Variante oreja rayada

Variante oreja rayada

Como todos sabéis, durante 1871 y 1899 se acuñaron muchísimos duros, teniendo todos ellos la cara de algún rey: primero Amadeo de Saboya, procedente de Italia (desde donde os escribo), luego Alfonso XII y después Alfonso XIII, que casualmente marchó a Italia cuando le echaron de aquí (lo que son las cosas, que entrado el siglo XXI, todavía tenemos que ver la cara de un italiano en las monedas españolas). Como buenos seres humanos que eran los monarcas españoles, tenían dos orejas colgando de sus caras, pero como en el anverso de las monedas siempre aparecen de perfil, sólo se observa una de ellas. No miréis en el reverso, que no se ve la otra.

Esas orejas suponen una de las partes más sobresalientes del grabado de la moneda por el anverso, por eso son puntos en los que hay que fijarse especialmente a la hora de valorar una moneda. Pero el centro de la oreja es bastante profundo, por lo que esa parte del cuño que genera la pieza, que está grabado en negativo, tiene mucho relieve y es un excelente candidato para que se produzcan pequeñas roturas de cuño.

En este caso, el error de acuñación se produce porque en algún momento los dos cuños han chocado sin cóspel (es decir, han ido a acuñar un cospel, pero no había ninguno), de forma que el pabellón de la oreja, que es una parte sobresaliente del cuño del anverso, ha chocado contra la parte del escudo del reverso, marcándose las rayitas del escudo en la oreja. Esas marquitas «pasadas» de anverso a reverso genaran unas pequeñas roturas paralelas a lo largo del pabellón auditivo del cuño, y eso es lo que produce unos pequeños excesos de metal que generan la conocida variante de “oreja rayada”.

En la siguiente foto se observa claramente una oreja rayada.

Si observamos las variantes de duros del Centenario que recopilé yo o las que recopiló Tanagua vemos que aparecen orejas rayadas en múltiples fechas. Sin duda alguna, las más corrientes son las de 1875, 1876 y 1877, aunque también aparecen en el resto de duros de Amadeo I, de Alfonso XII y de Alfonso XIII si exceptuamos los de busto “pelón”. También es típico encotrarse orejas rayadas en las monedas de 50 céntimos de los alfonsos (de nuevo excepto los bustos pelones), en las de 10 céntimos e incluso en alguna peseta o pesetón, pero estas últimas son más raras.

El valor de la variante es más cuanto más evidente sea la rotura de cuño. En algunos casos incluso aparecen rayitas en la patilla del rey, aunque yo esto sólo le he visto en los duros del primer busto de Alfonso XII. Por ejemplo, en la moneda de arriba se aprecian rayas pequeñitas en la patilla. En cualquier caso, la aparición de estas variantes es muy común para algunos duros, y aunque aumentan un poco el precio de los mismos (quizá 15 euros en calidades bajas), siguen estando al alcance de la inmensa mayoría de coleccionistas en calidades bajas. En calidades altas los duros son caros, con rayitas en la oreja o sin ellas.

Las fotografías son monedas de mi colección. Os dejo las piezas completas para que las veáis, aunque seguro que muchos tenéis mejores duros en casa.




10 Comentarios

  1. Enhorabuena Adolfo, es increíble la de detalles que existen en el mundo numismático, gracias por compartir estos detalles, los cuales yo al menos desconocia ,sobre tus monedas decirte que son preciosas y ademas con sus variante, por tanto dificil de superar en calidad al menos a mi punto de vista, un gran saludo y reitero las gracias por lo explicado.

  2. Pepe 7 años hace

    Buenas noches Adolfo,he visto esta variante muchas veces y tambien que varia el numero de rayas,de 4 hasta 12,¿todas son autenticas roturas de cuño independiente del numero de rayas ? y ¿en dos monedas con la misma conservacion ,su precio varia segun el numero de rayas?.Solo me queda darte las gracias por hacer de la numismatica mas cercana a los novatos y no ese mundo inalcanzable que parece,saludos y espero que hayas solucionado tu pequeño problema en Roma

  3. Ignacio 7 años hace

    Muchas gracias por esta entrada, siendo que ahora soy muy aficionado a estos durillos me encanta saber cosas que no conocia anteriormente :-)

  4. Autor
    Adolfo 7 años hace

    Me alegro de que os guste la entrada.

    @Pepe, nunca me he puesto a contar las rayitas de las orejas, pero son auténticas sea el número que sea. Nunca he visto a nadie manipular una moneda para poner rayitas en las orejas.
    Por parte del precio, como en todas las variantes: cuanto más clara esté más se paga. No es lo mismo que presente dos rayitas muy flojas a que esté todo el pebellón de la oreja y la patilla rayados y se vea sin necesidad de lupa. Otra cosa es quién valora eso porque generalmente los coleccionistas quieren una moneda «con variante» y ya está. No se paran a pensar si la variante es más o menos clara. Eso es algo que solo valoran los coleccionistas más especializados.

    En cualquier caso, estamos hablando de poco dinero. Los duros de la entrada podrían rondar los 25 euros si no tuviesen variante. Con las orejas rayadas 35-40. Si te piden por uno 45, estás buscando la variante y te gusta el ejemplar… pues ale, lo compras y listo. Tampoco es cuestión de andar regateando por esa cantidad de dinero.

    saludos,
    Adolfo

    Mi problemilla en Roma (que me perdieron las maletas) está resuelto.

  5. Abraham 7 años hace

    Solo comentar a modo de curiosidad, la frase de Adolfo al inicio de esta entrada de: «lo que son las cosas, que entrado el siglo XXI, todavía tenemos que ver la cara de un italiano en las monedas españolas» Ciertamente han habido bastantes monarcas españoles nacidos fuera de lo que hoy es España, desde Carlos I, Felipe V (que ni hablaba español), Carlos IV, José «Botella» Bonaparte, el citado Amadeo, incluso el actual Juan Carlos, aunque español, nacido en Italia.
    Saludos y una vez más gracias por tus aportaciones.

  6. Autor
    Adolfo 7 años hace

    Más allá de que hayan nacido bastantes monarcas fuera de las fronteras del reino, es curiosa la relación entre la realeza española e Italia durante los siglos XIX y XX.

  7. Antonio 7 años hace

    Muy buena entrada como de costumbre.

    Es una tontería, pero me ha hecho gracia lo de buscar la otra oreja en el reverso, jajaja.

    En un momento pones que es una rotura de cuño, pero realmente el cuño no se rompe, sino que se traspasa el diseño de un cuño a otro por, como bien dices, chocar ambos sin que haya cospel entre medias.

  8. Autor
    Adolfo 7 años hace

    Generalmente hablamos de cuño roto solo cuando nos referimos a grietas o algo así, pero si lo piensas en este caso el cuño también está roto, o al menos dañado.
    Yo creo que se entiende.

  9. arkaitz 3 años hace

    buenas noches a todos.
    inpresionante trabajo Adolfo por la web.
    me he quedado gratamente muy sorprendido de toda la informacion que manejas.
    sigue asi.
    te seguire!!

    • Autor
      Adolfo Ruiz Calleja 3 años hace

      Muchas gracias, me alegro de que te guste el blog y lo encuentres útil.

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