Comentario a “Billetes y Vales de la Comunidad Valenciana (1936-1970)” de David Lacruz

Comentario a “Billetes y Vales de la Comunidad Valenciana (1936-1970)” de David Lacruz

En la anterior entraba hablabámos de los billetes locales de la Guerra Civil y citábamos a Turró y a Montaner como los dos autores de referencia. El último libro que editó Turró fue en 2007 y se titulaba “Les emissions monetàries oficials de la Guerra Civil (1936-1939). Volum: 1 : Andorra, Illes Balears i Catalunya (Generalitat i Locals)“. Como dije es una obra de referencia y totalmente indispensable para quienes coleccionan billetes locales de la Guerra Civil. Lo malo es que solo es el primer volumen y es bastante natural pensar que faltaría otro que hable de la Comunidad Valenciana. Tal obra supondría actualizar su anterior libro “El paper moneda del Pais Valencià (1936-1939)” y parece bastante claro que era el plan de Turró. Pero no quiso Dios darle tiempo para completar su obra y falleciendo dejó a los coleccionistas sin ese esperado segundo volumen.

Menos mal que David Lacruz Martínez ha cogido el testigo de Turró y ha hecho de ratón de biblioteca, de buscador por Internet y de paciente clasificador para ofrecernos la actualización de la obra de Turró sobre los billetes valencianos. Bajo el título “Billetes y Vales de la Comunidad Valenciana (1936-1970)” y el subtítulo “Guerra Civil suplemento de A. Turró“, David Lacruz enumera los billetes de la Guerra Civil en el País Valenciano que se conocen hoy en día pero que no se citaron en el catálogo de Turró, escrito hace ya 20 años. También se incluye una serie de vales posteriores a la Guerra Civil.

Todos los billetes y vales citados en el catálogo vienen acompañados de una pequeña descripción, una explicación en algunos casos y su grado de rareza. Eso de indicar el grado de rareza y no el precio me parece muy adecuado en los catálogos en general, pero más aún cuando los ejemplares que aparecen son en su mayoría de suma rareza. Cuando de un billete o de una moneda no se conocen más de media docena de ejemplares es muy complicado hablar de precios; y más aún cuando tampoco hay una gran cantidad de coleccionistas que los buscan. Creo que es mucho mejor decir hasta qué punto el billete es raro y no marcar referencias de precios. Obviamente lo mejor sería poder cuantificar cuántos ejemplares son conocidos de cada uno de los billetes enumerados, pero eso sería imposible en la inmensa mayoría de los casos.

Al hablar de este libro también hay que citar a la Editorial OMNI, que está haciendo un trabajo estupendo al facilitar tantas publicaciones numismáticas. Por cierto, ellos mismos publican la revista de numismática OMNI, que ya va por el séptimo número, en el que aparecen artículos de numismática antigua y medieval. Yo recomiendo echarlos un vistazo con mucha calma porque en esa revista han aparecido artículos realmente interesantes que permiten profundizar en emisiones concretas. Se pueden descargar gratuitamente aquí o también se puede comprar la revista en papel.

Al respecto de este libro me vuelve a venir a la cabeza una reflexión que ya hicimos aquí hace tiempo. Vivimos en un momento histórico en el que los aficionados a la numismática podemos hacer contribuciones muy interesantes a esta ciencia. En mi opinión esto se debe a que ahora el acceso a la información es mucho más sencillo y barato, a que quedan bastantes nichos por explorar, a que existe una tradición de que los coleccionistas colaboren en el avance de la numismática y a que no se ha formalizado una serie de metodologías específicas que obligasen a quien quiera hacer contribuciones a requerir una preparación que suponga años de formación. Esto permite que los aficionados puedan disfrutar del placer de ser ellos mismos quienes cotribuyan a la ciencia numismática y quienes faciliten con su estudio el coleccionismo de sus colegas.

El año pasado hablamos de David Francés, quien se llenó de valentía y escribió un libro pionero en la clasificación de la moneda handusí (por cierto, el año pasado la ANE le otorgó el Premio Javier Conde Garriga). Ahora vemos otro tipo de contribución, que es partir “de donde llegó el maestro” y continuar con su trabajo. A lo mejor a algún lector está pensando que a él le gustaría hacer algún tipo de contribución interesante pero no se le ocurre qué. Yo creo que siguiendo el ejemplo de David Lacruz es bastante fácil: los catálogos de Crusafont, de Álvarez Burgos o de Barrera necesitan un serio repaso; y tampoco estaría mal un libro que se titulase “Calicó no cita”.

Las imágenes que ilustran la entrada muestran los dos vales que me vinieron de regalo (sorpresa!!) al hacerme con un ejemplar del libro.

1 Comentario

  1. Athalbert 5 años hace

    Sobre esos dos vales…
    El primero no es un vale propiamente dicho, es la matriz de un vale.
    Me explico: los vales venían en un talonario de donde se iban separando, quedando el taco de matrices en poder de la empresa como control del número de vales que estaban en circulación.
    Si te fijas verás que las perforaciones están a la derecha y tiene agujeros de haber estado grapado.
    El segundo sí es un vale, pero fíjate en que está absolutamente nuevo y carece de sello por lo que me imagino que jamás circuló.

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