Guardar monedas para transportarlas y mostrarlas

Guardar monedas para transportarlas y mostrarlas

En una entrada anterior hablaba sobre las diferentes formas de guardar y almacenar monedas. Hoy dedico la entrada a las diferentes formas de guardar y presentar monedas para su venta. Esta distinción entre guardarlas para almacenarlas o guardarlas para venderlas es algo que no he visto en ninguna parte, pero creo que es necesaria la distinción debido a que los requisitos son diferentes. Concretamente, las diferencias que veo son las siguientes:

No es necesario garantizar la conservación de las monedas a largo plazo (previsiblemente no se tardará mucho en venderlas).
Debe permitirse ver (o fotografiar) cada pieza con detalle, por lo que es preferible que la pieza esté al aire.
– Las monedas previsiblemente se transporten, hay que protegerlas de posibles golpes.
– Sigue siendo necesario que la solución no sea cara.

Como se ve, los requisitos son diferentes, por lo que los métodos adecuados no serán los mismos. Los que me parecen mejores son los siguientes:

Bandejas

Son las más adecuadas para el transporte de monedas. Son las mismas bandejas en las que se almacenan, pero generalmente se meten en maletines de aluminio, que son ligeros y relativamente baratos. Si se transportan monedas caras, no está de más tener un maletín con cierre de seguridad, pero bueno, esto es para profesionales.

Cápsulas

Los discos de plexiglás de los que ya hablamos permiten proteger muy bien las monedas de golpes externos, por lo que son muy útiles para su transporte. Si tenemos unas pocas decenas de cápsulas nos dará para todas las monedas que necesitemos transportar, por lo que la inversión no es muy alta. Además, permiten sacar la moneda de la cápsula para poderla observar detenidamente. Lo malo es que pesan.

Fundas de plástico

Son fundas de plástico (generalmente de PVC) en las que se meten las monedas. Son las más utilizadas porque son muy baratas y versátiles. Tienen tamaño estándar y no pesan, además son baratas (unos 5 céntimos cada una). La mayoría de los numismáticos profesionales y de las subastas numismáticas que conozco dan las monedas en este tipo de fundas. Muchas veces meten en ellas un papelito para describir la moneda e indicar el precio. Una cosa debe quedar clara: estas fundas no son aptas para almacenar monedas mucho tiempo, porque el plástico acabará dañando las monedas y además no las aisla ni las protege del entorno.

Fundas de papel

Estas fundas son como las anteriores, pero de papel. No es que sean muy caras, pero son difíciles de encontrar (de hecho yo no sé dónde se pueden comprar). Tienen la característica de que si se presentan varias juntas no se ven todas las monedas de un golpe de vista, lo cual puede ser una ventaja o un inconveniente. En el propio papel de la funda se puede indicar la descripción y el precio de la pieza.

Evidentemente, también se pueden utilizar los mismos mecanismos de almacenamiento que se indicaron en esta otra entrada, pero hay métodos más adecuados cuando se trata de transportar las piezas y mostrárselas a un cliente.

La primera imagen de la entrada la he adquirido del blog NumisNati, la segunda del blog El Coleccionista de Monedas.

1 Comentario

  1. Isidro 10 años hace

    Gracias por la mención. En cuanto al tema que tratas, siempre que he comprado monedas o bien me las vendian en cartoncillo (muy util para apuntar detalles sobre estas) en el mercadillo numismático de mi ciudad (Granada) o en funda de plastico en mi comercio numismático «de confianza» creo que son los métodos más utilizados.

    Un saludo!

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