Coleccionar plata pequeña de los Austrias

Coleccionar plata pequeña de los Austrias

Los Austrias acuñaron mucha moneda. Y moneda muy variada. Por eso la numismática peninsular de los siglos XVI y XVII da mucho juego a coleccionistas de perfiles muy diversos. A quienes les gustan las piezas raras, grandes y de ostentación encuentran en los Austrias una fuente inagotable de piezas de oro que en altas calidades dejan la boca abierta a cualquiera. Por no hablar del Ingenio de Segovia y sus magníficas platas con módulos de 8 y 50 reales. Por otra parte, a quienes les gusta la moneda más humilde y se divierte encontrando rarezas, variantes de cuño o estudiando las monedas falsas de época, tiene en los cobres de los Austrias un enorme campo por descubrir. Además, este perfil de coleccionistas tiene desde hace unos meses una magnífica guía a su disposición que cubre la parte del vellón castellano.

Quizá por estos perfiles, cuando pensamos en la numismática de los Austrias generalmente nos vamos a los cobres y vellones, por un lado, y las grandes monedas de plata o las de oro, por otro. Pero hay unas “monedas intermedias” a las que pocas veces se las hace caso pero que creo que son igualmente interesantes. Me refiero a las monedas de plata de módulo pequeño.

El perfil del coleccionista de la plata pequeña de los Austrias no difiere mucho del coleccionista de vellones de ese periodo: son coleccionistas que buscan rarezas, a los que les gusta indagar en la historia que trae cada pieza más que el hecho de contemplarlas como obras de arte atemporales y quienes encuentran un placer inmenso en leer fuentes de diversas procedencias para sacar sus propias conclusiones sobre la moneda que se traen entre manos. Sin embargo el que quiera coleccionar plata de los Austrias tiene que estar dispuesto a gastar más dinero que quien quiera centrarse en los cobres y quizá también pueda encontrar una mayor revalorización en su colección.

Personalmente a mí me llaman más la atención las platas de los Austrias que sus cobres, aunque en mi colección solo cuento con un par de platas muy humildes de este periodo que tengo más por representación que por otra cosa. Mi predilección se debe a que hay una mayor variedad de motivos y a que presentan diseños más detallados. Además, durante esos dos siglos se acuñaron platas pequeñas en multitud de cecas: Segovia, Sevilla, Barcelona, Zaragoza, Valladolid, Valencia, Cuenca, Madrid, Palma de Mallorca… por no hablar de las cecas americanas y de las casi siempre olvidadas cecas Europeas. En cuanto a módulos, aparte del duro y el medio duro (que no entran dentro de las “platas pequeñas”) se acuñaron 2 reales, 1 real, 1/2 real y 1/4 de real; además en la Península aparecen los croats o los dieciochenos y los divuitès valencianos.

Una de las grandes ventajas de estas series es que hay un buen puñado de monedas relativamente asequibles en calidades altas. Las platas de Carlos II no son muy caras, como tampoco muchas de las acuñadas en Sevilla, Valencia o Segovia. Después, según el coleccionista va completando los “huecos” más sencillos se encontrará con que tiene que hacer un desembolso mayor, pero seguirá siendo asumible. Nada que ver con lo que cuestan los reales de a 8 o los oros raros de los Austrias. Esto hace que un coleccionista de poder adquisitivo medio se pueda hacer con muchas cecas que de otra manera serían insumibles y, con tiempo, pueda llegar a tener una gran colección de monedas de los Austrias sin haber empeñado a su familia por ello. Como ejemplo se puede poner el real de Zaragoza que aparece en la primera fotografía: lo saca Ibercoin por 90 euros, mientras que un 8 reales de Zaragoza es una moneda que muy pocos se pueden permitir.

Ahora bien, el que se quiera adentrar en las platas de los Austrias haría bien en ir despacio porque si no puede perderse. Son muchas, no hay catálogos especializados (al menos que yo conozca) y la variedad implica mayor dificultad. Quizá una buena idea es no intentar coleccionar todas las fechas diferentes, sino hacerse con las combinaciones de rey/ceca/diseño/ensayador (a lo Caballero) o quizá  simplemente rey/ceca/diseño. Si por lo que sea al coleccionista le gustan más las monedas de algún reinado quizá podría intentar centrarse en él. Por ejemplo, las platas de Carlos II pueden ser una buena entrada para coleccionar macuquinas; o con las de Juana y Carlos se puede sumergir cualquiera en las primeras acuñaciones americanas; o con Felipe II se puede adentrar en las acuñaciones Europeas del Imperio Español…

Otro aspecto que tiene que tener en cuenta el coleccionista, y que quizá eche para atrás a más de uno, es que al coleccionar plata pequeña de los Austrias no se puede esperar conseguir monedas en SC. Ni mucho menos. En la mayoría de los casos un MBC+ en la que se vean todos los datos es un piezón para quitarse el sombrero. En otros muchos casos hay que olvidarse de tanta calidad, pudiendo aspirar solo a encontrar monedas en MBC o MBC-.

Finalmente hay que tener en cuenta que no hay mucho coleccionista de este tipo de series por lo que puede acabar siendo un coleccionismo muy solitario. Esto no es en sí algo malo pero no todo el mundo está preparado para no tener con quién compartir sus experiencias de coleccionista. La ventaja de que haya pocos y de que no sean monedas muy evidentes es que en el largo plazo el coleccionista puede saber de dichas monedas bastante más que la inmensa mayoría de los comerciantes. Y eso puede tener sus ventajas a la hora de comprarlas. pero también una desventaja a la hora de venderlas.

Las monedas que ilustran la entrada son monedas de plata de Felipe IV y algunas muy raras. Salen a subasta el día 25 de la mano de Ibercoin, que es la empresa que ha patrocinado esta entrada. Sin duda el ejemplar que merece más atención es el cuarto de real madrileño en MBC+ (última moneda), del que solo se conocen dos ejemplares. Sale a subasta por 400 euros; es de esperar que suba mucho de precio pero aún así os podéis dar cuenta de la diferencia de precio con respecto a un 8 reales de la misma época y rareza.

20 Comentarios

  1. Juan Luis 5 años hace

    En algún momento de mi incursión en este mundo numismático compré algunas monedas nada baratas para mi presupuesto pero eso formaba parte de hacia donde me estaba moviendo. Sinceramente, no me interesan porque no puedo pagarlas esa es la realidad, pero además nunca tendría suficiente porque cuando tengo las monedas me pongo a investigar y se acaba la investigación necesito más (me entra el mono).Así, que decidí los cobres: 1) sacian mi apetito de investigación siempre hay alguna sorpresa 2)son asequibles, puedes tener una colección interesante de unas cuantas piezas 3)siempre puedo recuperar un poquito de la inversión 4)Y me deja terapeuticamente satisfecho y con animos de continuar leyendo artículos de época que nunca hubiera leido de otra manera.
    Pero cierto es que mi perfil no es el de inversor de piezas de calidad porque no tengo dinero.Así de fácil para que mentir.
    Adolfo cierra la dulceria que me despistas.
    Saludos

    • Andres 5 años hace

      Comparto contigo tu aficion por los cobres, realmente te hacen investigar mucho y puedes conseguir piezas muy interesantes, me centre en un periodo historico en particular que es el de 1500-1825 tanto de piezas Europeas y Americanas o sea el periodo de intercambio cultural entre el viejo y nuevo mundo por medio de la colonizacion de America y con el tiempo me he ampliado mas aun y he empezado a adquirir algunas piezas de plata para hacer una coleccion variada y representativa especialmente por el hecho de que en la America colonial habia muy pocos cobres. Se que es muy extenso, pero en este periodo se usaron todos los metodos de acuñacion (piezas macuquinas, a volante o molino, y acuñacion de las primeras piezas a vapor. Saludos!

  2. jose luis 5 años hace

    Lo de coleccionista solitario puede ser un poco mi caso colecciono monedas de Bolivia y excepto monedas tipos duros que muchos hacen las demas de niquel no son muy buscadas que tambien son muy interesante pocos coleccionante. de hecho aun no he conocido a nadie que haga coleccion de monedas de Bolivia

    • Andres 5 años hace

      En mi pais (Argentina) hay unos cuantos, saludos

  3. Juan Luis 5 años hace

    En una publicación de Cayón (un libro) 1983 las monedas de las que hablas que están en pesetas hoy en día en lineas generales mantienen los mismos precios +- que los actuales en euros.Pero en todas las monedas aunque sean baratas.Hablamos de 31 años pero tampoco es de extrañar porque los sellos le van a la zaga.Aunque luego en el trapicheo diario los precios sean otros por mil motivos.
    Cada vez que veo las monedas que tengo en pesetas me dan fatigas.Pero claro son pesetas.
    Saludos

  4. J. Mir 5 años hace

    Cierto que es un periodo apasionante, realmente complicado y cargado de sorpresas, sin ir más lejos la mallorquina de la imagen requiere que el anverso se gire unos 30 grados a la derecha para que tenga sentido, pobrecita mía.

  5. pedro 5 años hace

    Hola a todos: no deja de sorprenderme que los mismos reyes -o personajes de esa época- que financiaban a Velázquez, a Murillo o a Rubens…y coleccionaban obras de arte con tan buen gusto, a la hora de acuñar, no prestaban tanta atención a las acuñaciones. Las monedas parecen descuidadas, toscas…

    Hoy, para mi gusto, me parecen bonitas las monedas de los Austrias, esa misma “dureza” o falta de detalles…es cómo ir a lo esencial o a lo práctico…No deja de ser casi una estética más “moderna” (¡son monedas redondas que casi no lo son!). A su lado, el primor de la numismática de siglos más recientes se nos antoja un poco atildado.

  6. lanzarote 5 años hace

    Y no olvidemos los tostaos y medio tostaos acuñados en Lisboa por los Austrias, hace poco adquirí uno en la casa de subastas Numisma. No hay mucha oferta, pero bien merece la pena buscarlos para incorporarlos a una colección de este periodo.
    Para mí, hablando de los módulos intermedios, me quedo con los 2 reales segovianos de Felipe IV, el real maño de FIII, el tostao portugués de FII, los dos reales mexicanos de Carlos y Juana y algún real macuquino de CII.
    Se me olvidaba un Austria, pues un real de Brabante de FI .

  7. Autor
    Adolfo 5 años hace

    Ya os dije que hay más coleccionistas de cobres que de plata menuda.

    @Jose Luis, ¿has pensado en ponerte en contacto con alguna asociación de Bolivia? Supongo que será la manera más rápida de encontrar a otros coleccionistas.

    @Mir, cierto que Ibercoin ha puesto esa moneda con el anverso girado.

    @Pedro, date cuenta de que las monedas son ante todo un producto de un proceso industrial. Por tanto el acuñar barato es un requisito importante.
    Estas monedillas menudas eran para el pueblo llano y dudo que las prestasen mucha atención. Las macuquinas se acuñaban a toda velocidad y al llegar a Europa se fundían con la misma velocidad, así que sería en vano esforzarse en su diseño más de la cuenta.

    ¿Pero qué duda cabe de que esos reyes que mantuvieron a G’ongora, a Velázquez y a tantos otros que convirtieron Madrid en una fiesta, sabían valorar el diseño de una moneda? Fíjate en los redondos o en las platas y oros segovianos. Para mí son auténticas Obras Maestras. Una de las cumbres de la numismática internacional.

    Saludos,
    Adolfo

    • pedro 5 años hace

      Es verdad, esas monedas de más valor son obras maestras.

    • Andres 5 años hace

      Tal vez el proceso de acuñacion haya sido descuidado, pero el diseño de los cuños a mi criterio es sumamente artistico asi como los diseños de toda la edad moderna en general. Saludos!

  8. J. Mir 5 años hace

    Es curiosa la presencia del busto de Felipe IV en la plata de la ceca de Madrid en el contexto de la moneda castellana, incluso la americana claro, es una excepción en todo el periodo de los áustrias, mientras que en las cecas itálicas, las borgoñonas o las de la Corona de Aragón (en este periodo me apunto a la denominación, aunque en el Reino de Aragón generalmente solo sea así para los cobres), los bustos de los monarcas son una constante. No será hasta Felipe V que vuelvan a aparecer, primero episódicamente en 1709 en Madrid, y después para quedarse a partir de 1728.

    Posiblemente los grandes volúmenes de oro y plata llegados de América y los grandes deudas de la Monarquía Católica aconsejaron reducir gastos en la producción de cuños y, en el caso de las macuquinas, en todo, aun a riesgo de tener una moneda más vulnerable a las falsificaciones.

    • J. Mir 5 años hace

      Vaya despiste, también en los cobres del mismo monarca y de manera más extensa en la mayoría de sus cecas castellanas, pero vale lo dicho.

  9. Juan Luis 5 años hace

    Que monedas de plata llevaría Juan de Escobedo cuando fué asesinado a estocadas en Madrid el 31 de marzo de 1578. Evidentemente, si no hubiera descubierto los amoríos de Ana de Mendoza de la Cerda,princesa de Éboli, con Antonio Pérez secretario de Felipe II podría haberse gastado algunos reales o algún escudo. No creo que llevara maravedies que pesan mucho.
    Saludos

  10. Ramón 5 años hace

    Como coleccionista exclusivamente de este periodo, comparto todo lo dicho por Adolfo.

    Muy buena entrada!

  11. Rullan R. Winters. 5 años hace

    Hola Adolfo! Las Macuquinas no son baratas aca en U.S.A. Por ejemplo:Sedwick. Auction #4 Lot 246 1 Real, Felipe III,(etc., etc.) se subasto por $1200. Alla, en las Subastas de Espana,por algun motivo,las Macuquinas se subastan por precios mas bien modestos ( 125 Euros o tal vez menos).Yo empece a coleccionar Macuquinas muy recientemente,tengo de Carlos y Juana,Felipe II,y, Felipe III.1/2 Real, 1 Real, y,2 Reales han sido las denominaciones que he conseguido.Rullan R.Winters

  12. Autor
    Adolfo 5 años hace

    Veo que está gustando bastante esta entrada. Me alegro mucho, son monedas muy bonitas aunque pocos son los que se fijan en ellas para coleccionarlas.

    @Ramón, si es tu periodo anímate a proporcionarnos más información desde el punto de vista del coleccionista!!

    @Rullan, hoy en día el mercado está globalizado y las monedas valen lo mismo en cualquier sitio. Más aún las macuquinas que son coleccionadas en todas partes. Quizá lo que ocurra sea simplemente que en las subastas americanas no aparezcan macuquinas comunes en conservaciones normalitas, por lo que sea más complicado encontrar ejemplares baratos. Pero es seguro que si ese real de Felipe III lo subastase una casa española el remate iba a ser semejante.

    Saludos,
    Adolfo

    • Ramón 5 años hace

      Pues mi colección se basa exclusivamente en lo que comentas en esta entrada, plata pequeña de los Austrias, en concreto los “dieciochenos” valencianos.

      Varios de los puntos que mencionas son algunos de los que hicieron que me fijara en estas monedas:

      -Se acuñaron y circularon en mi ciudad.
      -No hace falta hacer un gran desembolso económico (las mayores rarezas alcanzan varios cientos de euros pero nada descabellado).
      -No existen las altas calidades, por lo que una moneda en MBC o MBC+, que en otro tipo de colecciones, tipo Centenario, seria una moneda “de segunda” y candidata a ser sustituida por una mejor es posible que sea una moneda muy digna para formar parte de la colección.

      Uno de los contras que tiene es el coleccionismo solitario. Me imagino que para una persona de otra provincia, las acuñaciones locales de la mía tendrán el mismo interés que el que puedan suscitar las de la suya para mi, con lo cual se reduce el número de personas con las cuales tener un interés común.

      A medida que se avanza en la colección, es cada vez más difícil ir tapando los huecos que quedan en la colección, por lo que comienzan a apreciarse algunas variantes dentro de las mismas monedas, como tipos de bustos, diferentes leyendas, incluso otras nimiedades… todo sea por encontrar algo nuevo.

      Además, el número de monedas que pueden aparecer en subastas es despreciable en comparación con otras monedas con más aceptación, como romanas e ibéricas.

      Este es mi punto de vista como coleccinista, como ves, muy parecido a lo que expones.

  13. Manuel 5 años hace

    Me llama la atención esa colección de dieciochenos valencianos. Y me pregunto, ¿que hay además de lo que expone el compañero respecto a la localización hitória y espacial? Quizá la homogeneidad y la variedad al mismo tiempo dentro de unos límites razonables.

    Enhorabuena por haber encontrado “tu colección perfecta”.

    • Autor
      Adolfo 5 años hace

      Esa “localidad espacial” creo que es muy importante para el coleccionismo de este tipo de monedas. Son piezas que no han tenido tanta trascendencia histórica como otras (reales, denarios, doblas…). Si se pregunta a un alemán qué es un dieciocheno no tendrá ni idea y mucho me temo que muchos aficionados españoles que vivan fuera de Valencia tampoco. Por eso las monedas locales se suelen coleccionar en territorios espaciales muy pequeños.

      Muchas gracias Ramón por el comentario. Muy ilustrativo sin duda.

      Saludos,
      Adolfo

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