Con las monedas el dinero se gana en la compra

Con las monedas el dinero se gana en la compra

El tema del precio de por qué un profesional no va a bajar los precios más allá de cierto umbral -siendo ese umbral muy estrecho para la mayoría de las monedas que adquirimos los coleccionistas corrientes-  ha salido muchas veces en los comentarios del blog pero nunca hemos dedicado una entrada a ese asunto como tal. Creo que no está de más hacerlo. En esta entrada dejaré de lado a quienes ofrecen monedas por un 30% de su valor, los cuales de una manera o de otra seguro que están ofreciendo un timo. Simplemente intentaré argumentar por qué ningún comerciante honrado utiliza una técnica de bajar los precios un poco para poder vender más monedas.

Mostraré la opinión de algunos coleccionistas con un estupendo comentario que hizo ultzama la última vez que se trató esto en el blog:

 

Soy comercial en mi vida laboral, diariamente puedo vender unas 2.000 referencias con un valor económico medio asequible.
Una de las tácticas es abaratar los productos “prostituidos” en el mercado y subir por encima de lo común los poco conocidos o escasamente consumidos. Pero el objetivo final es dejarle el producto al cliente sí o sí.
[…]
En mis quince años de cursos, consejos, calle, y experiencia finalmente, “peleando” con un cliente u otro me ha quedado claro que SIEMPRE que pueda le tengo que “encajar” todos los productos que pueda, unos más económicos, otros a un precio más común, y otros más caros, pero todos los que pueda. Producto que no vendo yo producto que vende la competencia, y eso es lo que ni yo ni una casa de subastas puede permitir o por lo menos debe procurar evitar.

El razonamiento es evidente: si en una venta se gana 100, mejor que 50, pero es preferible realizar una venta en la que se gane 50 que no vender el producto y que sea la competencia quien se lo lleve. Eso en la numismática no ocurre. Si una moneda la venden todos los comerciantes entre 90 euros y 110 euros, todos prefieren no vendérsela a un coleccionista antes que venderla por 80 euros (hablo de monedas comunes, con las raras el argumento es semejante pero hay mayor volatilidad de precios). Eso a pesar de que casi seguro que ellos han comprado esa moneda por unos 60 euros. Es decir, prefieren no ganar nada a ganar solo 20 euros. No parece una postura muy inteligente.

Ante esta actitud hay quienes inventan historias de que los comerciantes están compinchados entre ellos para exprimir al coleccionista lo máximo posible y sacarle todo su dinero. Como si comprar monedas fuese un derecho fundamental del hombre que los comerciantes se empeñasen en vulnerar a toda costa. Hay una explicación mucho más lógica que esa: cada vez que un comerciante vende una moneda se queda sin ella y, como no existen proveedores de monedas, no sabe cuándo va a poder reemplazar la pieza vendida. Por tanto si un comerciante tiene una moneda y la vende por debajo de su precio de mercado el día que venga un cliente que la quiera y que esté dispuesto a pagarla a su precio de mercado, ese comerciante habrá perdido dinero.

Hay que fijarse que esto algo totalmente diferente a comerciar con prácticamente cualquier producto en una economía capitalista. En el capitalismo el problema no está en la producción de bienes sino en encontrar un mercado que quiera adquirir esos bienes. Valga de ejemplo España, que tiene tanto paro porque, en última instancia, la sociedad es capaz de producir más de lo que es capaz de vender (si todos los chinos demandasen chorizo español nos pondríamos todos a hacer chorizos y se acabaría el paro). Justamente por eso se empuja a la gente hacia un consumo desmedido y muchas veces absurdo y desproporcionado, ya que sin ese consumo no se podría encontrar un mercado para tantos bienes como se ofrecen. Esto es tan común en la economía capitalista que nos parece una verdad universal. Pero no es así para todas las economías (por ejemplo el comunismo no tiene ese problema, aunque tiene otros) ni tampoco para todos los productos. Justamente los productos donde este problema no se da es en los que son escasos y no se pueden producir. Los bienes artísticos y arqueológicos son el mejor ejemplo.

En otras palabras: el que venda Coca-Colas tiene un distribuidor a quien llamar cada vez que necesite más Coca-Colas para vender. Se tiene que esforzar en vender la suficiente cantidad con el suficiente margen como para poder vivir dignamente. En cambio en las monedas no existe ese distribuidor. Si alguien vende una moneda esa moneda ya no vuelve por sus manos, o al menos no en un futuro cercano. Así que se debe asegurar que con las monedas que él pueda adquirir saque el suficiente margen como para que al venderlas se pueda ganar la vida. Esa es la grandísima diferencia entre vender monedas y vender otro tipo de bienes.

A esto se le suma que para un comerciante profesional vender monedas a su precio de mercado es relativamente sencillo. Martí Hervera saca a subasta unas 25.000 monedas al año y se venden el 85% a precio de mercado. Otros comerciantes con menos medios no venden tanta cantidad pero saben perfectamente a qué precio son capaces de vender un columnario o un as ibérico en el medio plazo y no tienen el más mínimo interés de venderlo más barato por lo dicho antes.

Así que la venta de monedas es fácil, lo que es difícil es la compra. Como consecuencia no es razonable que un cliente intente apretar más de la cuenta a un comerciante a la hora de comprarle una moneda porque no lo conseguirá y además al comerciante le sentará mal. Donde sí se puede apretar más es a la hora de vender las monedas a un comerciante, puesto que es en esa compra donde el comerciante está definiendo sus márgenes. Si una moneda en el mercado se puede vender a 100 un comerciante la compraría a 50 pero quizá otro esté dispuesto a llegar a 60 y otro a 70. Ahí es donde de verdad definen sus márgenes porque todos ellos saben que la podrán vender a 100. Quizá haya alguno que prefiera ganar solo 30 pero que esa moneda no se la lleve la competencia. Claro está que esto solo aplica a quien haya conseguido forjarse una colección interesante que sea demandada por el mercado.

Las monedas que ilustran la entrada son 4 escudos de Felipe III, 4 escudos de Carlos II, 4 escudos de Felipe V y 4 escudos de Felipe V. Todos ellos acuñados en Mallorca y considerados rarísimos. Los va a subastar Classical Numismatic Group el día 7 de enero en el contexto de la New York Numismatic Convention, que es la mayor feria de numismática que se celebra todos los años en el mundo. Las cuatro piezas pertenecieron a la Colección Huntington y todas ellas pasaron por las manos de Vico. Yo no pujaré por motivos ya sabidos. Y porque no tengo tanto dinero.

18 Comentarios

  1. Autor
    Adolfo 3 años hace

    Actualizo la entrada porque la primera pieza es una de 4 escudos, no de 8 escudos. Me he liado porque los de CNG la han reportado como un 8 escudos ( http://www.sixbid.com/browse.html?auction=1698&category=35099&lot=1516587 ) aunque Vico la reportó como un 4 escudos cuando la subastó. Vico también decía que se trata del mejor ejemplar que han conocido.

    Muchas gracias al lector que me ha avisado por mail :)

  2. PEDRO I 3 años hace

    ¡Feliz nuevo año!
    Unas preguntas:
    -¿Aproximadamente, los márgenes del comercio numismático no vienen a ser de un 30%? En las cifras de la entradas hay beneficios mayores.

    -Sigo sin explicarme cómo los comerciantes pueden encontrar tantos coleccionistas cada mes, y sin bajar los precios, que adquieran miles de lotes en subastas, establecimientos…O los coleccionistas todos somos ricos o las monedas no bajan de precio porque se van fuera de España.

  3. ultzama1x2 3 años hace

    Estupenda tu puntualización corrigiendo mi comentario inicial; tus palabras destilan la reflexión que yo no llevé a cabo, coca-colas hay muchas, monedas no.

    Y no menos estupendo el aporte donde comentas que, ” no es razonable que un cliente intente apretar más de la cuenta a un comerciante a la hora de comprarle una moneda, porque no lo conseguirá y además al comerciante le sentará mal “.
    Es increíble la poca vergüenza y educación de la que hacen gala muchos compradores a la hora de llevar a cabo una negociación, increíble !!!!

    • Luis 3 años hace

      Pocas personas hay más razonables y capaces de ponerse en los zapatos ajenos que los buenos comerciales. Como se nota que usted lo es. ¡Un saludo!

  4. Autor
    Adolfo 3 años hace

    @Pedro I.

    – Los márgenes del comercio numismático dependen de la moneda en cuestión. Fundamentalmente de su precio (monedas de mayor valor tendrán un margen de beneficio menor porcentualmente) y de su demanda (a mayor demanda menor beneficio porque el comerciante la venderá más fácilmente). Como aproximación gruesa de monedas corrientes se podría decir que su margen de beneficio es el 80%-100%. Es decir, una moneda que un comerciante estime que razonablemente la puede vender por 200 euros sin demasiada dificultad estará dispuesto a ofrecer unos 100-120 euros por ella.

    – Muchas de las mejores monedas españolas se están marchando fuera de España. Es una pena pero es así. Aún así hay miles y miles de monedas que se venden en España. Tampoco es que sea un mercado tan grande.
    Por cierto, relacionado a la exportación de monedas y otros bienes artísticos y arqueológicos: http://www.elconfidencial.com/cultura/2014-12-17/cultura-dio-luz-verde-a-la-venta-de-10-581-obras-de-arte-en-el-extranjero-y-detuvo-70_591963/#lpu6L8fm8yRy2FXx

    @ultzama1x2, de coleccionistas jetas y sinvergüenzas te podría contar historias durante días cualquier comerciante. Algunas las cuento yo en el blog para que quien me lea las evite.

    Saludos,
    Adolfo

  5. Juan Luis 3 años hace

    Si te dedicas al negocio con todas las de la ley y con pretenciones de permanecer en el mismo durante mucho tiempo no creo que te puedas permitir no tener margen comercial. Como vas a pagar los impuestos o tu propia inversión o tu propio sueldo?.Siempre hay un margen discutible pero hay un margen imposible si no quieres cerrar y es lo que tiene un negocio. Más vale pajaro en mano que ciento volando que no sabes cuando volverán. Con lo cual la frase que para mí marca la lectura de hoy es..cada vez que un comerciante vende una moneda se queda sin ella y, como no existen proveedores de monedas, no sabe cuándo va a poder reemplazar la pieza vendida.Más claro agua.
    Saludos

  6. sierramadre 3 años hace

    Excelente entrada, con las monedas de alto valor numismatico y poco valor de metal tengo mas o menos claros los margenes que manejan los comerciantes, mi duda surje acerca de las monedas de oro que te venden al peso, tipo soberanos de oro o 25 pesetas en mbc ¿a cuanto las compran ellos?. Dudo que nadie les venda oro a los comerciantes muy por debajo del valor del metal…entonces….¿donde esta su beneficio?

    Yo algunas veces al comprarles este tipo de monedas les he tanteado preguntandoles por cuanto me recomprarian este tipo de piezas y curiosamente todos me han dado precios aproximadamente del 5% por debajo del precio por el que me vendian a mi al peso, lo cual no se si creer si seria asi llegado el caso, ya que no me salen las cuentas de que alguien inmovilize 200€ durante un tiempo indeterminado con la esperanza de ganarles 10€ .

    Mi miedo con este tipo de piezas es que llegado el caso ningun comerciante las quiera o te las paguen a precio de comprooro.

    ¿A ver si Adolfo o alguien que haya vendido monedas de oro de poco o nulo valor numismatico puede arrojar luz a mi duda?

    Un saludo.

    • Luis 3 años hace

      Es verdad que en ese tipo de piezas el margen es mínimo. A su favor tienen que son bastante líquidas. No son nada difíciles de vender aunque es cierto que se gana muy poco con su venta.

      • sierramadre 3 años hace

        Entonces, es creible lo que dicen de que las pagan alrededor de un -5% por debajo del spot.

        Yo pensaba que esas monedas que venden al peso las conseguian de los comprooro y sitios asi por precios bastante mas bajos, se me hacia raro que manejaran margenes tan estrechos.

        Un saludo.

    • Autor
      Adolfo 3 años hace

      Estas monedas tipo bullion es diferente a comprar monedas con cierto valor numismático. En ese caso simplemente compran una cantidad de oro/plata e inmediatamente lo venden al mayorista. Digamos que ahí tienen la venta asegurada y el margen que suelen manejar es de un 5% aproximadamente.

      Si alguien les va con una alfonsina está claro que de esa no sacan casi nada y por eso a veces pasan de comprarla para ganar 10-15 euros con ella. Pero si un inversor en oro les viene con 10 Krugerrands cualquier comerciante estará contento en pagárselos a 28,5 euros/gramo para venderlos al mayorista por 29,70 euros/gramo (suponiendo que el precio del oro esté en 30 euros/gramo). Con eso se habrán sacado 372 euros brutos entre los 10 Krugerrands, que no es que sea mucho pero sí suficiente para una transacción tan sencilla.
      Si el comerciante tiene liquidez suficiente y anda con ganas de especular quizá se quede un tiempo los Kruguerrands para ver si sube el precio del oro y sacar más margen. Lo malo es si baja.

      De cara al inversor, la gran ventaja de hacerse con bullion en vez de con monedas con valor numismático son los pequeños márgenes de compra-venta. Pero hay otras desventajas, como la poca revalorización de los metales preciosos en el largo plazo.

      Saludos,
      Adolfo

      • sierramadre 3 años hace

        Gracias Adolfo, me alegra que Luis y tu me confirmeis que es cierta la información que me daban mis comerciantes.

        Simplemente me sonaba raro que hagan el mismo negocio vendiendo un columnario de 300€ que vendiendo 3000€ de alfonsinas o 20ff, veo que tal y como comentais el truco esta en la liquidez, seguramente les cueste menos colocar 3000€ de oro al peso que un columnario de 300€.

        Un saludo.

  7. Gael 3 años hace

    Adolfo, buena entrada como siempre para un tema que seguro puede abrir un interesante debate, en donde haya diferentes puntos de vista y dé para una mesa redonda de horas, si no de días de discusión.
    Como bien apuntabas, el mercado del coleccionismo en general, se rige por unas reglas diferentes al mercado del producto de consumo generalista. En este último, es la manufactura la que se adapta a las necesidades de la población para que el precio no sufra fuertes caídas, con la consiguiente pérdida de beneficios, ni fuertes subidas que producirían una huida de consumidores. En cambio, en el mundo del coleccionismo en general, y de la numismática en particular, el factor manufactura no existe. Se parte de un número limitado de piezas con las que comerciar y no tenemos detrás una “fábrica” para que en un momento dado nos fabrique más. Es por esto que el precio lo van a marcar los compradores y no los vendedores, en función de la cantidad de demanda que exista. La oferta en este caso, es una variable fija que ningún mayorista puede modificar. Por eso, son los propios comerciantes los que mejor pueden tomar el pulso de este particular mercado, que por otro lado está en alza fuera de nuestras fronteras en lo que respecta a la moneda de época española.
    A modo de “chascarrillo” y ligado a esto último, me viene a la memoria la época en la que los españoles podíamos permitirnos el lujo de comer verdaderas angulas de vez en cuando. Hasta que llegaron los japoneses y se hicieron con toda la extracción nacional para llevársela a su país. Espero que la moneda española no se convierta en esa angula en un futuro y que podamos seguir disfrutando de una compra-venta justa. Si no es así, me veo comiendo “gula-moneda” del Centenario.
    Un cordial saludo a todos.

    • Autor
      Adolfo 3 años hace

      Se sale un poco de la temática principal de la entrada, pero creo que es relevante.

      Sí que es cierto que hay una salida de monedas del mercado español hacia otros mercados pero se trata fundamentalmente de moneda de altísimo nivel. Si hablas con cualquier casa de subastas española te dirán que las monedas de mayor precio de las llevan fundamentalmente coleccionistas extranjeros. Está claro que eso es un problema pero yo no creo que sea un problema para mí ni para la inmensa mayoría de los coleccionistas que nunca vamos a adquirir monedas de miles de euros.

      El problema lo tendrán quienes quieran hacerse con grandes piezas y tengan que salir a buscarlas al extranjero pagando los gastos de importación, que pueden llegar a ser una pasta. El problema más grande lo tendrán los comerciantes españoles que verán cómo dentro de unos años será muy complicado adquirir grandes piezas en su propio territorio. Pero también es cierto que esto es cíclico y quizá dentro de 30 años seamos los españoles quienes vayamos a la feria de Nueva York a comprar monedas de altísima calidad por menos de lo que se paga por ellas en España, como se hacía en los años 70.

      En cualquier caso, cuando hablamos de este tipo de comercio nos referimos a grandes monedas. Duros del centenario, cobres de los Austrias, 8 reales de México, blancas de los Reyes Católicos, ases íberos, denarios republicanos… siempre habrá. Podremos coleccionarlos tranquilos.

      Saludos,
      Adolfo

  8. pedro I 3 años hace

    Hola a todos: gracias por las repuestas a mis preguntas y a los demás comentarios que son muy interesantes.
    Una cuestión: ¿los comerciantes a quiénes les compran? Supongo que un coleccionista, si quisiera vender sus monedas,las llevaría a una casa de subastas, antes de perderles más de un 30% o el margen que necesita el comerciante para sobrevivir.

    • Autor
      Adolfo 3 años hace

      ¿Que a quién compra un comerciante de monedas? Pásate por aquí que ya lo hemos explicado: http://blognumismatico.com/2012/04/29/el-secreto-mejor-guardado-de-cualquier-comerciante-numismatico/

      Una casa de subastas cobra un 20% al que vende y un 18% al que compra: http://blognumismatico.com/2010/01/06/cargas-en-las-subastas-numismaticas/ que no es poco. Además, cuando alguien vende una moneda en una subasta no sabe el precio que va a sacar por ella hasta que no remata y se tardará unos cuantos meses en recibir el dinero. En cambio con un comerciante el dinero está en la mano y es una cantidad fija desde el momento que se cierra el trato.
      Al final la capacidad de negociación entre el que vende y el que compra será la que defina la oferta y, en última instancia, quién compra esa colección. Claro está que en principio un particular que tenga una colección normalita puede tener más capacidad de negociación con un comerciante autónomo que con una casa de subastas que mueve millones de euros al año.

      Personalmente, en mi colección hay monedas que llegado el caso de tener que venderlas, las subastaría y hay otras que las vendería de manera privada.

      Saludos,
      Adolfo

      • Miguel 3 años hace

        Y qué tipo de monedas o en función de qué unas las subastarías y otras las venderías privadamente?

        Muy buena la entrada y los comentarios.

        Un saludo.

  9. lanzarote 3 años hace

    Supongo que las corrientes con fácil salida mejor venderlas sin intermediarios. Las más valiosas por rareza o conservación mejor subastarlas a través de plataformas que tienen mucha publicidad y llega a muchos coleccionistas, a ver si se pelean por ella, no?

    38% se suelen llevar las casas más prestigiosas, los coleccionistas de a pie debemos ser conscientes de que mala inversión (si sólo pensáramos en rentabilizar la compra) es la adquisición de una moneda a un intermediario, en este caso la devaluación el mismo día de la compra es de un 38%,y así difícilmente. Inversión si se le compra directamente al vendedor y en algunos casos.
    Dicho esto, porque creo que muchas veces nos autoengañamos para convencernos de que no es mala idea gastarse un dinero en una moneda porque es una inversión….

    Esto para los coleccionistas es puro disfrute, y bueno, además no se pierde todo lo invertido, como en otras aficiones, en las que después del disfrute sólo queda el recuerdo y no se pueden revender los rescoldos, en el coleccionismo siempre puedes recuperar parte de lo invertido.
    Disfrutemos.

    • Miguel 3 años hace

      Pues tiene bastante lógica eso que dices, pero de todas formas tu sabes que a veces se suben mucho de precio monedas muy normalitas.
      Llevando una estadística de los precios en las últimas subastas se podría hacer una estimación de si conviene o no intentar vender una moneda a través de subasta (en caso de conocer a un particular que te la page por un precio menor o no conocer a nadie que te lo compre).
      Supongo que también tendría que ver la prisa por vender y según qué monedas… y también la casa de subastas en la que vender… si se puede pactar un precio mínimo de salida, etc.

      Por suerte, como dices, en este tipo de coleccionismo siempre se puede recuperar parte de lo invertido, además del disfrute que conlleva todo lo que hay en el camino.

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