acuerdo contigo que no hay nada mejor que tener las monedas en la mano para sentir lo que la gente humilde de Castilla sentía al tocar la calderilla hace 400 años.
    También muy buenos tus comentarios sobre el libro de Jarabo y Sanahuja, así como haber traído el de Juan Luis López de la Fuente, que es un libro que conozco pero que no tengo tan estudiado como el anterior.

    El recorrido por la España de los Austrias ya adelanto que llevaría muchísimo tiempo. Sí que se podría hablar un día de las primeras blancas emitidas tras la Pragmática, pues como bien dices son monedas muy bonitas y una golosina muy asequible para cualquier coleccionista.

    Saludos,
    Adolfo

  13. pedro 2 años hace

    Muy ilustrativo, gracias de nuevo por toda la información. Saludos

Leave a reply to Juan Luis Pincha aquí para cancelar tu respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*