Flora y fauna de las subastas

Flora y fauna de las subastas

Hace tiempo que hablamos en un par de entradas divertidas sobre la flora y la fauna que pululan por los mercadillos (una y dos). Creo que merece la pena dedicar una entrada semejante a la flora y la fauna que se encuentran en las subastas. Así las desmitificamos un poco y quitamos el miedo a asistir a la vez que dotamos al blog de un poquillo de humor.

Por mi parte, los personajes arquetípicos que me he encontrado en las subastas son los siguientes:

El que va a comer canapés. Tienen fama los jubilados de la Castilla profunda de asistir a cualquier lugar donde den cualquier cosa gratis. Pero no son los únicos que cardan la lana: no hace falta más que acercarse a cualquier subasta de las capitales del Reino para ver que hay algunos que llegan, se sientan un rato, van comiendo los canapés o las patatas fritas que pone la empresa para los asistentes y al cabo de un rato se marchan. Ni pujan, ni hablan con nadie ni dicen nada. Supongo que tengan algún interés en la numismática porque de otro modo no se enterarían de la subasta, pero dicho supuesto interés no es suficiente para intercambiar impresiones con nadie ni mucho menos para pujar por las monedas que subasta quien le ha pagado la merienda.

El novato ilusionado. De estos no hay muchos porque en una subasta los novicios espabilan rápido, generalmente a base de perder dinero. Pero siempre hay alguno, sobre todo en las subastas pequeñas. Son quienes asisten a una de sus primeras subastas con una ilusión tremenda y les parece que fuese la última vez que vayan a salir en venta esas 5 pesetas de Alfonso XII en EBC. Esperan los lotes que les interesan con cierto nerviosismo y levantan el cartón casi antes de que el director de la subasta diga el número del lote.

El que quiere la moneda mediocre. Estos son una subespecie de la anterior. Son novicios que desean una moneda corriente y como no saben valorarla en su justa medida ni saben que la encontrarían en cualquier convención, pujan por ella hasta que se la llevan. Estos son los protagonistas de esas veces que yo me llevo las manos a la cabeza. Pero también es cierto que juegan un papel importante en las subastas, puesto que para que alguien gane dinero otros tienen que perderlo.

El guiri que no se entera. Puede ser un ruso que vaya a una convención española, un español que vaya a una convención alemana o algo semejante. El caso es que aparece en la subasta un tipo con ganas de pujar por algunos lotes y que ni siquiera sabe los números en el idioma en el que se está conduciendo la subasta. No sabe si las pujan van por 800 o por 8.000, pero el amigo quiere pujar hasta cierta cifra. Como tenga interés en varios lotes suele hacer que haya que reabrir lotes cerrados y que la subasta se retrase un buen rato para desgracia del resto de asistentes.

Los viejos conocidos. En todas las subastas hay un grupo de hombres que generalmente pasa de los cincuenta que asisten como quien va a una convención social. Quizá pujan algo o quizá no, pero para ellos lo importante es ver a sus colegas, comentar la jugada y pasar la tarde con buena compañía.

El coleccionista experto. Estos son coleccionistas con muchos años de experiencia. Suelen pujar por pocas monedas pero muy selectas y aunque a veces no les importa pagar un poco más de la cuenta por lo general saben perfectamente hasta qué precio llegar.

Los profesionales. Todos los profesionales compran monedas en casas de subastas pero no son muchos los que se dejan ver en ellas porque no queda bonito estar pujando donde pujan tus clientes (se arregla con pujas por correo). Es muy complicado encontrar una moneda barata en una subasta, por lo que en general solo pujan por las monedas para las que ya tienen cliente o que las consideran de fácil venta. Y siempre pujan precios muy comedidos, evitando entrar en cualquier tipo de pique que haga subir los precios. Algunas veces se van de la subasta en blanco, pero así es la vida.

El último de la fila. ¿Os acordáis en el instituto que todos los malotes se querían poner en la última fila? Pues en esto de las subastas pasa igual. Como si fuera una partida de póker hay quienes se rifan los asientos de atrás para poder ver toda la sala y así poder controlar quién puja por qué piezas para batirles en las que a ellos les interesa. Supongo que su capacidad analítica les dé para calcular patrones de comportamiento en tiempo real que permitan optimizar su estrategia de pujas sobre la marcha. O quizá no, pero basta que uno quiera sentarse atrás para que quieran todos, como en el instituto. En cualquier caso siempre hay unos cuantos que andan como locos por pillar una de las últimas sillas. Por cierto, tengo que decir que este comportamiento no lo he visto en Alemania.

El que quiere las piezas buenas. Estos son quienes vienen a por algunas monedas muy selectas y les da exactamente igual 8 que 80. Pujan por las mejores monedas que salen a subasta y son perfectamente capaces de pagar por ellas cuatro veces más de su precio de salida. Cuando se juntan un par de ellos en la sala es probable que acontezcan auténticas locuras de precios. El tener dinero es lo que tiene. Hay que decir que la mayoría de las veces son representantes de extranjeros, sobre todo americanos y rusos.

Antes de concluir tengo que decir que yo personalmente no me veo reflejado en ninguna de estas categorías. Cuando he asistido a una subasta en el extranjero he sido como esos guiris que no se enteran pero que prefieren no pujar, ya que solo he ido por curiosidad y para aprender (bueno, y para comer canapés también). Cuando he ido a una subasta en España me he intentado comportar como un coleccionista experto. Seguramente no lo haya conseguido, pero al menos lo he intentado.

Las monedas que ilustran la entrada son tres bonitos ases de Kili, Secaisa y Bilbilis, donde se muestra al famoso jinete ibérico, sin duda uno de los iconos de la numismática íbera. Los subastarán Martí Hervera y Soler y Llach. No son piezas muy caras ni grandes rarezas pero se las puede admirar como lo que son: unas estupendas obras de arte íbero.

25 Comentarios

  1. Ignacio 5 años hace

    Adolfo,
    Interesante entrada… Pero, que se puede aprender yendo a una subasta? Esto no es una convencion donde hablas con el vendedor. Ahi todos deben ser enemigos… y no hay tiempo de hacer treguas ‘en tiempo real’… puesto que una moneda, cuanto dura su puja? 15 segundos?
    Y supongo que «la suerte» influirá un montón dependiendo si está ese coleccionista/profesional amasador quiere llevarse todos los reales de a 8 de potosi o todas las monedas en sc del centenario…

    • Autor
      Adolfo 5 años hace

      Pues, como se dice en los congresos: «that’s a very good question».

      Te podría dar una respuesta rápida pero yo creo que es mejor dedicar otra entrada al asunto. No sé ni cuántas entradas ha tenido este blog inspiradas en comentarios tuyos. Muchas gracias por mi parte :)

  2. sierramadre 5 años hace

    Creo que tambien te daria para una entrada darnos tu punto de vista sobre que sitio es mejor para cada tipo de coleccionista y tipo de moneda.

    Yo voy pillando un poco de aureo, ebay, tienda y convencion y ya voy viendo que para cada tipo de moneda es mejor un sitio que otro.

    Donde mas disfruto es comprando en convencion aunque me estresa lo del regateo por sistema si quieres acoplar el precio a pagar a lo que sabes que el vendedor esta dispuesto a vender, algo que te evitas comprando en subasta.

    Un saludo.

    • Autor
      Adolfo 5 años hace

      De eso estuvimos hablando aquí: http://blognumismatico.com/2013/07/16/comprar-monedas-en-subastas-vs-comprar-de-forma-privada/

      Por parte de eBay y similares lo importante es tener en cuenta que la inmensa mayoría de los vendedores no son profesionales. Eso hace que sus márgenes de beneficio tiendan a cero, al igual que la garantía que proporcionan. Como consejo general yo creo que en eBay solo se deberían comprar monedas de valor medio-bajo (a partir de 150 euros yo hablaría con el vendedor antes de pujar) y de las que haya pocas falsificaciones (el Centenario de la Peseta, duros de mundo, euros…). Eso no significa que yo no haya adquirido alguna pieza más cara por eBay. Han sido casos contados pero los ha habido. Eso sí, en todos ellos tenía un trato previo con el vendedor.

      Saludos,
      Adolfo

  3. Pietro 5 años hace

    Creo que hay un ultimo perfil: el «pujador anticiclico». Él que busca las monedas que tienen más posibilidad de pasar desapercibida por ser muy especialísticas: un 20 f de Napoleon de la ceca de Perpiñan o un zecchino papal tienen mas probabilidad de salir baratos en una subasta madrileña que en la de Kuenker.

    • sierramadre 5 años hace

      Pietro tan inteligente como siempre, me encantan sus intervenciones, de hecho yo hago dos colecciones, la tonta y la menos tonta (desde un punto de vista inversionista hablando). Pues la menos tonta la comenze despues de reflexionar acerca de un comentario que dejo Pietro en este blog hace años y el tiempo, las muchas horas revisando remates antiguos y presentes y la opinion de determinados comerciantes confiables me la han dado por acertada.

      Creo que en este hobby si no quieres que te salga muy caro debes tener muchas estrategias y muy analizadas.

      Un saludo.

      • Autor
        Adolfo 5 años hace

        Pues nos podrías decir de qué iba ese comentario…

        Y sí, no está de más escuchar la opinión de Pietro. Es un comerciante que siempre me ha dado muy buenos consejos. Como dice Luis Miguel más abajo los comerciantes saben mucho de comercio numismático igual que él sabe mucho de ebanistería.

        Saludos,
        Adolfo

    • César 5 años hace

      Para contradecirte, sin quitarte la razón en lo que dices, cuántas monedas ibéricas e hispano romanas valen un potosí en subastas extranjeras cuando en España no se pagaría por ellas ni una quinta parte.

  4. Luis Miguel Rodrigo 5 años hace

    Una subasta de monedas, forma parte de la vida real;allí se dan cita personas de todas las categorías sociales,aficionados novatos o profesionales, gente con dinero para gastar y gente dispuesta a ganar ese dinero que el anterior está dispuesto a gastarse y como en todas las profesiones allí se dan cita,novatos y profesionales.Mi profesión en la vida real es la de Ebanista(soy dueño de una pequeña fabrica dedicada a los muebles a medida y a la decoración)y hay veces que amigos que van a ir a comprarse muebles para la casa a una gran exposición, me piden que les acompañe para asesorarles en la elección de los mismos;¿que por qué?,porque todo profesional tiene desarrollado un sexto sentido adquirido con la experiencia que da el día a día y los años dedicados al ejercicio de una profesión;lo mismo sucederá con cualquier profesional de otra profesión.
    Yo como aficionado a la numismática, es muy difícil que me pueda codear en conocimientos con un profesional,como también es muy difícil que un numismático se pueda codear conmigo en conocimientos de fabricación y diseño de muebles.
    Un saludo.
    Luis Miguel

  5. lanzarote 5 años hace

    Qué suerte los que vivís en Madrid o Barcelona, que tenéis la posibilidad de acudir a las subastas sin tener que desplazaros. Es lo bueno de vivir en una gran ciudad.

    Yo creo que estas subastas hacen afición, tanto si participas por correo, en directo online, y sobre todo si acudes a la sala. Yo retomé mi afición a leer sobre numismática gracias a las grandes casas de subasta y la publicación periódica de esos entretenidos catálogos.

    Les debo eso, aunque siempre creo que pueden mejorar: hay que mejorar continuamente.

    Yo encajaría entre los que van a comer canapés, por falta de presupuesto.
    En los que pierden la cabeza por una moneda no encajo, entre otras cosas porque siempre tengo un límite PREVIO (precio máximo) para cada lote.

    Bonitos kili, secaisa y bilbilis (según orden de las fotos)
    Un saludo compañeros.

    • Miguel 5 años hace

      Eso es lo que parece, pero yo creo que no es así. Al igual que algunas convenciones (viérnes por la mañana) estas subastas se realizan en horario de trabajo, lo que significa que o tienes un horario muy flexible, o asistir a una subasta entera es imposible, y solo a una de esas dos ciudades que dices.

      Por otra parte, más que asistir a la subasta, veo más importante examinar los lotes por los que vayas a pujar (que luego vienen las sorpresas), y aquí el problema todavía es mayor.

      Un saludo.

  6. Autor
    Adolfo 5 años hace

    @Pietro, el caso que tú dices es más bien la estrategia de compra que puede tener un coleccionista (muy) experto o un profesional. Esa misma estrategia se puede tener en convenciones y es fundamentalmente por lo que los profesionales vais a convenciones internacionales: podéis comprar o vender piezas a precios diferentes de vuestra ciudad. Pero eso ya digo que es para los que saben mucho…

    @Luis Miguel, ¡qué profesión más bonita que tienes! De verdad que la ebanistería me parece preciosa.
    Tanto tú como @Lanzarote apuntáis en la misma dirección y yo estoy de acuerdo: las subastas en vivo son una manera de coger experiencia como coleccionista. Viviendo en Madrid o Barcelona yo intentaría asistir al menos de vez en cuando, pero como no es el caso siempre he intentado asistir aprovechando subastas que coincidan con convenciones o algo así. Yo creo que la próxima entrada podría tratar este tema desde mi propia experiencia y luego vosotros la complementáis con la vuestra.
    @Lanzarote, cierto es que no estaban puestos en orden. Arreglado!!
    Por cierto que el jinete de Bilbilis me parece una preciosidad.

    Saludos,
    Adolfo

  7. Carlos(bcn) 5 años hace

    Adolfo,

    Bajo mi prisma, cuando voy a subasta sólo hay dos tipos en la sala: los que pagan los gastos de comision con la compra y los que no.

    Saludos

  8. Rullan R. Winters. 5 años hace

    Hola Adolfo! Un tema muy interesante! Precisamente en mi visita a Heritage San Francisco, mim proposito principal era el de informarme sobre Subastas de monedas del Mundo ( a mi me interesan primordialmente las monedas de 8 Reales),y, me informaron que no van a tener de esas Subastas, tambien platicamos sobre otras cosas concernientes con la Numismatica,pero, eso lo dejo para otra ocasion.Supongo que la mayoria nunca hemos participado en una Subasta Numismatica en persona. En la entrada pasarse de listos XI,no comente nada,porque no entendi nada,pero, no importa. Saludos a todos! Rullan R. Winters.

  9. Pedro I 5 años hace

    Hola a todos: en mi ciudad, no tenemos muchas oportunidades de asistir a subastas. Pero, supongo, que debe de resultar atractivo también el ambiente. Desde el punto de vista, por ejemplo, estético…la sala, la teatralidad de la puesta en escena, el ritmo de las pujas, contemplar las piezas en directo, el incidente que se convierte en anécdota…En definitiva, me imagino que la subasta tiene algo de espectáculo. (No sé si será tan espectacular como ver hacer el paseíllo a Curro Romero en la plaza o contemplar a la jueza Alaya recorrer su paseíllo hacia su juzgado).

  10. tricky 5 años hace

    Hola a todos.

    Estupenda entrada Adolfo.
    Es posibles que puedas, al igual que con las subastas, comentar algo de las convenciones que se celebran y tu impresión directa o indirecta de ellas, al igual que sucede con las subastas?

    Un saludo.

  11. Juan Luis 5 años hace

    Si yo fuera a una subasta compraría toda esa chatarra que nadie quiere.
    Saludos

  12. Autor
    Adolfo 5 años hace

    @tricky, buena idea. Yo creo que podríamos dedicar las próximas dos entradas a este tema: qué se puede aprender acudiendo a una subasta y qué se puede aprender acudiendo a una convención. Además podríamos aprovechar para aclarar ciertos mitos y leyendas que generan justamente los que nunca han ido a una subasta o una convención.

    @Juan Luis, lo malo de las subastas es que siempre hay quienes quieren la chatarra. Y generalmente están dispuestos a pagar más que yo.

    Saludos,
    Adolfo

  13. Andres 5 años hace

    Habria que dejar en claro que es chatarra, numismaticamente hablando. Para mi es aquella moneda cuyo valor nominal es igual al valor bullion de la pieza o al valor de su contenido en metalico. En ese caso podriamos hablar no solo de chatarra de cobre sino tambien de plata, o porque no, chatarra de oro. Entonces en algunos casos no es mal negocio comprar chatarra; siempre que no paguemos mas del precio del metal. Tambien alguna pieza encuadrada en este tipo de definicion podria dejar de serlo al, por ejemplo aumentar la rareza de una determinada pieza si se funden muchos ejemplares de un tipo en particular

    Otra posible interpretacion de chatarra seria la de aquellas monedas de menos de poca antiguedad y de bajo valor economico, independientemente del estado de las mismas. Se que este concepto es a mi juicio un poco injusto con la numismatica en general y con la gente que colecciona este tipo de piezas.

    Y por ultimo una tercer interpretacion de chatarra numismatica, seria la de piezas de metales no nobles y de bajo estado, independiente de su rareza o demanda. A mi juicio tambien es injusta con la numismatica, ya que con ese criterio no se podrian coleccionar piezas del tipo de las que no se consiguen en estados aceptables (como diria Adolfo en su entrada Pidiendo peras a un olmo)

    Cuando hablamos de chatarra, me viene a la mente metal o hierro oxidado, pero pueden haber distintas posturas…

    Saludos!

    • Juan Luis 5 años hace

      Yo empleo la palabra chatarra para definir monedas que en general están bastante defectuosas y de poco valor sea cobre,plata, oro.
      Suelo emplearla no como palabra peyorativa ya que las tengo en bastante aprecio y las valoro porque para mí son parte de un todo. Particularmente, no persigo una inversión lucrativa ( en otra entrada dije que si no tenía monedas de gran valor no era porque no me interesasen sino porque no tenía dinero para semejante aventura vamos que si tuviera-tendría) sino una inversión para la investigación,coleccionismo y bastante curiosidad que con el tiempo se ha ido acrecentando a medida que me he ido haciendo con mucha chatarra. Actualmente, poseo mi enciclopedia visual numismática(como me gusta llamarla porque va acompañada de copias sacadas en internet de magnificos artículos y detalle históricos así como libros) basada en muchas piezas deterioradas que en su conjunto si tienen valor y que cada día las aprecio más.Son tan diferentes que es como abrir un diccionario por la página que quieras y al tiempo tienes que volver por las novedades que contienen de algo que viste o leiste en algún blog,artículo o simplemente en este de Adolfo.
      Y ya está dicho y espero haberme explicado.
      Interesante el concepto «Chatarra» no creen?
      Saludos

  14. Rullan R. Winters. 5 años hace

    Hola Adolfo! y hola Andres.A mi me parece que abrir un tema sobre moneda chatarra seria muy interesante,especialmente si comentaran los que coleccionan monedas macuquinas,yo estoy seguro de que aprenderiamos mucho leyendo sus puntos de vista,para mi, yo considero que una moneda es chatarra cuando:1.- tiene corrosion.2.-tiene verdigris.3.-tiene un agujero.4.-tiene un agujero tapado.Un cordial saludo a todos! Rullan R. Winters.

  15. Autor
    Adolfo 5 años hace

    Cada cual tendrá su propia definición de «monedas chatarreras». Para mí son las que no formarían parte de una colección de esas que todos admiramos.

    No tienen por qué ser ni baratas ni caras y claramente tienen otras funciones. Alguien que quiera invertir en oro podría comprar «chatarras» de Carlos IV, Fernando VII o Alfonso XII en formas de onzas o alfonsinas corrientes en baja calidad. Si lo que quiere es oro, oro tendrá y posiblemente más barato que comprando lingotes. Si lo que se busca es plata quizá duros chatarreros de El Centenario o lotes de paquillos sean buena opción.

    El que quiera tener monedas para estudiarlas también puede encontrar en las chatarras unos magníficos documentos para su estudio. Hoy en día es fácil encontrar cobres de los Austrias a 5 euros/pieza, vellones medievales o bajo imperios a 10 euros/pieza. De esas monedas se puede aprender tanto como de las grandes monedas que valen miles de euros. Es lo bueno de la numismática.

    Saludos,
    Adolfo

  16. lanzarote 5 años hace

    Para mí chatarra, chatarrilla, es un término no despectivo, y me refiero a determinada moneda circulante circulada, generalmente de cu ni. Moneda fiduciaria.

    No entra en ese concepto los metales preciosos.

    • Andres 5 años hace

      Uno de los precios mas altos alcanzados por una moneda en el mercado es precisamente un cuproniquel norteamericano de 5 cents cabeza de libertad de 1913. Su precio supero los 4 millones de de dolares…una buena chatarra a mas de uno gustaria conservar..Saludos!

  17. Andres 5 años hace

    Creo que el termino chatarra es muy particular. Es que no tiene limites definidos y se va adecuando al nivel de la coleccion de cada uno. Por ejemplo en una coleccion de un completista por citar un caso puede ser que a los primeros años de coleccionar haya llegado a tener una coleccion de piezas en los cuales se destaquen algunas en estados altos y otras en bueno e incluso regular. Tal vez en esa etapa el considere chatarra a sus monedas en estado regular, y quiera mejorarlas. Al cabo de unos cuantos años y un desenbolso considerable ha llegado a tener la gran mayoria de las piezas en exc y algunas en sin circular pero en esta etapa su pensamiento ha cambiado…ve como chatarras las piezas en B o MB pero conserva una en b- que es el año mas raro de la serie, pero no puede consegirla mejor. Ahora bien hay un factor mas a tener en cuenta que es el tipo de moneda que colecciona cada uno, con lo que considere chatarra a piezas que no se coleccionen. todo que le da un grado mas de particularidad al termino y que sea dificil de encuadrar.

    Mis disculpas a Adolfo por haber sacado el hilo del tema, pero no pude aguantarme. Saludos!

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