El gabinete numismático del British Museum

El gabinete numismático del British Museum

Como ya sabéis los que venís leyendo esta bitácora, me encuentro de estancia de investigación en el Reino Unido, y como yo soy así, todavía no me he quedado ni un solo fin de semana en casa y estoy aprovechando a visitar con calma el sur de Inglaterra. Como no podía ser de otra manera una de las visitas que tenía planeadas es al British Museum, uno de los mayores museos de arqueología del mundo y que cuenta con una enorme colección de objetos importantísimos que no es plan de resumir porque me consideraría incapaz de seleccionar menos de 50.  Así que me centraré solo en su colección numismática.

No sería capaz de decir si la colección del British es la mejor que he visto (o si es la del Bode), pero desde luego afirmo que es la que mejor presentación tiene. En Berlín las monedas se encuentran prácticamente de forma exclusiva en la segunda planta de uno de los museos menos visitados (pero no por ello con menos calidad), de forma que hay que ir explícitamente a ver las monedas y no se presenta apenas una contextualización histórica de los ejemplares. Esto hace que los aficionados que hemos leído un poquillo sobre numismática podamos disfrutar la colección, pero dificulta el acceso y la comprensión de las piezas a quien no tiene un especial interés por las monedas. Sin embargo, en el British museum hay una sala dedicada al “dinero” (que no sólo a las monedas) y vitrinas con monedas en muchas de las salas. Por ejemplo, en la sala dedicada a los etruscos nos encontramos con una vitrina con una veintena de piezas, entre las que se encuentran estas dos piezas de Populonia con la cabeza de la Gorgona. De esa forma, el visitante se encuentra las monedas contextualizadas junto con otros objetos (documentos de primer grado, como diría un arqueólogo) etruscos.

Pero si por esto ya daba un notable alto a la divulgación numismática que lleva a cabo el British Museum, la matrícula de honor se la gana porque en algunas salas hay mesas en las que se pueden tocar ciertos objetos y un joven te los explica y te los contextualiza. Esto es algo absolutamente magnífico que todos los museos deberían hacer… si contasen con los medios con los que cuenta el British.

En la sala dedicada al “dinero” había una de estas mesas. Tras la mesa había una chica que tenía cuatro protomonedas (entre ellas un as pecunia y una manilla de Nigeria). Esas monedas se dejaban a los visitantes para que las sostengan, las manipulen y “sientan” su historia. La chica explicaba de dónde eran y su contexto histórico de manera muy amena, aprovechando el interés que suscita el tener el objeto en tus propias manos. ¡Teníais que ver la cantidad de niños que estaban alrededor de la mesa!

Además, si tenías dudas sobre alguna cosa de la sala se podía preguntar a la muchacha. Yo hice un par de preguntas, pero como se notaba que sabía un poquillo más que el visitante medio la chica se enrocó y me contestó a la defensiva. Es normal.

Otra cuestión es que me parece muy inteligente seleccionar protomonedas para que la gente las manipule. Lo primero porque son monedas que llaman por sí mismas la atención, por lo rara de la forma y lo grande del tamaño. Lo segundo porque son relativamente baratas y si se caen no es el fin del mundo (no están perfectas en cualquier caso). Lo tercero porque a quien no sea aficionado despierta más interés una manilla en mal estado que una peseta de 1884 en proof. También hay que decir que en otra mesa que hay en una sala dedicada al Imperio Romano permitían manipular un denario de Adriano, así que no todo son protomonedas.

En cuanto a la sala de “la historia del dinero”, contenía una buena colección de moneda, buscando las que más carga histórica tienen, y de instrumentos relacionados con la acuñación y la manipulación de monedas. De hecho, fue esto segundo lo que más me llamó la atención. Tienen una muy buena colección de cuños de diferentes épocas, y eso no es algo corriente. Por ejemplo, aquí os dejo un par de cuños de media corona a nombre de Carlos I de Inglaterra, así como unos cuantos instrumentos de medida.


Por cuanto a las monedas, había una muy buena selección que ponderaba las rarezas numismáticas con las rarezas históricas y las que llaman la atención.

Cuando digo rarezas numismáticas me refiero a piezas que desearía cualquier coleccionista en ese estado de conservación, como por ejemplo estos ejemplares bajo imperiales.

Rarezas históricas me refiero a piezas con mucha carga histórica y que su comprensión nos invita a aprender mucha historia. Por ejemplo, había varias piezas de 8 daler suecos en cobre. Aquí os dejo uno, que creo recordar que pesaba 15 kilos. Básicamente se debe a que como en la Suecia del siglo XVII no había plata ni oro intentaron hacer monedas de cobre con un valor intrínseco igual a las piezas del resto de Europa. Darío lo explica con detalle aquí.

Y en cuanto a piezas que llaman la atención, me vuelvo a referir a protomonedas o a monedas con formas raras. Por ejemplo, China tenía mucha representación. Merecida, por otro lado.

Incluso tablillas sumerias. Por ejemplo, la siguiente es del siglo XXI Antes de Cristo (!!) e indica una disputa legal entre un vendedor y un comprador. Le está vendiendo a su hija como esclava por unos 21 gramos de plata.

O más protomonedas:

Otra vitrina que me encantó es la siguiente:

En ella se muestran ciertos ejemplares que ilustran las influencias de la numismática de unas culturas sobre otras. Comienza en Lidia y en China (en ambos lugares se inventó la moneda de forma prácticamente simultánea en el siglo VI a.c.) y muestra cómo las monedas de Lidia influyeron en Mesopotamia, éstas en Grecia, luego se extendieron por Asia y Europa e influyeron en Roma y en la India (donde también influyó China). Roma influyó en Bizancio… y ahí paran. La verdad es que sería muy bonito seguir con el esquema hasta nuestros días.

Por último, quisiera destacar que la numismática española tiene especial relevancia en esa sala. Hay bastantes reales de a 8, que son considerados por el museo “la primera moneda internacional”. Así que hay duros españoles, tanto de cecas españolas como sudamericanas, así como resellados. Tampoco faltan monedas de otros países, como Dinamarca, que acuñaron monedas imitando a las españolas. Os dejo algunas fotos: dos vitrinas de 8 reales, un holey dollar, una moneda danesa a imitación de los 8 reales españoles y un cincuentín.





Aparte de esa sala, como ya he dicho se encuentran cientos de monedas en muchas de las salas del British, muchas de las cuales quitan el hipo aunque sea la primera moneda que veas. No es plan de ponerme a detallar todas. Así que sólo voy a elegir una: el siguiente aureo.

Si queréis más información podéis pasaros por la web del departamento de monedas y medallas del British. Ahí os podréis dar cuenta del enorme trabajo que hacen de investigación y de enseñanza. Lo que no hace nadie como ellos.

Finalmente quisiera deciros que el museo lo he visto en tres días. En total he tirado unas 18 horas en él, y no creáis que lo he visto todo con detalle. Hay casi cien salas y de media seguro que hay 200 objetos por sala. Si se quieren ver todos hay que tirar bastante más tiempo. Yo me veo capaz de estar en él 150 horas antes de empezar a aburrirme. Además, he leído un libro editado entre la BBC y el British llamado “A History of the World in 100 objects“, en el que se seleccionan 100 objetos del museo y se contextualizan en unas 5 páginas cada uno. De esa forma, entender el contexto de esos objetos es una excusa buenísima para aprender historia. Algo que deberíamos hacer todos con nuestra colección particular. Me gustó mucho; la única pega es que se ensaña muchísimo con la historia negra el Imperio Español en comparación con otros imperios. Vamos que los españoles “masacraban”, mientras que los romanos “conquistaban” y los ingleses “ocupaban”. También parece de chiste que una publicación del Brisith Museum acuse a otros países de expolio. No es nada que me ofenda personalmente ni que vea extraño siendo una publicación inglesa.

Tenéis el contenido íntegro del libro en esta web, así que podéis echar un vistazo. De esos 100 objetos hay 6 que son monedas:

Moneda de oro de Croesus.

Moneda a nombre de Alejandro Magno.

Moneda de oro de Kumaragupta.

Moneda de oro de Abd Al-Malik.

8 reales.

Penique que aboga por el sufragio femenino.

A las que se pueden añadir estos otros tres que tienen una relación directa con las monedas:

Hallazgo vikingo de York.

Placa de Benín.

Tarjeta de crédito.

6 Comentarios

  1. dani_v8 6 años hace

    Siempre he querido visitar el British Museum tambien, parece ser impresionante en todos los sentidos.
    Muy buena idea eso de que dejen tocar la moneda en mano y como bien dices para alguien que no tenga especial interes en las monedas es mas gratificante tocar un denario romano aunque sea en BC+ o MBC que una peseta de 1884 en SC

  2. Javier 6 años hace

    Muchas gracias por el deleite que ha supuesto leer esta entrada, que ha sido como una ventanita abierta al Museo Británico, y a su acertada manera de acometer la divulgación numismática e histórica ( y a su interesada forma de hacer propganda nacional inglesa). Gran estrategia la de poder tocar monedas en alguna mesa atendida por empleadas del Museo; el coger una moneda es algo especial. En España hay algunos museos que tienen alguna sala dedicada a la numismática: el Museo Provincial de Segovia ( no comparable al de Londres, claro está), precioso museo que me sorprendió por su belleza y lo lograda exposición de los objetos, que visité en diciembre pasado, ubicado al lado de la muralla de Segovia y muy cerca de la antigua judería, acoge en una sala monedas acuñadas en la ceca de Segovia, incluido un Cincuentín, y explica los diferentes procesos de acuñación de moneda, y realiza una acertada divulgación del edificio del Real Ingenio de Segovia ( ceca nueva construida durante el reinado de Felipe II), y también señalan en una gran reproducción de una lámina de la ciudad de Segovia en el siglo XVI dónde se ubicaba la ceca vieja ( cerca del acueducto). También acoge moneda romana ( el tesorillo de Coca), visigoda, hispanomusulmana, además de la medieval y moderna. Sobre la leyenda negra de la historia de España ( más bien de Castilla, que es a la que incumbía la empresa americana) recomiendo un libro del historiador inglés John H. Elliot, que explica muy bien la diferente forma de conquistar, de colonizar y de poblar que tenían ingleses y castellanos en América: “España, Europa y el Mundo de Ultramar (1500-1800)”, de Editorail Taurus.

  3. Autor
    Adolfo 6 años hace

    Dani, el British no te decepcionará cuando lo visites, ya lo verás.

    Javier, hace tiempo que no paso por Segovia, pero me apunto la visita para la próxima que vaya. Las últimas veces que he ido fue hace 6, 7 y 8 años para celebrar el cumpleaños de una amiga. Nuestro regalo siempre era una botella de vodka, así que te puedes imaginar que no acabábamos como para visitar museos :)
    Si te animas a redactar un poquillo más la visita y nos aportas alguna foto, estaré encantado de publicarlo como una entrada.

    saludos,
    Adolfo

  4. Javier 6 años hace

    Respecto del Museo Provincial de Segovia, de la red de museos de la Junta de Castilla y León, intentaré escribir algo una vez encuentre el folleto del mismo, aunque por internet se puede encontrar un breve compendio de su orígen y de los fondos que acoge. Yo me esperaba de un museo “provincial” una exposición aburrida de cosas de la provincia de Segovia, y me llevé una gran sorpresa: repasan todas las etapas de la historia en salas muy bien dispuestas ( evidentemente en relación con Segovia y con Castilla), con objetos de todo tipo, bien explicado, y, encima, con varias vitrinas con monedas expuestas, y una sala dedicada en especial a las Casas de la Moneda de Segovia, la Vieja ubicada cerca del acueducto ( donde se acuñaba a martillo incluso después de la construcción de la Nueva), y la Nueva o Real Ingenio a orillas del río Eresma ( en unos antiguos molinos que hacia 1580 se reconvirtieron en lo que hoy es uno de los edificios industriales más antiguos de Europa, y que han sido restaurados recientemente, tras amenazar ruina). La Ceca Nueva o Real Ingenio, que permitió la acuñación de moneda de manera mecánica con rodillos con una maquinaria traída desde Centroeuropa, no la pude visitar, pues de momento sólo está abierta al público los domingos, previa concertación de visita desde el centro de recepción de visitantes de la plaza del Azoguejo.

  5. Topo 6 años hace

    Quiero felicitar le por este articulo. Anque sigo su blog con atencion y gusto mucho de sus escritos nunca hice comentarios pues no comparto en nada el enfoque que acostumbra dar. Ello no es menester para apreciar su trabajo como interesante ameno e instructivo. Mas en este caso supo usted alejarse de su querencia al mercadeo y dejar brillar su capacidad didactica.
    Gracias.

    • Autor
      Adolfo 6 años hace

      Muchas gracias, me alegro de que te guste el blog aunque no compartas el enfoque.

      Si consideras el blog “interesante, ameno e intructivo” yo me doy más que por contento. Si el tema del mercadeo no te gusta o no te interesa, lo respeto. Ya sabes que siempre estoy abierto a críticas ¡faltaría más! Pero tienes que tener en cuenta que, quieras o no, el mercado es un factor importante dentro de la numismática y yo creo que es necesario conocerlo aunque nadie lo explique.

      Espero que sea tu primer comentario de una larga serie :)

      saludos,
      Adolfo

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