Errores de empaquetado

Errores de empaquetado

Hace poco veíamos un reportaje de TVE en el que se mostraban los diferentes procesos por los que pasan las monedas al ser fabricadas en la FNMT. Está claro que es un proceso industrial en el que, como nos dijo José María Marín, puede haber errores. Después hay tipos raros que se dedican a coleccionar esos errores (y algunos hasta montan un blog al respecto).

El caso es que cuando hablamos de errores numismáticos generalmente nos referimos a errores de ese proceso industrial que afectan a la moneda (cuños rotos, cóspeles agrietados, pantógrafos erróneos…), pero en el vídeo citado se puede ver claramente cómo en el proceso de fabricación de las monedas incluye su empaquetado, que será muy importante para su posterior distribución. Ya vimos dos errores de empaquetado que ocurrieron en las carteras de la FNMT de 2012, si bien esos no fueron errores muy alarmantes puesto que es “cambiar una moneda de 2 euros por otra”. El error que traigo hoy es más alarmante porque consiste en haber metido en una bolsa más monedas de las que deberían.

Se trata de la bolsa de 5 céntimos del año 2000 a la derecha de la foto de abajo (la de la izquierda es una bolsa normal para compararla).  La bolsa errónea pesa 782 gramos, lo que implica que hay 200 monedas de 5 céntimos (a 3,92 gramos/pieza), en vez de 100 que son las que debería haber.

 

Lo que ha pasado es que la máquina de empaquetar ha llenado una bolsa y sin cambiarla ha vuelto a echar monedas, de manera que se han introducido en la misma bolsa 200 piezas en vez de 100. Esa bolsa se ha cerrado y la máquina de pesaje, por alguna razón, no la ha descartado mientras que el operario responsable estaba despistado. Así que se ha colado el error en el empaquetado y el Banco de España ha “vendido” una bolsa de 200 monedas de 5 céntimos a precio de una bolsa de 100 monedas de 5 céntimos. Nada grave; pero que no se repita.

Como os podéis imaginar este tipo de errores son raros, más que nada porque cada vez que hay uno el Banco de España pierde dinero, por lo que se cuidan mucho de que el empaquetado se haga correctamente. En concreto, esta bolsa pertenece a un coleccionista apasionado de los errores de quien compartí una cantidad ingente de material hace un par de años. Yo es el segundo error de empaquetado del que tengo constancia. El primero fue que en una bolsa de 10 pesetas de 1997 se había introducido un corcho, que no me digáis cómo pudo llegar hasta ahí. Ese lo vi en un mercadillo y el comerciante pedía un precio exageradísimo por ello. Tampoco es eso: este tipo de errores no pasan de ser una curiosidad numismática, pero no tienen un valor económico como tal. O al menos yo no lo pagaría, vaya.

Por cierto, ya que hablamos de la FNMT, acaba de sacar una moneda conmemorativa de los 125 años de la invención del submarino por Isaac Peral. La verdad es que está bonita y consigue aunar numismática y divulgación científica. A ver si ayuda a que se nos tenga un poquillo más en consideración a los investigadores en España, porque a este paso no va a quedar ninguno.

3 Comentarios

  1. Miguel 6 años hace

    Se puede entender el error del empaquetado, pero el del pesaje ya es más dificil a no ser que el pesaje solo se haga antes de cargar la bolsa y no después.

    Ya que se habla de errores, a ver si alguien me aclara esta duda:

    – Qué diferencia hay entre una variante y un error? ¿Hay variantes que se pueden considerar errores o viceversa? Y dónde estaría el límite para considerarlo error o variante.

    Igual estoy preguntando una tonteria :(

  2. Luis 6 años hace

    Una variante es una diferencia con respecto al tipo general (habitual) DESEADA. Ejemplo: una leyenda general donde pone IMP ANTONINVS AVG, una variante sería completar el nombre del emperador: IMP ANTONINVS PIVS AVG. En ambos casos la leyenda es correcta pero el segundo al ser mucho menos común que el primero se considera variante de aquél.
    Un error es una diferencia NO DESEADA. Ejemplo donde debía poner HISP REX pone HSIP REX. Como es obvio está mal escrito, hay un baile de letras, por lo que se trata de un error y no una variante.

  3. Autor
    Adolfo 6 años hace

    Estoy de acuerdo con Luis, pero hay que tener en cuenta que la “jerga popular numismática” a veces no coincide con cómo debería ser. Por ejemplo, la llamada “variante de Castilla León” http://blognumismatico.com/2009/10/05/variante-de-castilla-leon/ es clarísimamente un error de acuñación, y sin embargo se le llama variante.

    saludos,
    Adolfo

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