Ventajas de recursos on-line para hacer listados de monedas

Ventajas de recursos on-line para hacer listados de monedas

Pocas veces tiene uno la posibilidad de juntar trabajo y aficiones, pero en mi caso esta es una de ellas. En esta entrada voy a intentar convencer al personal de las bondades de utilizar recursos on-line para publicar sus listados de monedas, de forma que, en mi opinión, se puede ahorrar bastante tiempo.

Me imagino que muchos de los coleccionistas os hayáis visto en la necesidad de hacer alguna lista de monedas, bien sea por tener un registro de vuestra colección o para mostrar al mundo qué tenéis o qué queréis vender o cambiar. Un técnico diría que para ello lo mejor es hacerse una pequeña base de datos, pero la verdad es que no conozco a nadie que lo haya hecho debido a que necesita un proceso de aprendizaje, que aunque no es demasiado, es bastante más que lo necesario para manejar una hoja de cálculo. Además, aun si tú sabes utilizar una base de datos, es muy probable que muchos de los colegas a quienes quieras mostrar la información no sepan utilizarla adecuadamente. Por eso, y aunque a los más papistas les parezca una aberración, las hojas de cálculo son los documentos más utilizados para hacer listados de monedas.

Así pues, hasta no hace mucho lo que se hacía era coger el archiconocido Microsoft Excel (u OpenOffice para los amantes del software libre y gratuito), rellenar los campos más o menos como queríamos y pasárselo por mail a la gente que pueda interesar. Pero esto tiene una serie de inconvenientes:

– Es muy difícil gestionar y controlar las versiones. Sin duda este es el principal inconveniente. La hoja de cálculo va cambiando en el tiempo (previsiblemente de forma rápida) y no hay una forma eficiente de mantener a mis amigos al corriente de los cambios. Puede ser que uno tenga la versión de hace un mes y me pida información sobre una moneda que ya no tengo.

No hay forma de que mis conocidos sepan si sigo teniendo una moneda sin preguntarme. Esto está relacionado con lo anterior, resulta que como la hoja puede haber cambiado sin que ellos sean notificados, no hay forma de que sepan «al instante» si sigo teniendo algo o no.

Se llenan los buzones de correo de datos innecesarios.

Puede que alguien modifique parte de los datos que le he enviado y luego diga que fui yo quien puso esos datos. En otras palabras, pierdo el control sobre posibles versiones malintencionadas de mis archivos.

No se puede indicar imágenes de forma explícita al no ser que se llenen aún más los buzones.

Todas estas cuestiones se mejoran utilizando recursos on-line para publicar listados de monedas, debido a que la hoja de cálculo (en este caso, aunque podría ser otro tipo de documento) se encuentra alojada en algún servidor remoto e identificada por una URL, de forma que sólo hay que proporcionar la URL para que mis amigos puedan acceder a la última versión del documento. Y lo mejor es que aunque el documento cambie la URL no cambia, de forma que siempre se accede de la misma manera a la última versión. En el fondo es la misma idea a cómo cada vez que se va a http://numismatico.wordpress.com/ se obtiene las últimas noticias (es decir, la «última versión») publicadas en este blog.

Por ejemplo, yo mismo indico las monedas que tengo en venta en este fichero:

http://spreadsheets.google.com/ccc?key=0AkEHjDAnE3dsdE8xeHdBUmVZY2MzTmozVkNubl9USVE&hl=en

De forma que cada vez que alguien pincha en esa URL se le dirige a una hoja de cálculo que mantengo actualizada. En mi caso uso Google Docs, que son los más utilizados sin duda, aunque también hay otros como Zoho o Microsoft Office Live. Yo no indico fotos de las monedas, pero para hacerlo sólo habría que subir las fotos a algún sitio (v.g. Picasa, Flickr…) e indicar en la hoja de cálculo su URL.

Ya pero… ¿y qué pasa con la seguridad? pues nada, ya está pensado. Para crear una hoja de cálculo en Google hay que tener una cuenta de Google (ya la tiene casi todo el mundo) y sólo podrá verla y modificarla quien quiera el creador. Se puede permitir que la modifique quien quiera o sólo algunos con permisos especiales, y se puede decir que la vea quien quiera o sólo unos cuantos usuarios. En ese aspecto no es menos seguro que una hoja de cálculo «tradicional». Lo que sí es cierto es que Google rastreará dicha hoja de cálculo para buscar en ella la información que quiera, y contra eso sólo se puede utilizar mecanismos de criptografía, pero claro, pocos usuarios saben usarlos.

Por cierto, si tenéis una hoja de cálculo en vuestro disco duro, podéis cortar y pegar la información en Google Spreadsheets, de forma que no tenéis que volver a escribir toda la información.


Como no sabía cómo ilustrar la entrada, os dejo uno de los retratos que más me gustan. Se trata de Monet pintado por Degas; pertenece a la colección del Museo de Orsey, pero yo he tenido la suerte de verlo en mi última visita a Madrid en la Fundación Mapfre. Fuente de la imagen

7 Comentarios

  1. Isidro 10 años hace

    De hecho el cloud computing será el futuro de la informática según algunos gurús… todo en linea!!!

    Yo la verdad es que llevo bastante tiempo queriendo poner aunque solo sea en un excel mi colección, pero lo que hasta ahora hago es marcar las monedas que tengo en mi, muy trillado ya, catálogo de los hermanos guerra de las monedas españolas…

    Renovarse o morir dicen…

    Un saludo!

  2. Autor
    Adolfo 10 años hace

    Mi trabajo no está muy alejado del «cloud computing», aunque mi opinión es que es un término utilizado muchísimas muy a la ligera. Yo no soy ningún gurú, pero claramente la tendencia actual es la vuelta a la centralización en la computación (pero esta vez a través de la web) y vuelta a los terminales ligeros. Se podría hablar muchísimo sobre el tema, pero yo generalmente soy muy pragmático y para las cosas de uso diario soy bastante reacio a cambiar un modelo que me funcione, como la inmensa mayoría de los usuarios.

    Por eso intento mostrar las bondades del «cloud computing», para ver si algunos usuarios se pasan y dejan de usar Excel.

  3. ramon 10 años hace

    He leído atentamente el artículo y tengo la sensación de haberme quedado con más bien poco. Mis conocimientos de informáticahos que superamos los 40, se limitan prácticamente a poder hacer consultas a través de google y, como un gran logro, poder enviar este mensaje. Hace un par de años descubrí un cuaderno de mi abuelo de los años 50 del siglo pasado en el que iba anotando a mano todas sus adquisiciones de monedas. Yo he avanzado muy poco en este aspecto y aunque no dudo de las excelencias de estos sistemas tan avanzados que comentáis creo que, afortunadamente, el no conocerlos no me priva del gran placer que me produce esta afición que comparto con vosotros.
    De todas maneras es bueno oir de su excelencia aunque de momento me suenen a chino.
    Un saludo a todos y a Adolfo en especial para que siga abordando, con la asiduidad con la que lo hace y con un enfoque tan ameno, aspectos relacionados con la numismática.

  4. duhu 10 años hace

    Jejeje pues resulta que yo si me he hecho un programa para mantener mis monedas con imágenes, base de datos y todas esas cosas.

    Ventajas de ser informático además de coleccionista de monedas.

  5. Autor
    Adolfo 10 años hace

    Bueno, aquí han aparecido dos polos opuestos de los posibles lectores de la entrada, y el texto va dirigido a quienes se encuentran en el medio :D

    ramon, soy de la opinión de que la tecnología está revolucionando absolutamente todas las actividades humanas, y la numismática no tiene por qué ser menos. El sistema que comento es avanzado, pero no por ello difícil de manejar, y tiene muchas ventajas. Por ejemplo, que es muy fácil compartir tu listado de monedas con cualquiera.

    duhu, bienvenido a este blog. A ti no te digo nada, si sabes de esto más que yo :)

    saludos,
    Adolfo

  6. Carlos 10 años hace

    A falta de ver en los próximos dos-tres años como evoluciona esto de la informática ubicua, sobretodo desde la parte del usuario domestico, esta claro que como mínimo es una pequeña revolución muy importante y con profundas implicaciones.

    Una posible, y hablando de nuestra afición, sería la posible creación a largo plazo de metacolecciones que permitiesen crear compendios electrónicos muy interesantes; se me ocurren, entre otras posibles aplicaciones combinadas con otras tecnologías ya existentes o emergentes: archivos de imagenes, que combinados con técnicas de reconocimiento automáticas permitan la detección de falsificaciones; cálculos de rareza; estimación de tiradas por identificación de cuños; compendios generales gratuitos… las posibilidades son inmensas, pero falta que se plasmen. Veremos; los numismáticos de nueva hornada, como un servidor, la mayoría estamos totalmente acostumbrados al uso de estas tecnologías, y de forma natural las iremos aplicando poco a poco; pero creo que el grueso de los coleccionistas actuales son en su mayoría meros usuarios accidentales de la informática, con lo que es muy posible que la adopción de métodos como el que describe Adolfo sea muy lenta.

    Yo por mi parte, estoy preparando mi blog para ir colgando mi colección, con una ficha con un buen escaneo para cada moneda; y para más adelante pienso agenciarme una buena reflex digital y un buen macro para hacerles unas buenas fotografías.

  7. Autor
    Adolfo 10 años hace

    La web está creciendo muy rápidamente, y se está haciendo una web ubicua, semántica, colaborativa y que soporta servicios cada vez más complejos. Se avanza rápido, pero aún queda mucho por hacer.

    De todas formas, en lo que a la numismática se refiere, la web por ahora sólo es un medio de comunicación entre la gente. No obstante, es razonable pensar que en unas décadas habrá aplicaciones en las que se ponga el móvil delante de una moneda, ésta sea reconocida y se nos proporcione información al instante para su inspección (y que no nos la cuelen falsa), así como precios en subastas oficiales. Un escenario como ése no es tan ciencia ficción como parece, y si hay mercado suficiente, estoy seguro de que en una década habrá tecnología suficiente para llevarlo a cabo.

    No obstante, es cierto que hay mucha gente que sigue teniendo «miedo» a la tecnología. Y eso que algunos investigadores (como yo) invertimos muchísimo tiempo en hacerla fácilmente usable :(

    Ánimo con poner tu colección en el blog, que con las piezas que te compras tiene que ser una delicia verlas.

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