La colección Crusafont

La colección Crusafont

Aureo nos ha vuelto a sorprender por el mes de octubre con una excelente subasta, esta vez dedicada a la moneda catalana. Se subastará el próximo día 27 y animo encarecidamente a todos los lectores a que echen un vistazo al catálogo.  No sólo es interesante la subasta por su enorme cobertura a la moneda catalana, sino porque quien forjó dicha colección es ni más ni menos que Miquel Crusafont i Sabater, que me atrevería a decir que es la mayor autoridad en cuanto a moneda catalana. De hecho, Crusafont ha dedicado buena parte de su vida a la investigación de la numismática catalana, publicando infinidad de artículos y los principales catálogos que manejamos todos los que nos acercamos a este tipo de piezas (quizá el más conocido sea el titulado “De las Acuñaciones de la Corona Aragonesa y de los reinos de Aragón y Navarra: Medievo y tránsito de la edad moderna. Madrid Vico-Segarra, 1992. Siglos XI al XV”, editado por Vico y Segarra).

La colección que se subasta repasa, con casi 2000 lotes, todas las etapas numismáticas de Cataluña. En su mayoría son piezas de módulo humilde, pero muchas de extrema rareza. Se incluyen monedas locales, pellofas, piezas de la Guerra de los Segadores o de la Guerra Civil, medallas, ponderales… evidentemente, tampoco faltan monedas de plata de gran módulo o florines de oro. Incluso hay mancús, como el de la foto, que quizá sean mis monedas catalanas predilectas. Desde luego que todo aquel interesado en la numismática catalana disfrutará muchísimo sólo con ver el catálogo. Y si alguien es amante de las rarezas o quiere completar su colección, que aproveche, porque tantas piezas raras (o únicas) no se ven todos los días.

Por cierto, que ha habido más gente que han publicado artículos con respecto a esta subastas: 1, 2 y 3. Si queréis bajaros todas las fotos de la subasta sólo tenéis que pasaros por aquí.

Me imagino que muchos de los lectores ya estén pensando en que no tienen mucho dinero para hacerse con una de las rarezas que va a subastar Aureo, pero que estaría bien hacerse con una pieza baratita y así tener un recuerdo de la subasta. Digamos que queréis un poquito del aura de la subasta. Bueno, pues evidentemente esto no se os ha ocurrido a vosotros solos, sino que mucha gente lo hace, y es justamente por eso por lo que los lotes baratos en las subastas importantes suelen salir caros.

Por otra parte, Aureo tiene el detalle de que cuando celebra una subasta monográfica, incluye los lotes en unos plasticos especiales herméticamente cerrados. Algo semejante al de la imagen, que me enviaron con uno de los lotes con los que me hice en la subasta Anastasia de Quiroga. De todas formas, hay que recordar que estos sobres no están pensados para almacenar monedas (me lo dijo Maria Teresa Sisó cuando se lo pregunté por correo electrónico), así que para que no se estropeen lo mejor es sacarlas de ahí y meterlas en un monetario que se encuentre en un lugar seco.

30 Comentarios

  1. dani_v8No Gravatar 5 años hace

    Explendida coleccion de moneda catalana, a mi personalmente no me llama demasiado este tipo de moneda, pero he de reconocer que hay alguna pieza en esta subasta que quien pudiera pillarla. Por mi parte creo que no pujare por nada.
    En cuanto a plasticos que utilizan en las subastas monograficas, tambien tengo uno de la subasta Anastasia de Quroga y segun he leido en el facebook de Aureo, desde alli recomendaban sacarlas del plastico tambien. De todas formas la mia no duro ni 1 minuto ahí dentro. Al rato ya la tenia en una capsula.

  2. JavierNo Gravatar 5 años hace

    En el tema de historia que aborda el señor Crusafont, no tiene sentido hablar de soberanos catalanes ni de soberanía catalana en la edad media. El condado de Barcelona ya se unió al Reino de Aragón allá por el siglo XII…; comprendo que el nacionalismo catalán impregna hasta la numismática.

    • Autor
      AdolfoNo Gravatar 5 años hace

      Hombre, evidentemente no tiene sentido hablar de soberanía catalana en el siglo XII, pero cuando se habla de “numismática catalana medieval” se entiende que se refiere a lo que se acuñaba en la Edad Media en lo que actualmente es Cataluña.

      Es igual que en España, no tiene sentido hablar de soberanía española en la Edad Media, pero cuando hablamos de acuñaciones españolas medievales todos sabemos lo que queremos decir. De hecho, la primera vez que aparece el término “nación española” en un documento oficial fue en las Cortes de Cádiz. Pero claramente nos podemos remontar más atrás para coleccionar moneda española.

      Lo que sí es cierto es que la numismática está mi impregnada de nacionalismo. Pero no sólo nacionalismo catalán, sino nacionalismo español, americano, francés…. muchas veces son sentimientos nacionalistas lo que motiva a los coleccionistas a interesarse por ciertas piezas.
      Podría escribir una entrada al respecto, pero siento que si lo hago se arma la marimorena :)

  3. SantiagoNo Gravatar 5 años hace

    En la misma línea de Javier, quién me explica cómo van los ordinales en los libros del señor Crusafont y qué es eso de “armas catalanas” y “dinastía catalana”.

  4. JavierNo Gravatar 5 años hace

    Adolfo, me refiero al texto “Una Nueva Dimensión” que escribe Crusafont en la introducción de la subasta de Aureo, no en sí a la numismática medieval catalana, que existe igual que la castellana, la navarra, la portuguesa o la aragonesa a la que está lógicamente vinculada: no era igual que te hablaran de la soberanía catalana en la época medieval que verlo plasmado en unas piezas metálicas; esas piezas de Barcelona, de Valencia, de Sicilia, de Cerdeña… que acuñaron los soberanos catalanes; esto escribe Crusafont. No quiero crear polémicas ajenas a la numismática, pero estando muy ligada la numismática a la historia, siendo ésta tergiversada como todos sabemos, al final la numismática aparece trastocada con eso de Corona Catalano-Aragonesa o armas catalanes, cuando Cataluña tenía los reyes de Aragón y las cuatro barras son aragonesas ( senyal del rei de Aragó, dicen las crónicas medievales en catalán).

    • Autor
      AdolfoNo Gravatar 5 años hace

      Estoy de acuerdo, aunque disto bastante de ser un entendido en historia catalana.

  5. JavierNo Gravatar 5 años hace

    Volviendo al tema de la numismática y la historia, y a la manipulación que en ocasiones realizan nuestros nacionalismos sobre la ciencia histórica para dotarse de sus falsas argumentaciones, es frecuente que presenten la Guerra de Sucesión Española como un enfrentamiento entre Cataluña y España, cuando fue una guerra entre los partidarios de Carlos de Austria y Felipe de Borbón y partidarios de ambos bandos los hubo en todas las partes de España. Entre la alta nobleza castellana figuraban destacados austracistas como el Almirante de Castilla, y, por supuesto, los defensores austracistas de Barcelona decían luchar por toda España, y las monedas acuñadas en Barcelona a nombre de Carolus III muestran el escudo de la Monarquía Española y el título de “Hispaniarum Rex”.

  6. J. MirNo Gravatar 5 años hace

    La historia es una ciencia inexacta y susceptible de parcialidades, pero parece que solo molestan algunas, así que, sin ánimo de poner a prueba el tamaño de los respectivos órganos viriles (y no va por el dueño del blog que siempre me ha parecido una persona muy prudente y ponderada), ahí van algunas consideraciones sobre lo dicho aquí:

    1.- Se suele alegar que Cataluña estaba integrada en Aragón desde el siglo XII, bueno yo lo compararía al Reino de Cerdeña decimonónico, el nombre lo llevaba la isla, pero la dirección política estaba en el Piamonte, por eso se le suele llamar Reino de Cerdeña-Piamonte, aunque ese nunca fue su nombre oficial, y no por eso se acusa a nadie de mentiroso compulsivo, verdad?

    El caso de la Corona de Aragón es bastante similar aunque no tan extremo, porque evidentemente el Reino de Aragón tuvo un gran peso interior, pero no fue dirigente ni en la política occitana, en primer lugar, ni en la mediterránea, en una segunda fase, aspectos que dieron trascendencia e importancia política a la Corona. No voy a entrar en debates de fuentes, interesadas todas, me remito a la numismática comparada anterior a los Reyes Católicos, especialmente el oro, y que cada uno saque conclusiones. Solo comentar que quienes niegan esto, tienden a analizar a la Corona de Aragón, con parámetros castellanos donde corona, nobleza y municipio son los actores de poder y en ese contexto los distintos reinos acaban por tener solo una entidad simbólica, mientras que en la Corona de Aragón, esos mismos poderes se desarrollaban muy estrictamente en el marco de cada reino integrante, (por eso a veces se le ha llamado confederación), no entender esto, es no entender nada, con perdón.

    2.- El dichoso tema de las cuatro barras; en origen no son ni aragonesas ni catalanas, son personales de los reyes, una vez incorporadas en el acervo territorial son catalanas y son aragonesas (y valencianas y mallorquinas y provenzales…), a placer, barra libre. Como la cruz con cuatro cabezas de moro son aragonesas y son sardas, al gusto.

    3.- Es cierto que la guerra de sucesión no fue una guerra territorial, mas bien fue una guerra europea librada en el oriente peninsular, pero no es menos cierto que Cataluña fue un actor político de primer orden en ella y que actuó como un estado, o si se prefiere un quasi-estado, por ejemplo firmo tratados internacionales como el de Génova, algo inédito para una “región”, con el objeto de defender su estatus institucional y fijar su participación militar.

    4.- Dicho todo esto, de igual modo que me parece criticable que en el catalogo de Crusafont, seguramente dirigido por el mismo, haya excesos simbólicos, como el de poner las monedas de Aragón en último lugar, que seguro que no se habrían producido si este tipo de debates no se hubieran vuelto tan irracionales y agrios, ¿futbolísticos seria mejor? últimamente.

    Saludos

    • Autor
      AdolfoNo Gravatar 5 años hace

      Yo me considero un ignorante en historia medieval. Sólo sé un poquito lo que se cocía por Castilla, pero de Cataluña ni idea.
      Per se, no entro en el debate aunque estaré encantado de aprender de lo que vosotros escribáis.

      Eso sí, espero que el clima siga calmado, porque son temas en los que es fácil caer en la polémica irracional.

      saludos,
      Adolfo

  7. SantiagoNo Gravatar 5 años hace

    Para empezar el Señor Crusafont manipula cuando habla de armas catalanas (como bien se ha apuntado), dinastia catalana o cuando denomina Pedro IV como Pedro III, ¿tercero de dónde?. Como manipulan las casas de subastas cuando hablan de Corona Catalano-aragonesa o se habla de Confederación. Las monedas hablan claro de reyes de Aragón, simplemente.

  8. J. MirNo Gravatar 5 años hace

    1.- La dinastía fue catalana, barcelonesa si se prefiere, hasta los Trastámara porqué los reyes de Aragón y demás estados, así como sus ramas menores de Mallorca y Sicília, descienden por línea masculina de los condes de Barcelona. Y hasta donde yo se las dinastías medievales se fijan por ese criterio. Lo del casamiento en casa ya me lo he leído, y como chiste es tan bueno como ese que cuentan del Colon catalán.
    2.- Porque nadie se queja cuando ese mismo criterio se aplica a sus sucesores los Trastámara? No será que detrás de todos estos debates lo único que hay son prejuicios modernos?
    3.- Cuando se unen Aragón y Barcelona (que por cierto en un primer momento ni siquiera comparten frontera) ambos son dos estados funcionalmente soberanos y esa es una de las claves (no la única) para entender el policentrismo de la corona que surgió de esa unión. La cosa esa de que si uno solo era condado y el otro reino, también es un buen chiste, acaso se ningunea a la Venecia porque “solo” era una “republica”.
    4.- Pedro IV también era Pedro III en Barcelona, II en Valencia y I en Mallorca, así que todo eso se puede decir, pero es que además el propio rey en los documentos de la casa real se llamaba a si mismo “Pere terç” (Pedro tercero), así que mira tu por donde, mientras que el título principal era de Aragón, el numeral dinástico era catalán. Y al parecer hasta tiempos de Fernando el Católico (o sea, cuando de Cataluña y de Aragón está a punto de quedar poquito), nadie mueve pieza para cambiar esa costumbre.
    5.- No, las monedas no hablan claro de los reyes de Aragón, ni las monedas de plata ni las de vellón catalanas, ni las primeras valencianas (ni por supuesto las mallorquinas, que eran de otro reino), llevan el nombre de Aragón. Convine recordar que, a diferencia del oro donde el rey hacía lo que le daba la gana, los tipos citados estaban pactados con las instituciones territoriales. Y hablando del oro, donde se acuñan los florines? Porque mientras que se conocen 16 tipos batidos en Perpinyà, 13 en Barcelona, 1 en Gerona, 19 en Valencia y 24 en Mallorca, solo hay 1 conocido en Zaragoza. Hablamos de la plata?
    6.- La cosa no va de buenos y malos, lo fundamental es que los estados de la Corona de Aragón, mantienen una fuerte personalidad jurídica a pasar de la unión dinástica, incluyendo nada menos que cortes particulares, y eso unido a cuestiones geopolíticas (mejores comunicaciones con Francia y los puertos de mar) confieren una preponderancia política y comercial, que no simbólica, a Cataluña primero, y cuando mas tarde se empiezan a zurrar entre ellos, a Valencia y a Nápoles.
    7.- Como es muy difícil pretender una preponderancia aragonesa en el seno de la Corona, se han impuesto dos curiosas tendencias historiográficas, una pretende explicar una supuesta, y por supuesto incuestionable, hegemonía aragonesa a partir del protocolo!!!, y la otra a partir de concebir un estado unitario en el que todo lo que sucedía en su seno era aragonés. Y va a ser que no, esto tiene su gracia en la wikipedia, pero ni una ni otra se sostienen historiograficamente.
    8.- Por mi parte no hay ningún problema en hablar, otro día, de lo mucho y muy importante que aportó el Reino de Aragón en el devenir de la Corona, pero entre que me he alargado un montón y que no parece que sobre la mesa este el negar su existencia, me paro aquí.

  9. JavierNo Gravatar 5 años hace

    El caso es que en tiempos de Pedro III los catalanes entraban en batalla contra sus tradicionales enemigos galos al grito de !Aragón¡ !Aragón¡, como relatan los cronistas catalanes coetáneos como Desclot: “!Aragón¡!Aragón¡!A ellos, que son franceses¡”. Y el cronista Ramón Muntaner, explicaba así un combate entre catalanes y provenzales: “Cuando los catalanes vieron que se defendían muy vivamente, comenzaron a gritar a grandes voces: !Aragón¡!Aragón¡ !Al abordaje¡”. Y actualmente son muchos los aragoneses que recelan de los catalanes en temas de historia, porque consideran que la historiografía nacionalista catalana se ha apropiado de la historia de Aragón. Algo falla en todo, como para que se presente a Aragón como un nombre sin contenido en historia y numismática.

  10. JavierNo Gravatar 5 años hace

    Incidiendo más en el aspecto numismático, si no me equivoco no existe ninguna moneda nedieval en el aparezca el nombre de Cataluña en latín. Aragón, Valencia y Mallorca sí que aparecen. Como también se muestran en latín los nombres de Barcelona, Gerona, Totosa, Rosellón, Besalú…Y volviendo a la manida historia, hasta la Hermandad de la Marina de las Villas de la Marina de Castilla legislaba para sí y firmaba tratados comerciales o de paz y guerra con puertos de otros reinos y también con el rey de Inglaterra…¿ Y qué decir de todos los reyes de Aragón anteriores al matrimonio de Petronila, hija de Ramiro II de Aragón, con el conde de Barcelona Ramón Berenguer IV?

  11. J. MirNo Gravatar 5 años hace

    Todo eso es cierto, Cataluña (entidad geográfica) no empieza a adquirir entidad jurídica hasta que toda ella no se integra en la corona, empezando a usarse el termino principado, pero en las mismas fuentes que citas se contrapone frecuentemente catalanes y aragoneses, y no siempre efusivamente.

    Pero anecdotas hay muchas, como la de aquel pobre hombre que es detenido en Mallorca cumpliento una instrucción del Ceremonioso por la que se debia encarcelar a todos los castellanos en evitación de “quintacolumnismo” ante la guerra con Castilla, hasta que descubren que era aragonés. Y seguramente los que lo hicieron debian gritar cuantas veces hiciera falta Aragó! Aragó! pero no sabian que era un aragonés.

    De lo que me quejo es de las distintas varas de medir, cuando en una subasta siciliana alguien vende un Pirral de Giacomo I nadie se pone de los nervios porque es Jaime II, pero ay si un catalán se atreve a algo parecido!. Ay si alguien dice que la historiografia aragonesa se apropia de los reyes de Navarra!, o de Pamplona (tanto monta). Ay si se pone en duda que Ramiro I fuese realmente un rey!. En esto de adecuar la historia todo el mundo tiene ropa en el tendedero,

    Y no es nada con Aragón, tambien podemos hablar de Pelayo y compañiia y de la historia francesa, inglesa o italiana, de las burradas que los portugueses cuentan de la suya. Porque el pollo se limita a los catalanes? Te daré mi opinión, porque negando su pasado, se pretende negar su presente, por tanto la història es solo un pretexto para hablar de otras cosas.

    Pero lo cierto es que si pretendo entender la historia de la Corona de Aragon, sin el papel central de Cataluña, de Barcelona si lo prefieres (monta tanto como Pamplona) no se entiende nada, pero nada de nada. La Corona de Aragón es un estado talasocrático a partir del s. XIII y Aragón no da al mar ni se caracteriza por un desarrollo burgués (como la Cataluña vieja), y eso no hace a Aragón ni mejor ni peor, solo es un hecho que no se puede negar, salvo que negando la existéncia de Cataluña. Pero no cuela, Cataluña no era el puerto de mar de Aragon; Aragon tuvo puerto de mar gracias a Cataluña, hay un ligero matiz.

  12. Autor
    AdolfoNo Gravatar 5 años hace

    La conversación me está encantado. No intervengo porque no tengo los conocimientos suficientes para poder opinar. Pero os leo con interés :)

  13. SantiagoNo Gravatar 5 años hace

    “…negando su pasado, se pretende negar su presente…”, nadie niega el pasado de Cataluña, lo que no se puede hacer es inventarse un nacimiento antes de hora para subrayar lo que los catalanes modernos llaman ahora como “hecho diferencial”. Ya que hablas de chistes, cuenta el de las barras y Wifredo el Velloso que es mucho mejor, porque reirse del “Casamiento en Casa” no tiene gracia, una Institución jurídica aragonesa cuyos antecedentes se remontan ya a Ramiro I y Alfonso I el Batallador. Pero, ciñéndonos al tema que nos ocupa, el numismático, no he visto mayor desfachatez que negar lo evidente, que no hay monedas con reyes de catalanes, seguro que el señor Crusafont no ha encontrado todavía una moneda, menos aún florines, con la leyenda REX CATHALONIAE.

  14. JavierNo Gravatar 5 años hace

    Vamos a tener que quedar todos en un foro de historia, pero sabiendo todos que historia y numismática están íntimamente ligadas, me permito continuar, no sin antes remarcar ante todo que tal vez las posturas reflejadas no son tan contrapuestas, si no nos dejamos llevar por apasionamientos excesivos. Antes de nada, considero que nadie trata de negar la historia de Cataluña, para sí negar su presente. En mi caso, he tratado de poner sobre la mesa la tendencia, se puede decir “política”, aunque no quiero hablar nada de política, de lo que se puede llamar historiadores nacionalistas, que pretenden presentar una historia de Cataluña a la medida de sus postulados, y tergiversando la historia. La historia no es una ciencia perfecta, pero ha de acercarse lo más posible a la verdad. No se pueden sacar conclusiones a la ligera; los hechos históricos son mucho más complejos de lo que parecen, y se produce mucha interrelación. En Castilla no todo se reducía a monarquía, nobleza y municipios; han ido sucediéndose múltiples instituciones de todo tipo: Comunidades de Villa y Tierra, Hermandades forestales y de pastos, Concejos Abiertos, las otras Comunidades de los años de la Revolución Comunera, las Cortes de Castilla y León, separadas durante un tiempo tras Fernando III y después definitivamente fusionadas… En fín, nadie niega el papel de Cataluña dentro de la Corona de Aragón, que no siempre fue tan preponderante, pues en e

  15. JavierNo Gravatar 5 años hace

    …pues en el siglo XV Cataluña sufrió una profunda crisis, y Valencia se alzó con la prosperidad dentro del conjunto. Varas de medir, las mismas para todos; pero está claro que no se puede negar a Aragón para que sólo unos se lleven la “gloria”…; ¿acaso no deja fuera a Aragón la teoría política de los Países Catalanes?; ¿ no es acaso cierto que Antonio de Villarroel, jefe militar de la ciudad de Barcelona en la Guerra de Sucesión Española, en su último discurso proclamara que combatían ” por nosotros y por toda la nación española” y en defensa de la “libertad de toda España”, y el presidente de la Generalitat Pau Claris ejerció tranquilamente de abogado, terminada la guerra? No es cosa de crónicas interesadas, sino de fuentes que no pueden ser manipuladas, que es de lo que se ha de tratar con la historia, y eso para todos sin distinción.

  16. JavierNo Gravatar 5 años hace

    No quería decir Pau Claris, de la época de la Guerra de los Segadores en el siglo XVII, sino Josep de Vilamala, el útimo presidente de la Generalitat de Catalunya.

  17. JavierNo Gravatar 5 años hace

    Y fue Rafael de Casanova, presidente del Consejo de Ciento de Barcelona, el que siguió ejerciendo de abogado tras la guerra. Disculpas por la confusión de las personas.

  18. J. MirNo Gravatar 5 años hace

    Si me río del casamiento en casa, pero no de la institución de derecho civil aragonés, reguladora del mantenimiento de los usufructos muebles una vez el marido forastero ha quedado viudo, me río de que el único precedente documentado de esa figura jurídica, anterior al siglo XVII sea el matrimonio de Petronila y Ramon Berenger en el siglo XII (y encima la viuda fue ella), yo lo encuentro bastante gracioso, efectivamente como lo de los dedazos del Velloso, exactamente igual de gracioso.

    En mi entrada de día 6 de noviembre en el punto 6 se puede leer: “…confieren una preponderancia política y comercial, que no simbólica, a Cataluña primero, y cuando mas tarde se empiezan a zurrar entre ellos, a Valencia y a Nápoles.” (Olvidaste Nápoles).

    No insistáis, en ningún lugar he dicho que Cataluña fuera un reino, lo que agrupa a los catalanes es, en primera instancia, un sistema de vínculos de naturaleza feudal y de vecindad, que incluye algunos territorios de la Septimania (o Gotia en lenguaje carolingio) e incluso alcanza Provenza, que les lleva a disponer de un sistema de resolución de conflictos (feudales) que articula un cierto sentido comunitario en el cual el Condado de Barcelona toma muy pronto la hegemonía política arrastrando al resto. Y al poco de cerrado el capitulo occitano, lo hace a través de sus cortes, que no lo son de Barcelona puesto que incluyen estados semiindependientes como Urgel o Ampurias, e incluso al Reino de Mallorca, desde 1278 a 1439. O sea que un condadillo tiene unas cortes que incluyen reinos!. Bien cierto, no es un reino, se parece más a una república presidida por un rey (nunca escatimaron en darle la máxima distinción). Para qué iban a ser reino? Para estar más sujetos? Si ese modelo les permitió designar o participar en la designación de cinco reyes, un conde y una república (no entro en el éxito de estas iniciativas, sino en lo que hay detrás de creerte que tienes derecho a tenerlas).

    Insisto no es un problema de gloria, muchos aragoneses la aportaron en abundancia, es un tema geopolítico, de la misma manera que una vez descubierta América y la ruta del Indico, el Mediterráneo se va a tomar viento fresco y con él Cataluña y Valencia y Nápoles y Génova y Venecia que pasan a ser un sucedáneo de lo que fueron, con mucho protocolo, eso sí.

    P.S. Soy perfectamente consciente del tono coloquial de mis intervenciones, no vamos a hacer aquí una tesis doctoral.

  19. JavierNo Gravatar 5 años hace

    Muy interesante, J. Mir, el anterior comentario. En todo caso, personalmente me resulta fascinante la moneda medieval de los estados de la Corona de Aragón, disfruto con ver las estupendas fotos de las publicaciones de subastas de Aureo; otra cosa son los precios de tan bellas monedas.

  20. J. MirNo Gravatar 5 años hace

    Totalmente de acuerdo algunas piezas son una preciosidad, personalmente las que más me gustan son las sicilianas, aunque de esas no tengo.

  21. SantiagoNo Gravatar 5 años hace

    Para acabar este tema, y no voy a insistir más, sólo aclarar que como ya he dicho antes, sí hay antecedentes del Casamiento en Casa, pues ya están fijados en el primer testamento de Ramiro I cuando dice que sólo en el caso de que se agotara la estirpe, y era lo que sucedía en ese momento, se contaba con la mujer para transmitir la “potestas regia”, pero sin que la ejerciera, ya que esta pasaba al marido que se le eligiese, por eso era necesario buscarle un consorte a la niña Petronila, es decir, era la primera vez que la sucesión iba a pasar a manos femeninas.

    El segundo antecedente está en el pacto de boda entre Alfonso I y doña Urraca de Castilla. En diciembre de 1109 se otorgaron dos documentos que lo reflejan, uno es la “carta de arras” del Batallador a su esposa donde se decía… “convengo contigo que si Dios omnipotente me diese un hijo de ti, y yo muriese y tu me sobrevives, que tú y mi hijo tengáis todas mis tierras que hoy tengo y en el futuro conquiste con ayuda de Dios. Que si no tuviese hijo de ti y me sobrevives, que sea para ti toda mi tierra, y que la tengas ingenua y libre, como propia heredad, para hacer allí tu voluntad después de mis días”.

    Así que no sé de qué hay que reírse.

  22. J. MirNo Gravatar 5 años hace

    Supongo que no te voy a convencer, pero nada de lo que escribes tiene que ver con el casamiento en casa:

    El primero es una previsión fideicomisaria para el caso en que no exista línea masculina de sucesión. Un precedente muy interesante de aplicación de la Ley Sálica Derecho Franco), en forma de testamento, en la península.

    El segundo consiste en establecer el sistema sucesorio vía capítulos matrimoniales, es decir contractuales, por lo que de este modo se impide la libre disposición por vía testamentaria, puesto que el contrato (que incumbe a dos) prevalece sobre el testamento (que incumbe a uno). A esto si se parece lo de Ramon Berenguer y Petronila, pero para nada al casamiento en casa.

    Vamos a ver, según las teorías que defienden el casamiento en casa, se produjo una renuncia a la estirpe masculina en favor de la femenina, y eso no aparece ni por el forro en ninguno de los tres casos.

    El casamiento en casa es otra cosa. Si algo hicieron metódicamente los aragoneses fue fijar escrupulosamente su sistema jurídico, hasta 1390 no aparece el primer precedente, pero limitado a los bienes muebles (es decir el ajuar, los animales y cosas así) y a partir del XVII aparecen capítulos que incluyen los inmuebles.

    Otra cosa que hay que entender del casamiento en casa es que es una figura de derecho consuetudinario (o sea de rango menor en el orden de prelación del derecho) que se aplica en el Alto Aragón, zona donde lo de las habichuelas debía estar más complicado que en el valle del Ebro, y su objeto es dar un aliciente a casaderos forasteros para garantizarles que no se quedarían con las manos sobre la cabeza en caso de enviudar, o sea es un mecanismo de atracción de población en un medio hostil, como tantos (hay que considerar que hasta hace dos días el matrimonio era una operación económica, también).

    Convertir eso en el eje regulador de un contrato entre soberanos es sencillamente inaceptable y aun más si los supuestos efectos pretendidos no son explícitos, como sucede, además, y eso es una opinión personal, no dejaría en muy buen lugar la honorabilidad aragonesa, en termino medievales, se entiende. El tema es más sencillo: A la muerte del Batallador, gran rey, vive Dios!, el trono queda sin sucesor masculino directo, y este testa en favor de las órdenes religiosas; los aragoneses (y navarros) deciden no hacer caso al testamento del Batallador, y sacan a su pobre hermano Ramiro del palacio episcopal de Roda a los únicos efectos de procrear; tiene una hija a la que esposa con solo un año de edad con otro gobernante que asegura la continuidad del reino y hecho esto, tres años después de ser proclamado rey, regresa corriendo a sus quehaceres religiosos, seguramente a hacerse perdonar sus pecados: le ha birlado un bien a la iglesia, se ha casado siendo religioso, ha procreado, ha guerreado, ha ajusticiado…. Debió rezar lo que no está escrito.

    Todo ello no es obstáculo para que la unión dinástica conlleve el mantenimiento de los respectivos sistemas jurídicos territoriales y, evidentemente, la dinastía pasa de la casa de Ximena a la de Barcelona. O sea, lo normal. Tengo dos preguntas ¿si en lugar de ser un conde de Barcelona, hubiese sido el Conde de Anjou (por decir algo) estaríamos discutiendo estas cosas? ¿Porque no se discute nada similar con el advenimiento de la dinastía de Borgoña en Castilla (iniciada por un segundón sin títulos), o cualquier otro cambio dinástico? Hasta que no me demuestren lo contrario yo tengo varias respuestas: prejuicios, prejuicios y prejuicios.

  23. SantiagoNo Gravatar 5 años hace

    Lo que dices no tiene sentido por el hecho cierto y tangible de que los reyes siguen llamándose reyes de Aragón, es decir, el apellido de su linaje sigue siendo Aragón. Fin de la historia.

  24. J. MirNo Gravatar 5 años hace

    Claro, como Fernando I de Aragón, es de la dinastía Trastámara y nadie se desmaya.

  25. jordinumisNo Gravatar 5 años hace

    Sin querer ofender a nadie, sería necesario que se entendiera que fruto de la zona de seguridad entre el Al-Andalus y las tierras más allá de los Pirineos creada por los reyes carolingios para protegerse de los musulmanes (Marca Hispánica)con el tiempo y fruto de su vasallaje a estos surgieran diversos condados y que con el tiempo uno de ellos (Barcelona)y por varios motivos fuera ganando preponderancia hasta el punto de convertirse en el más “poderoso” de ellos y sin ser rey (que ni le había sido necesario y es más seguramente se sentía cómodo bajo la protección del rey franco) pudiera equipararse a uno que sustentase ese título (el rey de Aragón) y por intereses políticos, comerciales, económicos, militares, etc. llegaran a unirse los das casas (una real y la otra condal)mediante una boda y eso no quiere decir que ni uno ni el otro fueran más, simplemente por un bien de conjunto uno necesitara el otro. Dicho esto, no creo que sea ninguna locura decir que la empresa de expansión fué más plausible gracias a la situación geográfica política de los “condados catalanes” con estechas relaciones con Provenza y su salida marítima. Si el debate es sobre el nombre de Catalunya o cuando se hace referencia a condados o soberanos catalanes no crea que sea el gran problema. En todos los libros se habla del Reino de Nápoles (Siglo XIV siendo rey un soberan catalán, aragonés, trastámara cómo se le quiera decir, y su descendencia) y en cambio no aparece nunca en el numario de la época el título de Rey de Nápoles, únicamente aparece el de Sicilia pormotivos de reunficación en un solo reino y nombre. Todavía no he visto a ningún napolitano o siciliano actual a hacer semejante debate como este.

  26. jordinumisNo Gravatar 5 años hace

    Perdón por las faltas en la escritura, un servidor cuando escribe lo hace fatal. En cuanto al Reino de Nápoles me refiero una vez es proclamado rey Alfonso IV (o V) en el siglo XV y se pasa a denominar “el Reino de las Dos Sicilias” (SICILIE ULTRA FARUM).

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